jueves, 7 de mayo de 2026

 

Morena y las lecciones de Espartaco

Por JESÚS SOSA CASTRO

La mayoría de los militantes de Morena nos da gusto que Ariadna Montiel sea la nueva dirigente de Morena. Esperamos que este cambio en el movimiento sirva para alcanzar los estándares democráticos necesarios para que el partido esté a la altura de los nuevos tiempos de México. Resulta más que urgente que la militancia y el pueblo recuperen su vida orgánica y política, que se regularicen el funcionamiento de sus órganos de dirección y que se acabe con el oportunismo que aún se da en el seno de sus entrañas. Esta exigencia no solo es resultado de una madurez política, de haber comprendido que un proyecto como el de la 4t sería un proyecto fallido sino se acude al pensamiento de Crasio y Espartaco, cuando rompieron las ataduras para lograr su libertad “ustedes, les dijo, son los de abajo, los esclavos, son los dueños del bastón, de las lanzas, los llamados a vencer, los que organizan la vida comunitaria, los que rompieron todas las fustas y todas las espadas” (*) ¿Se entiende lo que quiero decir?

Como Espartaco y sus camaradas, la militancia salimos el 1º de julio del 2018 a romper todas las fustas y todas las lanzas. Desde entonces estamos mirando a nuestro alrededor y observamos que todo lo andado y construido lo hemos hecho nosotros, el pueblo y su gobierno. En esta lucha no teníamos nada que perder que no fuera el sometimiento, la exclusión y el silencio. Por eso convertimos nuestra voluntad en poder y el poder en libertad para hacer justicia. Hoy estamos dispuestos a cambiar las estructuras del partido, de ligar nuestra lucha con todas las luchas sociales y convertir la fuerza de las mayorías en el instrumento que haga posible la profundización de la 4ª transformación

Queremos que el partido sea el puntal que lleve adelante la rebelión popular de hace siete años. Necesitamos salir de la pasividad, de las disputas internas, convertir al pueblo en la fuerza que haga posible la conquista de su mejor futuro y acabar con el conservadurismo demencial y el izquierdismo infantil. Se requiere que el pueblo y su partido tomen conciencia de su función y generen sus propios mecanismos para enfrentar a sus adversarios

Necesitamos desafiar a la imaginación. Comprender el significado de la lucha social, eliminar la soberbia y la estupidez. Alinear nuestros pensamientos y nuestras acciones a favor de la justicia, la democracia y la libertad. El poder no lo podemos ejercer al margen de la ética, de los ideales y de los principios que hemos abrazado al lado de quienes han dejado huella de su trabajo y de la construcción de un nuevo país. Hoy millones de ciudadanos y militantes de Morena queremos que el partido cuente con una dirección competente al servicio del pueblo. Impulsor de la unidad interna y defensor de las demandas económicas y sociales de nuestro pueblo

(*) Espartaco, Howard Fast, Editorial Quinteto

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