miércoles, 24 de junio de 2015

Estoy buscando mis derechos, ¿alguien los ha visto? (1)
Por JESÚS SOSA CASTRO
Con esta frase miles de indignados gritaban su irritación en las calles de Madrid en mayo-junio del 2011. En cuatro años, media España está empezando a ser gobernada por ellos. En estos mismos meses pero del 2015, miles de mexicanos rompían el silencio en las calles del DF, Tlapa, Iguala y Chilapa. Parecía que los muertos de Aguas Blancas, Acteal, Tlatlaya, San Fernando, Ayotzinapa y Apatzingán, finalmente cobrarían al Estado los crímenes cometidos en su contra. Los que quedamos vivos, los excluidos, los llenos del hartazgo que el sistema quiere callar, seguimos dale que dale buscando nuestros derechos y luchando por conseguirlos
El siglo XXI ya lleva varios años caminando en el tiempo y miles  de personas siguen sin casa, sin comida y sin futuro. Muchos suponíamos que los barruntos de tormenta social de antes del 7 de junio, llevarían a un cambio en la pesadumbre y en la explicable cólera ciudadana. Pensábamos que la indignación de aquellos sectores que habían tomado las calles y porciones de ciudades y montañas, finalmente abrirían las puertas para empezar a salir de ese pasmo que, a contra pelo de todos, sigue vivito y coleando. Han pasado los días y poco a poco esos aires de esperanza van desapareciendo. El sistema y los políticos ya nos pusieron en la mesa el “fenómeno” de los “independientes” y las candidaturas presidenciales para seguir entretenidos por otros tres años. Por allí -aseguran- se canalizarán las expresiones de enfado y de molestia. ¡El sistema nos ha vuelto a tomar la medida!
Está cayendo sobre la gente un instrumento más para seguir adormeciéndonos, mientras las mafias se roban materialmente el país. A millones de mujeres y hombres los dejaron sin empleo y nada trascendente ocurrió. Entregaron los  energéticos, le subieron los impuestos, criminalizaron sus protestas, el Estado asesinó y desapareció a los estudiantes normalistas de Ayotzinapa y el pueblo, finalmente salió a exigir justicia en las calles de varios países del mundo. “La belleza y la luz que había en el alma de esos muchachos querían para el país una morada de justicia y de verdad. Demandaban pan, libertad y educación para los oprimidos y olvidados. Trabajaban por un país libre de miseria y de engaño. Ahora son fisiologías interrumpidas dentro de sus pieles ultrajadas” (2)
El ejemplo de estos jóvenes llevó la resistencia y la protesta contra  estos crímenes a ubicar al Estado como un Estado asesino. El presidente fue denunciado como un delincuente de lesa humanidad que convirtió la consigna de abajo Peña Nieto, en una demanda de alcance mundial. Durante nueve meses, la resistencia de los estudiantes de Ayotzinapa ha sido una resistencia creativa, anti sistema. La razón y la fuerza de sus denuncias hicieron posible que la ONU y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, vinieran a México a investigar el crimen de Estado que las autoridades no quieren aclarar. Demostraron que México es un país de acoso, tortura y muerte permanentes en contra del pueblo y de sus jóvenes
Después de nueve meses de exigir que aparezcan los 43 y del esfuerzo electoral de millones de mexicanos a ¿qué luz hay que acercarnos para acabar con esta oscuridad? ¿Hacia dónde hay que mirar para que este mundo de muerte y desasosiego encuentre el aliento y la fuerza para que el pueblo se auto determine y construya su bienestar? ¡Por lo pronto recordemos lo que en su tiempo planteaban José Ma. Morelos y Ponciano Arriaga! “A un reino conquistado es lícito reconquistarlo” “El sistema económico actual de la sociedad mexicana no satisface la vida material de los pueblos y cuando ese mecanismo económico es insuficiente para su objeto preciso, debe desaparecer” (3)
¡Sostengo que hemos llegado a este punto! Sitio en el cual, creo que el “ayer y el hoy se encuentran, se reconocen y se abrazan en un lugar que es el mañana” Porque los muchos que nos han excluido, reclamamos el derecho de seguir siendo hijos de esta tierra. Y si alguien lo duda, hay que aclararle que esta madre nuestra ni se alquila ni se vende. Queremos que los millones de hambrientos que pululan por calles y desiertos en busca de pan y de trabajo, no acompañen a esa lluvia de pájaros que muertos caen del cielo por hambre y contaminación. Queremos que los ríos y las presas dejen de ser las cloacas donde los que se han apropiado de las minas depositen cantidades enormes de químicos para acabar con la pureza de nuestros recursos hídricos
Ya no queremos que en aras de la industrialización, los mares del mundo se conviertan en basureros y las selvas en desiertos. Queremos que en las plazas y en las calles de nuestras ciudades jueguen los niños y descansen los ancianos en lugar de que maquinaria de guerra y batallones de soldados y policías apunten sus armas contra la población. Queremos escuelas dignas con maestros respetados en sus derechos y debidamente capacitados apoyados en la ciencia y no golpeados y perseguidos por el Estado. Ya no queremos burócratas gobernando este país a punta de pistola porque no tienen materia gris en el cerebro. Estas son algunas de las preguntas que dan sustento a la búsqueda de mis derechos ¿Alguien ha visto las respuestas, por casualidad?



