lunes, 12 de mayo de 2025

 

Las reculadas de Morena

Por JESÚS SOSA CASTRO

El 4 de mayo se realizó en la CDMX el Consejo Nacional de Morena. Los acuerdos tomados ayudaron un poco a calmar los desánimos de miles de militantes, amigos y apoyadores del proyecto de la 4ª transformación. Pero, inocentes, dábamos por hecho que el espíritu de los 10 puntos de la carta que nuestra presidenta Dra. Claudia Sheinbaum Pardo envió a los consejeros iba a recomponer lo que no está funcionando en Morena. Esperábamos que se acabaran las críticas contra los “sectarios y los ardores” de políticos que “sufrimos” los fundadores del partido como afirman Noroña, Pedro Miguel, el Fisgón, Héctor Díaz Polanco y algunos “morenistas” buena ondita. ¡Oh frustración! Los HECHOS muestran que el enojo persiste porque se han abandonado los PRINCIPIOS, porque la política la han llenado de pragmatismo, de entrega de espacios de poder a politicastros que por años hemos combatido. ¿Por qué se hace esto, justo cuando el proyecto y las políticas del gobierno federal cuentan con el 85 % de aprobación? ¿Por qué ahora se les abren las puertas a los arribistas, a los cuatreros de la política, a los que, en su tiempo, quebrantaron los intereses, las demandas y los sueños de la mayoría de nuestra gente?

No pasaron más de 8 días desde que se tomaron los acuerdos en el Consejo, para que los hijos del nepotismo, de la prepotencia, de los que celebran fiestas en haciendas, se mueven en helicópteros, traen camionetas de lujo y reciben apoyos de empresarios para sus campañas electorales; cuando, llenos de arrogancia, RECULARAN respecto de los acuerdos del Consejo dejando salir al niño oportunista que siempre han traído en sus entrañas ¿Cómo vamos a lograr que sea la ética, la humildad, la democracia, el servicio al pueblo y no la guerra sucia, la prepotencia, el dinero y el poder lo que caracterice a los políticos de Morena y a los que ahora están formando parte de la burocracia dorada?

¿Cómo vamos a dejar de ser un “partido de Estado” si los que tienen las riendas del poder, del debate y de las decisiones políticas son los gobernadores, los diputados, los senadores y algunos otros cooptados de forma antidemocrática y que, al formar parte del Consejo Nacional, se arrogan el derecho de hablar en nombre de los militantes y de la mayoría del pueblo? Porque, a decir verdad, los espacios donde discutíamos, nos organizábamos y participábamos en decisiones importantes sobre la vida pública, los tata mandones nos los desaparecieron por sus meros cojones. ¿Y ahora cómo vamos a terminar con el nepotismo, cuando varias familias políticas se están adueñando de los espacios del partido y del gobierno?

¿Cómo vamos a enfrentar a la derecha, mover al partido, conectarlo con las demandas del pueblo si sus órganos de dirección no hablan, no debaten no organizan ni mueven a la militancia? ¿Cómo no preocuparnos cuando lo que prevalece es el pragmatismo político, los intereses de grupo y el arribismo, mientras los principios se los pasan por el arco del triunfo? Así no “morenos”

 

 

domingo, 4 de mayo de 2025

 

La 4t se consolidará si le abrimos paso a las revueltas

Por JESÚS SOSA CASTRO

México está avanzando en la ruptura con las viejas estructuras del poder. Millones de mexicanos lo reconocemos. Sin embargo, la solución verdadera a los problemas del pueblo, sean cuales sean su magnitud y su profundidad, no logrará remontar la vida de explotación y de opresión, si no se quita de encima la visión de dejar en manos de poderes fácticos y controles políticos las formas y contenidos de sus luchas y demandas. Pues no se trata simplemente de mejorar el nivel de vida, de trabajo, de elevar los salarios, de conseguir empleo, de obtener un pedazo de tierra, de lograr una vivienda o de algún crédito. Se trata de cambiar el tipo de relaciones sociales de producción y reproducción de la vida misma. Necesitamos lograr una vida auténticamente humana

La lucha del pueblo no solo debe tratar de destruir los instrumentos al través de los cuales se procesa el poder. Hay que instaurar una vida que esté determinada, decidida, elegida y producida por el mismo ser humano, sin determinaciones ajenas. Hay que superar de manera sustentable las relaciones de explotación y de opresión que, por medio de la violencia, se las han arrogado otros para decidir por los demás. Para avanzar en ese propósito hay que romper con la dependencia ideológica, política y organizativa con respecto del Poder. Hay que hacer posible la autodeterminación, organizarnos al margen de las estructuras de control, hacer posible el rompimiento con la fe en el statu quo y poner en acción nuestro derecho a la revuelta

