Debate y
banalidad. Morena-derecha
Por JESÚS
SOSA CASTRO
La narrativa elemental sostenida por los políticos anclados
en la vieja cultura priista, tan llena de banalidad, chabacanería,
patrioterismo y corrupción, poco a poco ha dejado de ser tema de debate. Otros,
los menos, por cierto, hacen un esfuerzo teórico para darle valor a la palabra
y a las ideas que permitan la elevación de los diferendos y se contribuya a la
construcción de un proyecto político arropado por el desarrollo de la
conciencia de clase. Esto es lo que hace la presidenta y algunos de sus
funcionarios. Pero obvio, se necesita el impulso de las convicciones
revolucionarias y la creación del instrumento cohesionador, dirigente, que sea
capaz de coordinarse y conducir todas las resistencias que luchan contra los
explotadores. Esto es lo que no hace Morena
El “debate” de los opositores sobre el proyecto de la cuarta
transformación es tristemente empobrecedor. Y no lo es porque los “ideólogos” piensen
que hay importantes déficits de cultura política en nuestro pueblo, no, sino
porque hay una pobreza intelectual verdaderamente lamentable en casi todos los
que han hecho de esta actividad un modus vivendi. A muchos de los que vegetan de
la política no se les exige ni decencia, ni formación ideológica. Les ha
bastado ser un poco lambiscones y un mucho inmorales para convertir esa
herramienta en una lastimosa vergüenza nacional. Si hay que participar en la
construcción de nuestra democracia tenemos que mirar al través del mundo de las
ideas, de la enseñanza, de la reflexión y el debate. El escritor, poeta y
dramaturgo francés Víctor Hugo decía que “nada tiene tanta fuerza como una idea
cuando le ha llegado su hora” (*) Y esto es justamente lo que no entiende Morena
En México poco pueden aportar los que por sistema se han montado
en una oposición analfabeta, antipopular y entreguista. No dicen nada
importante que llame a la discusión y a un debate de ideas. Su discurso es el
típico manoseo de los lugares comunes en el cual no hay compromiso con nadie ni
con nada. Pura ramplonería y banalidad. Hay gran pobreza ideológica y política
sobre los problemas del país. El PRIAN anda colgándose del invasor y ladrón de
los recursos de las naciones, como Donald Trump, para que él venga a salvarlos
de sus miserias humanas, políticas y partidistas
Morena presume de tener a 11 millones de nuevos militantes.
¡Felicidades! Con tal tamaño de fuerza posiblemente ganaremos sin problemas los
próximos procesos político-electorales. Sin embargo, el debate político en las
calles, en las organizaciones sociales, en las universidades, en las iglesias,
en los sindicatos, en los medios de comunicación no se le da. Está perdiendo el
contacto con el pueblo y ha renunciado a la movilización. La pregunta obligada.
¿De qué nos sirve la fuerza del partido? Porque aquí entre nos, los memes y las
fotos de los líderes no nos sirven de mucho
(*) Cita de Ramón Lobo en su libro Conversación con Juan
Carlos Monedero, Ed. Turpial