(1).- Pregunta que Eduardo Galeano dejó escrita  en El libro de los abrazos, el 15 de mayo del 2011
(2).- Palabras que dejó registradas Elena Poniatowska en el prólogo a su libro la Noche de Tlatelolco

(3).- Todos los héroes nacionales derrocaron a gobiernos espurios y usurpadores, AMV Rumbo Proletario No 4 

miércoles, 17 de junio de 2015

Mancera y los chuchos, una mixtura inmoral  
Por JESÚS SOSA CASTRO
Después de tres años es posible evaluar a Miguel Ángel Mancera como Jefe de gobierno. Los resultados que están a la vista, son lamentables. Desde Cuauhtémoc Cárdenas pasando por Andrés Manuel y Marcelo Ebrard, el actual ha sido el más gris, el más inepto, derechoso y proclive a la represión contra quienes viven y se expresan en la capital. Tiene la ciudad llena de baches, de agujeros. Ha criminalizado las protestas, apoyó el fraude electoral contra Morena, las calles son de la policía, el transporte es un caos, el metro un cochinero. En suma, Mancera resultó un infiltrado en las filas del PRD con todos los defectos y mañas de los priistas
Los casos de Barbosa, Ortega, Navarrete y Zambrano se cuecen aparte. Son corruptos y entreguistas porque así es su naturaleza. Debo decir que en todos, su querencia por el poder es su debilidad. Pablo Gómez pintaba de otro color, parecía ser diferente. A pesar de su despotismo consuetudinario, siempre lo tuve como amigo y muy cerca de mis afectos. En tiempos no lejanos era un líder limpio, luchador y un parlamentario de buenos oficios. El haber sido preso político en el 68, hizo de él un dirigente respetado
Pero el dinero y las lisonjas pronto colocaron a estos personajes al lado de los corruptos, los tramposos y los lambiscones. Se hicieron blandos ante el poder y poco a poco se fueron entregando con todo y ese barniz rojizo que por años presumieron: Se les acabó la honestidad, su crédito social y su vergüenza. Pasaron a ser los patiños del sistema. Los chuchos han sido y son los más entreguistas y corruptos de las filas perredistas
Este amasijo de políticos es lo que es, por sus acciones políticas. Un grupo de falsarios que aprendieron rápido del PRI y que han dejado colgados a los militantes que confiaron en su honestidad y en sus principios. En el 2006 los chuchos negociaron el triunfo de Felipe Calderón en contra del éxito electoral de Andrés Manuel. En el 2008, con el apoyo del TEPJF particularmente de la ministra María del Carmen Alanís Figueroa, una funcionara incondicional de Margarita Zavala y de los chuchos, hizo que Jesús Ortega fuera el Presidente del PRD en lugar de Alejandro Encinas que había ganado esa elección
De entonces a la fecha este grupo de la izquierda oficial se ha convertido en el instrumento de Miguel Ángel Mancera y del gobierno federal para hacer el trabajo sucio contra los sectores democráticos que resisten sus políticas reaccionarias y antipopulares. Son los autores del fraude electoral en Iztapalapa, en GAM y en otras Delegaciones. En abierto contubernio entre el jefe de gobierno y los perredistas, han violentado el proyecto democrático que apoyaron con entusiasmo los electores del Distrito Federal. Esta y no otra es la causa de su escandalosa derrota político-electoral
A pesar de los resultados que obtuvieron el 7 de junio, su reacción ha sido la estupidez y una arrogancia huera que los exhibe como defraudadores y mañosos. Mancera anda tras la candidatura presidencial, Navarrete echa espuma por la boca contra Morena y contra AMLO diciendo que son los responsables de la división de las fuerzas democráticas. Chucho Ortega vaticina que AMLO solo, no ganará la presidencia en el 2018, Pablo Gómez, retorciendo argumentos dice que Peña Nieto vive su ocaso político y que la izquierda ha cristalizado su dispersión. ¡Estos son sus argumentos!
La derrota que sufrieron, señores, es resultado de sus políticas entreguistas, de haber echado por la borda sus principios, de haberse entregado en cuerpo y alma a los mafiosos del gobierno federal, de reprimir las acciones de protesta, de tolerar una política de Estado criminal, de haber entregado la plaza a Peña Nieto y a sus genízaros, de haber pactado con Peña Nieto las reformas estructurales, de haber aprobado el aumento a las gasolinas y el IVA,  de haberse adherido a casi todo lo que ordena el gobierno federal y de haber firmado el Pacto por México. Esto es lo que los llevó a la debacle electoral, no le anden buscando chiches a las culebras
 Que las sandeces las digan Mancera, Barbosa, Navarrete, Ortega, Zambrano, entre otros,  se explica. Nunca han tenido la capacidad para analizar y presentar ideas y propuestas decorosas. Pero que tú, Pablo Gómez andes regando el tepache con tan elementales y fútiles argumentos sobre lo que está pasando en el país, sobre el proceso electoral y sobre el papel que jugaron las fuerzas políticas, eso sí ya calienta. ¿De cuál izquierda hablas, Pablo? ¿De la que los chuchos y tú llevaron al Pacto contra México? ¿De la que castraron políticamente para convertirla en una fuerza adocenada que sirvió de comparsa para que el gobierno federal impusiera las llamadas reformas estructurales? No te da pena tu falta de autocrítica cuando tú, chucho Ortega y Guadalupe Acosta Naranjo al lado de José Murat fueron los que en lo oscurito tejieron los acuerdos para firmar el Pacto que tanto daño le está causando a México? Digo, ¿no te da vergüenza que siempre pasaste por ser un político derecho y hasta decente? ¡Carajo, cuanta desmemoria la tuya!