Cuando hablo de una revuelta, estoy hablando de la acepción que tiene que ver con un movimiento social que se opone a alguna figura de poder o a una cierta medida incorrecta del gobierno. Si el pueblo no se organiza para defender sus derechos y permite que las cúpulas decidan en su nombre, es porque se está quebrantado su autodeterminación. Ésta sólo se forjará en el pueblo cuando haga uso de su propia experiencia, de su práctica diaria, cuando lo haga a contracorriente de las acciones del poder, del dominio, control y mando de los gobernantes y de los partidos políticos

El pueblo construye su liberación y su vida de bienestar auténticamente humano cuando en su vida diaria pone en juego sus propuestas y sus iniciativas de vida. Cuando pone en práctica el colectivismo, la discusión, la deliberación masiva sobre las causas y los causantes de sus miserias, sus exclusiones y de su explotación. Cuando en el diario vivir impulsa relaciones sociales alejadas del clientelismo, del patrimonialismo, del patrioterismo fascistoide, de la corrupción, de la compra y venta de consciencias. Cuando no deja de entrenarse en las escaramuzas callejeras, en la confrontación, en las peleas pequeñas y grandes contra las distintas manifestaciones del viejo sistema, de la arbitrariedad, de la injusticia, del abuso y de la opresión. Ya es tiempo de que hagamos que nuestra alma pacificada, disciplinada, llena de respetabilidad burguesa nos lleve a la revuelta, a la rebeldía y a la lucha contra los actos de poder, del control y del mando. Necesitamos salir a la calle y hacer de nuestra organización y nuestra fuerza los instrumentos que acaben con los olvidos, las imposiciones, la pasividad y el arribismo  

 

lunes, 28 de abril de 2025

 

En Morena, las tribus, desatadas

Por JESÚS SOSA CASTRO

El domingo 4 de mayo, según lo informa la presidenta de Morena, se convocará al Consejo Nacional. Sin duda será un acontecimiento de importancia.  En su realización, discusión y acuerdos puede estar la fuerza de su futuro o el inicio de su decadencia. El imaginario colectivo se ha conducido con la idea de que el cambio que está viviendo el país, es en gran medida resultado del trabajo del partido, de su organización, de sus iniciativas ideológicas y políticas. Pero esto, solo parcialmente es cierto. Porque el timón del barco lo condujeron el Pdte. AMLO y en la actualidad, la presidenta Sheinbaum. Los dirigentes, duermen la mona

La militancia y la mayoría del pueblo nos entusiasma la posibilidad de que las cosas cambien. Queremos que sus filas, su programa, su acción, su ideología y su dirección, estén en manos de una nueva generación de políticos alejados de los viejos vicios, de los privilegios y de la corrupción. Que los dirigentes respondan a los nuevos tiempos, que actúen contra el surgimiento de las tribus, que fortalezcan la unidad y que estén preparados para derrotar a una derecha enfermiza, enloquecida por sus fracasos. Este es un deseo y un privilegio que nos merecemos los millones de mexicanos que hemos dado todo para transformar un poco las condiciones de vida y de trabajo de nuestro pueblo

Sin embargo, la convocatoria a este evento tan importante para los militantes de Morena no arroja buenos augurios. Desde que las cúpulas acabaron con la elección democrática de consejeros por colonia, barrio, o Distrito electoral, se acabó con el encanto de la gente, de los militantes. Se terminó con la democracia, con el debate, con el trabajo colectivo y con la concientización que empezaban a convertirse en el instrumento que daba fortaleza política e ideológica a todas nuestras acciones. Ahora todo se resuelve en las cúpulas, en los grupos de poder. Se desoye la opinión de las bases y de un amplio sector del pueblo que se asume como parte de nuestro movimiento

Los militantes nos desgañitamos hablando de democracia participativa, de inclusiones y de acabar con los oportunistas de “izquierda” y de derecha, mientras, aliados, tribus y grupos, los desbordan sus ambiciones de poder, afectando al proyecto, a la unidad, al movimiento y a la democracia. Mal andan las cosas si permitimos que otra vez, se quiera ver a la militancia solo como fuerza de tarea mientras las cúpulas siguen imponiendo su ego y sus intereses a costa de la democracia y de nuestra participación a la que tenemos legítimo derecho. Lamentable que un Consejo que nadie conoce, que no se sabe nada de su trabajo y de su composición, sea el que va a decidir el futuro de Morena y de nuestro proyecto de transformación. ¡Ya basta! Ha llegado el momento de que la base de Morena, sus simpatizantes y la mayoría del pueblo recuperemos el sentido original de nuestro proyecto de partido mediante el debate, la organización y la acción de militantes y de la mayoría de nuestro pueblo