miércoles, 10 de junio de 2015

Lo que no se debe seguir permitiendo en Morena
Por JESÚS SOSA CASTRO
Desde luego que hay elementos para hacer un balance positivo de los resultados electorales alcanzados por Morena. Andrés Manuel, el activo político fundamental de este partido, debe sentirse satisfecho por los resultados de su trabajo. Pero…. ¿no hay nada qué decir respecto de lo que pasó en los Estados y lugares donde se impusieron candidatos que no representaron los intereses de la militancia? ¿Se puede decir que estos logros son consecuencia de una dirección colectiva, cuando se ve que ésta no existe ni nunca ha existido? Se puede afirmar que se cuenta con un Comité Ejecutivo y con el Consejo Nacional, que en cada Estado hay directivas que son las que accionan al partido. Sí, se puede afirmar eso, pero la verdad simple y llana es que no funcionan, no tienen vida orgánica ni política. ¡Son puras entelequias! El trabajo fundamental descansó en AMLO y en los activistas que dieron tiempo y esfuerzo. Esta es la realidad. Lo demás, como en Morelos, Froilán Yescas sepultó totalmente al partido
A pesar del avance electoral incuestionable, en el mapa de Morena hay hechos y políticas que hay que superar si se afirma que Morena es un instrumento al servicio de la gente. A la sociedad, se le debe una explicación sobre el por qué mantiene, hasta la fecha, un distanciamiento con las luchas sociales. No es concebible fincar la conversión de un partido que aspira a ser distinto a los demás, sin aspirar a encontrar las coordenadas que definan sus acciones al lado de otras luchas sociales. La fragmentación de las fuerzas democráticas, el procesamiento de proyectos reivindicativos sectoriales distintos y el trabajo que cada quien hace por su lado, no pueden ser el rostro de quienes aspiramos a la transformación de nuestra sociedad. Tenemos que empezar a tejer esas redes de acercamiento, tan finas y urgentes, como sea necesario
Esta prioridad no podrá hacerse con éxito, si no se cambian métodos y políticas en la reestructuración democrática de los órganos de dirección del partido y de la selección de candidatos. El dedazo y la imposición a partir de cercanías, parentescos, intereses políticos y grupos de interés, ya no pueden ser la constante en las filas de Morena. Hemos llegado al punto de corregir comportamientos que la han paralizado y dividido por los métodos impuestos desde arriba. Se requiere una depuración real que airé y democratice nuestras filas y nuestros órganos. La lealtad a los ideales y al proyecto político  no tendrá la fuerza requerida si con ella no va el estudio, la capacidad intelectual y los cambios internos. Una Dirección plural, colectiva, democrática, capaz y sensible a lo que pasa en la sociedad, eliminará los zigzagueos y los equívocos que se cometen cuando se presentan tareas tan difíciles y complejas como las que ya estamos viviendo
Otro problema importante es la falta de autocrítica. Si en esta etapa de surgimiento como partido político, Morena generó el seguidismo incondicional a su líder principal, no es en sí mismo un acierto como para que se siga manteniendo. Hemos permitido que sea el “jefe” de Morena el único que dice lo que hay que hacer, cómo, cuándo y con quien. El ordeno y mando ha construido una militancia que aprendió a obedecer pero no a elaborar, trabajar y pensar por sí misma. Esto puede llevar a Morena a lo que vive actualmente el PRD. Formó una casta de “líderes” que devino en jefes de tribus sin la presencia y participación de las bases. En este bodrio partidista las decisiones las toman los “jefes” tribales y los militantes son clientes cautivos a los que mueven de acuerdo a los intereses políticos de las mafias. Esto ya no debe permitirse en las filas de Morena
El proceso electoral del 7 de junio mostró que el país vive una enorme red de complejidades políticas. La gente mostró un hartazgo contra los partidos y los políticos corruptos. La juventud no fue convencida de su participación electoral por ninguno de los partidos. Apareció un grado de violencia social que todos omitieron porque no tienen respuesta a este fenómeno. Si bien Morena se sustrajo a las prácticas clientelares del resto de los partidos sistémicos, no supo elaborar un discurso distinto, atractivo, eficaz, que colocara a sus propuestas en la mente de los electores como la opción que había que apoyar. Muchos de los candidatos muertos que impusieron los dirigentes de Morena, salieron avante por el fenómeno Andrés Manuel y por el hartazgo de los electores contra los otros partidos
Ya pasamos la primera prueba, ahora cambiemos lo que no funciona para asegurar el futuro de esperanza que se le ha ofrecido a la sociedad. Si no queremos que todo este esfuerzo y el éxito importante alcanzado se conviertan en una nueva frustración, tomemos el toro por los cuernos y empecemos a democratizar la vida interna de Morena, ya no más caciques y tata mandones, acabemos con el autoritarismo y la imposición. Hay que abrirles las puertas de Morena a los jóvenes y formemos un partido que sea realmente la esperanza de México. Démosle sentido a los pasos que estamos por dar. No repitamos los errores cometidos. Es grande el compromiso que tenemos con la sociedad. ¡No la defraudemos! 


  

miércoles, 3 de junio de 2015

Otra opción es posible
Por JESÚS SOSA CASTRO
Hoy hablaré de la opción que he escogido para este 7 de junio. No hablaré de que a todos nos ha tocado vivir una época llena de asombros, de avances científicos, tecnológicos. De los atropellos a nuestros derechos y a nuestra dignidad de seres humanos. De que en todo el país crece la corrupción y de que ésta ha alcanzado al PRD y a sus “gobernantes” Tampoco hablaré de que Peña Nieto ha entregado las riquezas naturales a los grandes consorcios nacionales y extranjeros y de que los pueblos originarios viven en la pobreza extrema. Que nuestros jóvenes están siendo asesinados y desaparecidos por el Estado. Que la semilla que se ha sembrado terminará de germinar en las batallas que vienen
Hablaré de que estamos por concluir el proceso electoral y que en éste estará presente la esperanza de que nazca otro México. Que la “izquierda” paraestatal está enlodando este proceso jugando a las mismas perversiones que el PRI y el PAN. Que miles de mujeres y hombres aún no encuentran la ruta por la cual les conviene caminar. Dudan si votar contribuye al logro de algunas de las viejas demandas que tienen que ver con la democracia, la libertad y la justicia. Otros, millones, diría yo, estamos trabajando por la opción de VOTAR por Morena y abrirle paso a una cultura política que se contraponga a la tradicional, a la corrupción y a la mediocridad.   Luchamos por hacer nuestros los valores y principios que nos han arrebatado. Para lograrlo, queremos oponer a ese mundo de pudrición y de escarnio, una sociedad humanizada, pensante, crítica y dispuesta a luchar por una nueva nación
La política clásica demuestra que no se hacen las cosas de forma distinta porque no se sabe hacer política de otra manera. Muchos en Morena estamos ensayando otro camino.  No queremos seguir picando piedra igual que lo hacen los autollamados lobos de mar. Queremos poner en juego nuevas experiencias, andar otros caminos y hacer cosas diversas en estos tiempos complejos. Hay otros que afirman que se mueven, pero caminan en sentido contrario a las aves míticas de las que hablaba Eduardo Galeano en el Libro de los abrazos
Muchos transitamos por un mundo lleno de dificultades, de problemas que los gobernantes no quieren ver. A pesar de esos obstáculos y de la ceguera con que conducen el barco, hemos decidido caminar defendiendo nuestros derechos y nuestras libertades. Lo hacemos al lado de millones que han despertado de este penoso letargo. Aspiramos a que se resuelvan las cosas de manera pacífica. Pero si no fuera así no renunciaremos a otras formas de lucha para defender nuestra dignidad y nuestros derechos
La lucha de todos los que queremos un cambio no es una lucha que termina el 7 de junio. Pero de la misma manera en que la ciencia no logra el cien por ciento de éxito en el primer experimento de laboratorio, el éxito de un experimento político es el logro de múltiples fracasos. En Morena esperamos que los intentos por cambiar el país, no acaben en una nueva frustración. Pero lo que se consiga, será el nuevo conocimiento que nos permitirá seguir avanzando para conquistar el futuro. Esta forma de ver las cosas, es la que queremos compartir con las fuerzas con las que andamos trabajando
En este campo como en otros, a los políticos nos debería interesar el desarrollo de nuevas formas de acercarnos al pueblo, desarrollar nuevas reglas del juego, entender la complejidad de las luchas sociales, probar, ensayar y avanzar poniendo en práctica la sabiduría, la paciencia y el análisis de las situaciones concretas. Debemos llenarnos de ideales que revolucionen nuestro pensamiento y nuestras acciones cotidianas
El mapa en el que muchos estamos ubicados, tiene ya registradas propuestas novedosas que están prendiendo en importantes sectores de la sociedad. No vivimos ningún ataque de pánico por las maniobras tramposas de nuestros adversarios políticos. Cuando alguien ha pretendido poner en cuestión algunas de nuestras verdades sobre lo que hacemos, nuestra osadía crece proporcionalmente a los ataques que lanzan contra nosotros  