   

lunes, 21 de abril de 2025

 

Los tambores de Morena enmudecieron

Por JESÚS SOSA CASTRO

Desde hace muchos años se viene diciendo que los cambios importantes en la sociedad se hacen con la participación del pueblo y con líderes capaces, honestos y comprometidos con la transformación. Por tal, la cosa pública no puede estar en manos de improvisados, corruptos ni en advenedizos que sólo buscan poder y dinero. Pero a varios años de fundado el partido Morena, el más importante de América Latina y del mundo, sus flaquezas y limitaciones empiezan a preocupar a un importante sector de la militancia y de la sociedad. A resultas de éstas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha urgido a la dirección de Morena poner en juego los principios, la ética, la organización, las reglas y el trabajo. La mayoría de la militancia y del pueblo exigen parar las ambiciones personales, el nepotismo y las viejas prácticas del clientelismo electoral

Y es que el desencanto que hoy vive la militancia crece cuando los dirigentes de Morena, algunos funcionarios públicos y no pocos representantes populares se conducen defendiendo intereses y conductas políticas al más viejo estilo del prianismo. Su comportamiento muestra en no pocos momentos ser víctima de una ignorancia supina sobre el alcance que significa cultural y políticamente el nuevo proyecto de Nación. La mística que se contiene en las frases: impulsar un gobierno del pueblo, por el pueblo y con el pueblo y que da contenido expreso a la cuarta transformación de la vida pública, se está quedando en la epidermis de los políticos de Morena

La conducta omisa de los dirigentes del partido no está calando a profundidad en la cultura, en la formación y en la práctica política de la mayoría de los dirigentes y miembros de ese partido. Los únicos que empujaron y siguen empujando al elefante viejo, mañoso y reumático fueron y son el presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Dra. Claudia Sheinbaum Pardo. Mientras la mayoría de los dirigentes y algunos miembros del equipo de gobierno no han entendido nada de le lo que significa la 4ª transformación

Esto explica la lastimosa paralización política del partido. Su dirección está muda, no está entendiendo el momento que está viviendo el país, no sabe acercarse a los movimientos sociales. La autocomplacencia es su divisa, cree que lo que el pueblo ha ganado con el liderazgo de los dos últimos presidentes de la República es suficiente garantía para impedir el retorno de la derecha al poder. Las cosas no son así. Tenemos que exigirles a los dirigentes de Morena que dejen de estar en el marasmo y se pongan a trabajar. El partido necesita rumbo, organización y acción política. La militancia no podrá hacer mucho si no se rompe con los controles que ejercen la nomenclatura y los nuevos jefes tribales. Nuestra confianza será proporcional al correcto desempeño, a nuestra incorporación al trabajo, al debate y a la toma de decisiones. La tarea de todos es recuperar el partido, desembarazarnos de los cadáveres políticos y ocuparnos de atender la lucha, la organización y las demandas de los trabajadores

  

miércoles, 16 de abril de 2025

 

(Acude a votar el 1º de junio x el poder judicial del pueblo)

Por JESÚS SOSA CASRO

Estas son las propuestas de un militante de izquierda para la elección de los ministros de la SCJN. Las fundamento en hechos, comportamientos y antecedentes de las personas que aparecen en las boletas. Espero que mis lectores, amigos, familiares y ciudadanos que queremos un poder judicial que haga justicia, que no se corrompa y no sirva a los poderosos y al crimen organizado, VOTEN POR ELLOS

Ministras

1.    Lenia Batres Guadarrama (03)

2.    María Estela Ríos (02)

3.    Loreta Ortiz (22)

4.    Natalia Téllez (31)

5.    Yasmín Esquivel Mossa (08)

Ministros

1.    César Gutiérrez Priego (49)

2.    Federico Anaya Gallardo (36)

3.    Raymundo Espinosa Hernández (42)

4.    Irving Espinosa Betanzo (41)

Estas personas fueron propuestas por el Poder Ejecutivo y por el Legislativo. Los nueve son cercanos al proyecto de la 4t. El Poder judicial tiene otras propuestas, casi todas ligadas a los intereses y corruptelas de ese poder

Espero que el pueblo y los demócratas no nos equivoquemos al elegir a los miembros de la SCJN

Saludos a todos y suerte. Si están de acuerdo, compartan la lista

lunes, 14 de abril de 2025

 