Muchos nos esforzamos por estudiar otras experiencias. Estar haciendo esto nos ha permitido un mejor y más completo conocimiento de cómo articular nuestras ideas y nuestro trabajo. Formamos parte de una fuerza que ya no se deja pastorear. Oímos a los demás, pero lo que pasa en el país, lo que hacen el gobierno y los partidos que les son afines, nos llevan a plantear que es necesario mirar el bosque y no sólo el árbol. La conflictividad nacional no se resuelve negándonos a participar, sino poniendo en juego nuestras mejores decisiones. El voto, creo, como millones de mexicanos, es una herramienta importante y hay que utilizarla. ¡Yo estoy seguro que esa es una opción posible y necesaria! Por eso, el 7 de junio, yo VOTARÉ POR MORENA

viernes, 29 de mayo de 2015

Releyendo a George Orwell
Por JESUS SOSA CASTRO
Hace muchos años leí Rebelión en la granja. Hoy, al hacer un arreglo de mis libros, volvió a mis manos y decidí releerlo. Lo hice con enorme interés y encontré muchas cosas interesantes. Aparte de una crítica mordaz al autoritarismo y a las burocracias políticas, descubrí  la tesis sobre lo que comúnmente entendemos como revolución. Estos conceptos orwellianos, muchas veces manoseados hasta el hartazgo, se empatan recurrentemente con lo que ha dicho y escrito AMLO sobre este tema. El líder de Morena dice que respeta a quienes creen en la vía armada pero él considera que en México, lo mejor es hacer una revolución de las conciencias y lograr el cambio de manera pacífica
Con la idea de ubicar los planteamientos del libro y colocarlos en el tiempo y en sus circunstancias, Mario González Suárez, escritor, periodista y Profr universitario mexicano, Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen en 1997 y Nacional de Literatura  José Fuentes Mares en 2011; escribió una nota introductoria a la reimpresión del 2002, cuya vigencia y oportunidad es trascendente. Este Profesor escribió “…las revoluciones por sí mismas no corrigen la injusticia ni la desigualdad, es precisa la participación consciente de los individuos, cuyo objetivo principal consiste en evitar convertirse en masas, manipulables por los dictadores”
En la Revolución Mexicana de 1910-17, según datos oficiales, perdieron la vida en la lucha un millón de mexicanos. La Constitución de 1917 recogió en los artículos primero, tercero, sexto, noveno, vigésimo cuarto, vigésimo séptimo y ciento veintitrés, las principales demandas que levantaron los revolucionarios Emiliano Zapata, Francisco Villa, Otilio Montaño, Francisco J Mújica y otros caudillos de esa gesta gloriosa. Parecía que con ese episodio en el que participaron grandes masas populares, acabarían las injusticias, la desigualdad y la miseria que padecían los trabajadores, especialmente los campesinos y los obreros. Pero a la vuelta de cien años, doscientos tres mil inversionistas, el 0.18% de la población, concentran el 40% de la riqueza nacional con activos de 6.3 billones de pesos. El resto, andamos en la subsistencia o en la miseria
Junto a esto, una casta de desinformadores profesionales está operando lo que Orwell llama las “perfectas herramientas del poder” para mantener a las grandes masas sometidas y con falsas esperanzas de vida. La oligarquía, las televisoras y la iglesia, son la fuente de la que brota el atraso cultural, la pérdida de valores y el adocenamiento que vive nuestro pueblo. No es casual que sectores mayoritarios que viven en la pobreza y que no fueron beneficiados con lo que quiso resolver la revolución, sean hoy el principal soporte de las acciones enajenantes y empobrecedoras del régimen. Esta es la razón por la cual, MORENA, le apuesta al desarrollo de la conciencia individual y colectiva como condición indispensable  para cambiar las cosas en México
A pesar de que del 2005 a la fecha millones de mexicanos se han separado parcialmente de la cultura de la banalidad, el seguidismo y la corrupción, hay evidentes muestras de que aún subsiste una amplia franja social, acrítica, conformista y repelente a cualquier ejercicio intelectual y de lucha, independiente y democrática. En Morena estamos claros que la empresa más difícil que se tiene por delante, es desarrollar la conciencia de la gente. La cultura y la ideología que el Estado burgués le ha impuesto a la sociedad, no  es para que juegue un papel liberador sino para someterla y tenerla bajo control. Sus mecanismos ideológicos y sus aparatos propagandísticos tienen el consabido propósito de distraerla y restarle lucidez para percibir los fenómenos sociales. El mundo de la libertad y del bien común del que le hablan a la gente todos los días, son los instrumentos  que utiliza la oligarquía para mantener a los trabajadores entretenidos y enajenados. El miedo a perder el trabajo y los distractores, banales y frívolos que cultiva la televisión, son el complemento ideal para aislar a la gente de la lucha por el cambio verdadero
Aquellos sectores y personas que le hacen fuchi a la política porque en ella solo caben los corruptos y los que “no tienen qué hacer” encajan perfectamente en la caracterización que hace el personaje de Orwell “hay sectores de la sociedad que no les importa la política, les fastidia el trabajo; sólo se desviven por lucir lo que tienen y comer terrones de azúcar”. Les gusta la comodidad y la seguridad de su sueldo aunque éste sea miserable. Son los huidizos, los agachones, los que dicen que nada se puede hacer a favor de la nación

En México, hay un mundo que sufre de adoctrinamiento constante, invisible y clandestino por aquellos medios que dicen procurarles información y entretenimiento. El momento en que los ciudadanos requerimos de un poder alumbrado por la conciencia que haga posible la construcción de una nueva República, está por llegar. Los que hoy nos gobiernan son demasiado estúpidos para proponerse una tarea de tanta profundidad y nobleza. La conciencia y la libertad, sólo serán logradas si nos desprendemos de nuestra pereza mental, de nuestra indolencia ante las cosas de la vida. Démonos cuenta que los rufianes del poder se han mantenido en el mismo, porque cuentan hoy y han contado antes, con nuestra indiferencia y desorganización. A ellos, no les importa la justicia, ni la equidad ni la democracia. Lo que buscan es convertirnos en  zombis, en votos contantes y sonantes y en instrumentos de su poder. ¡Pero a pesar de su pertinaz empeño por seguirnos sometiendo, ya es tiempo de que les empiece hacer agua la canoa!           

miércoles, 27 de mayo de 2015

La ignorancia, una señora que encarcela y empobrece
Por JESÚS SOSA CASTRO
No somos pocos los que nos preguntamos: ¿cuál es el sentido de participar en un proceso electoral en el que sus órganos, los medios de comunicación y los partidos, están en la ruta de mantener el poder contra viento y marea, mandando al carajo los problemas del pueblo? Participar en los procesos electorales -decimos muchos- tiene sentido si en el fondo de esa lucha se contiene el necesario planteamiento de cambiar el régimen político, generar  una participación radical que subvierta las actuales reglas del poder y que ponga fin a la opresión del capital en cualquiera de sus formas y manifestaciones
En esta ruta vamos amplios sectores de mexicanos. Lo hacemos porque el sistema político ha perdido el consenso social y porque las demandas históricas del pueblo que participó en la Revolución de 1910-17, han sido pervertidas y nulificadas por las acciones de un gobierno rapaz y entreguista a los intereses transnacionales. Si hay que cambiar el país no es quedando al margen de este esfuerzo que hacen millones de mexicanos que se han incorporado a este espacio de conflictividad nacional. Más aún cuando Morena está impactando a importantes masas populares que escenifican batallas trascendentes de resistencia liberadora. Marginarnos de estas peleas entre el pueblo mexicano y sus enemigos históricos, es despreciar la concurrencia de aquellos sentimientos que por décadas no aparecían en la escena pública y que hoy, con matices diversos, la inmensa mayoría considera que el cambio está por llegar
No dejamos de observar que la lucha de Morena contiene grandes omisiones. La transformación nacional de la que habla, no se corresponde con la actividad cotidiana que impulsa ni en el comportamiento político de la mayoría de sus candidatos. Exceptuando Andrés Manuel y Ricardo Monreal que recurrentemente hablan de esa transformación necesaria, los demás se la pasan papaloteando en el círculo vicioso del pragmatismo electoral. Las cosas sólo cambiarán si se lucha contra el poder estatal y el capitalismo en su conjunto. Para lograr este objetivo hay que cuestionar este dominio en su propio espacio social y político, eliminando las relaciones estatales dominantes mediante una participación masiva, revolucionaria, que dé sentido a las luchas populares y profundice el desarrollo de una conciencia crítica en la gente
Es verdad que lo que pasa en el país con la corrupción, la violencia, el desempleo y la pobreza, son factores que pueden influir en la decisión de los ciudadanos para ya no seguir votando por los partidos del sistema. Pero la intensidad de la opresión o la existencia de iniciativas revolucionarias no constituyen por sí mismas detonantes de un cambio social. Según Barrington Moore, “hay códigos de comportamiento colectivo que explican la pasividad o el instinto de rebelión con que los hombres enfrentan determinadas circunstancias históricas. Las condiciones más extremas se vuelven soportables si no se rebasan los límites de esa normatividad compartida” (*) En esto andan los “ideólogos” del sistema y el gobierno de Peña Nieto. Hacen esfuerzos para vencer la resistencia moral a las injusticias que vive la gente, pero a contrapelo de lo que buscan, la sociedad se empieza a expresar en los actos cada vez más crecientes a los que convoca Morena
Sin embargo, la sociedad está sometida a varias circunstancias que le hacen difícil la toma de decisiones. Hay jóvenes y adultos sordos de por vida a los estímulos de la lectura y del saber. El 95% de los hogares mexicanos según el INEGI tienen TV y solo 3 de cada 10 están conectados a Internet. En 2012 se hizo una encuesta nacional de lectura en la cual se aportó el dato de que en el 2006, el 56% de los mexicanos leían por lo menos un libro al año y para el 2012 ese porcentaje había bajado al 46.2%. A estos datos hay que sumar 5 millones de analfabetos que hay en el país. Esto explica por qué la TV se ha convertido en la principal fuente de poder y de regresión cultural que dificultan el entendimiento de lo que pasa a nuestro alrededor
Justo por esto no resulta explicable que en Morena el papel de sus intelectuales no esté en primera fila aportando cultura política. Hasta hoy el mayor peso del trabajo electoral descansa en los activistas y en un pragmatismo digno de mejor causa. Los dirigentes no han entendido que sólo sumando los esfuerzos, las conciencias, las opiniones; atrayendo todos los sentimientos, respetando los derechos y el trabajo de todos, se puede cambiar el país. La política no sólo deben hacerla los políticos profesionales. Para todos es importante aunque muchos digan que no les gusta. La política condiciona toda nuestra vida y nuestra convivencia. La ignorancia es una señora perversa que nos encarcela y nos empobrece. Para que pronto salgamos de estas miserias hay que estudiar, enterarse, participar y votar. Todo este almácigo de hechos y de acciones, sólo se puede desarrollar en el vientre de Morena. Ojalá que esto no sea una ilusión más y que al final nos lleve a otra derrota. ¡Por lo pronto y por lo que a mí toca, mi voto será para Morena!




(*) Barrington Moore, La injusticia. Bases sociales de la obediencia y la rebelión. UNAM 1996

miércoles, 20 de mayo de 2015

Nuestro colectivo, un crucero político
Por JESÚS SOSA CASTRO
Conocí a Francisco en el centro de trabajo que teníamos en la parte oriente del metro La Raza. Un hombre modesto, honorable y luchador. Era intransigente con quienes se consideraban los “jefes” los machuchones, que mantenían la información con criterios patrimonialistas. No le gustaban las balandronadas pero expresaba con pasión lo que a sus ojos era criticable, agachón o antidemocrático. Hace poco más de un año murió. Pasó por mi casa donde teníamos una reunión de trabajo para informar de los acuerdos que se habían tomado en el Comité impugnado de Morena en la Delegación Gustavo A Madero. Al llegar a su casa se sintió mal y a las pocas horas falleció en un hospital
En su honor, le pusimos “Francisco Hernández Reyes” a nuestro colectivo. Desde su  interior, hemos construido un andamiaje político que goza de un considerable reconocimiento dentro y fuera de la GAM. Como principio, le dimos vida a la democracia interna, hicimos esfuerzos por darle sentido a nuestro trabajo organizativo, discutimos los asuntos políticos del país, tenemos un Cine Club “Los Insurgentes del Tepeyac” hacemos críticas al autoritarismo de los directivos de Morena y cumplimos lealmente con las tareas encomendadas por sus órganos
Pero de todo hay en esta viña del Señor. Estas prácticas democráticas no gustaron a los chipocludos. Para muchos de ellos el ordeno y mando es una práctica común y corriente. Lo cual, por desgracia, inhibe la iniciativa de la gente y pervierte las prácticas políticas de la democracia. Nuestro mayor aporte a la memoria de nuestro compañero fallecido es haber acabado con estas manías y sentar el precedente de que toda orden de arriba, es discutida, aprobada o rechazada por los ejecutores de tales indicaciones o tareas. No hay incondicionales, acríticos o sumisos. Esa cultura la hemos desterrado porque en esencia, es lo que tiene postrado y bocabajeado a nuestro pueblo 
Estos posicionamientos nos han convertido en un referente político muy importante. Amigos y adversarios políticos se han acercado a nosotros para intentar sumarnos a sus grupos de trabajo y de opinión. Modestia aparte, nos consideran una fuerza que puede ayudar en el empeño de sacar exitosamente sus encargos. Nuestra autoridad, trabajo y ética con que siempre nos hemos conducido, son los activos que toman en cuenta para buscarnos. Algunos compañeros se resisten a entrar en contacto con ellos porque siguen agraviados por el comportamiento de los líderes mayores y menores y por la forma en que impusieron a candidatos. ¡Todos, responderán de sus decisiones personales! A nadie se le ha coartado el derecho de apoyar a quien guste y hacer la actividad que considere conveniente  
 A muchos nos preocupa que los candidatos estén ausentes en la mayoría de los casos y dejen en manos de jóvenes sin información la responsabilidad de explicar a los electores lo que los propios candidatos no son capaces de explicar porque no tienen propuestas.  Los repartidores de volantes ni siquiera conocen a las personas para las que están trabajando. En la práctica, poco se diferencian de los que mediante pago, hacen lo mismo para los partidos paraestatales
Nuestro colectivo, ha sido buscado por muchos de los grupos habidos y por haber de Morena GAM. Nos invitan a los foros que se organizan para abordar los problemas electorales y políticos. Tenemos una relación estrecha de trabajo y solidaridad con los estudiantes, padres de familia y maestros de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, hemos organizado con ellos un foro exitoso en la Colonia Residencial Acueducto de Guadalupe demandando la aparición con vida de los 43 y expresado apoyo a los maestros de la CNTE y a los jornaleros de San Quintín. Voceros de Ramón Jiménez, de Juan Romero y de otros, nos han pedido reuniones para buscar sumarnos a su campaña. Hemos opinado sobre proyectos de trabajo y plataformas electorales que equipos independientes le han hecho al candidato a jefe delegacional sin mayor resultado. Muchos de estos esfuerzos se quedaron a la mitad del camino  
Fuera de GAM, nuestro Colectivo ha sido invitado a trabajar al lado del Dr. Ricardo Monreal. Con todo respeto hemos dicho que nuestro aporte al trabajo político-electoral, lo haremos en nuestro territorio. Que a Monreal le sobra equipo para ganar en la Delegación Cuauhtémoc. Nos hemos reunido compañeros de varias  delegaciones para examinar la falta de Dirección política en el DF. Nos han invitado a participar en varios debates en la UAEM sobre el dilema de votar o no votar y a todos hemos ido con resultados positivos. En los últimos días, varios de nuestros compañeros de dos comités territoriales se han sumado al trabajo de construir la estructura electoral en el Distrito dos, donde Martí Batres, Ramón Jiménez y Andrés Manuel decidieron quitarme la candidatura para Diputado Federal

Por encima de todo eso, muchos creemos en un proyecto que es de miles y miles de militantes. No aceptamos que el Partido sea de Andrés Manuel o de Martí Batres como se dice en la propaganda oficial. Por eso y a pesar de nuestras diferencias, defendemos nuestro trabajo y el de todos los militantes. ¡Ya pasaron los tiempos del patrimonialismo personal! Ahora toca a la base defender sus esfuerzos y sus derechos. Por eso llamamos a votar y  votaremos por Morena el 7 de junio. ¡Por ahora, no vemos otra opción!