Entre la vida, el amor y la muerte

Por JESÚS SOSA CASTRO

Hace varias décadas conocí personalmente a Jaime Sabines. Un poeta enorme, humanista y profundo.  Un político que fracasó en su intento de componer el mundo, pero como Vate, sació su imaginación escribiendo cosas bellas sobre la vida, el amor y la muerte. Si aún viviera, habría tejido un montón de palabras sobre las cosas bellas que estamos viviendo en la 4ª transformación. Les escribiría hermosos poemas a los niños de Gaza y de Haití por resistir las masacres que en su contra les han infringido los trogloditas de Israel y de los EU. Con los palestinos y los caribeños exigiría que dejen de ofender la dignidad de la humanidad y paren sus crímenes contra los pueblos del mundo

Como ya no tuvo tiempo de seguir hablando de la vida y del amor que merecen los niños y los seres humanos, me ocuparé de reproducir lo que en otra faceta de sus sentimientos escribió sobre la muerte. Espero que mis lectores, amigos y compañeros de lucha, compartan conmigo la exigencia, la congoja, la impotencia y el encabronamiento que la naturaleza bestial de aquellos que, por el amor al poder y al dinero, han hecho de la avaricia y las guerras una tragedia descomunal contra los pueblos del mundo. ¿Qué podemos hacer por los ancianos, por las mujeres, los niños y los hombres, que insepultos gritan en demanda de auxilio? Quiero alzar mi voz esparciendo por todas partes las palabras dolidas y profundas del poeta chiapaneco sobre este óbito masivo, vivido por los palestinos y los caribeños

Sé que vivimos una muerte que nos abarca con violencia inusitada, que nos encuentra con hambre y, además, en el olvido. Sin embargo, el día que los pueblos alcancen a imponer la equidad y la justicia, cuando los libros y la poesía se asienten en nuestro espacio, hoy ocupado por la banalidad y los despropósitos del poder corrompido; entonces sabremos levantar la voz a favor de la paz y la felicidad que merecen los seres humanos. Porque con Sabines digo: (*) “morir es retirarse, hacerse a un lado. Ocultarse un momento, estarse quieto, pasar el aire de una orilla a nado y estar en todas partes en secreto

Morir es olvidar, ser olvidado. Refugiarse desnudo en el discreto calor de Dios, y en su cerrado puño, crecer igual que un feto. Morir es esconderse bocabajo, hacia el humo, y el hueso y la caliza, Y así, hacernos tierra con trabajo, porque apagarse es morir, lento y aprisa. Tomar la eternidad como a destajo y repartir el alma en la ceniza”

(*) Poema de Jaime Sabines, escrito con motivo de la muerte del mayor Sabines

  

lunes, 7 de abril de 2025

 

Una revolución que se calienta

Por JESÚS SOSA CASTRO

Los corajes que la militancia y el pueblo empezamos a manifestar, se deben a la energía que en la 4t no encuentra organización, ni política ni acción. Los miles y miles de militantes y ciudadanos que acompañamos la exigencia de que el ´partido Morena salga de su patética inmovilidad en que se encuentra, expresamos el enojo de quienes siendo integrantes del movimiento vemos que el esfuerzo de la mayoría de los mexicanos está terminando en facciones y en un arribismo inexplicable de los viejos políticos. Una militancia y una mayoría del pueblo ya no están dispuestas a pasar por alto agravios, ausencia de principios, normas y proyectos que desde su nacimiento se pusieron al servicio del pueblo y que hoy los usufructúan grupos de poder

Justo por esto, la lucha de hoy consiste en mejorar nuestra organización, desplegar nuestro potencial político al máximo, buscar los más amplios consensos con aliados y simpatizantes, darle sentido y dirección a nuestra membresía y hacer del partido el instrumento que por sus acciones y defensa de la 4ª transformación sea el referente en el que se vean los intereses del pueblo. La derecha y el gobierno de los Estados Unidos quieren hacer del país un polvorín, intentan trastocar nuestra economía y quieren hacer creer que México y su gobierno sólo “abrazan a los narcos”

Estos enjuiciamientos no solo son erróneos, son posiciones políticas de la derecha nacional e internacional que no ven con buenos ojos los logros que pueblo y gobierno hemos logrado con el “Humanismo Mexicano”. Les irrita que nuestro proyecto de país haya sacado de la pobreza a más diez millones de mexicanos, que defienda con plenitud sus libertades, su independencia y su soberanía. No se dan cuenta que el orgullo que paseamos por el mundo es contrario a lo que pasaba durante el período neoliberal, con sus dirigentes agachones. Hoy el pueblo y su gobierno caminan por el planeta con la frente en alto ondeando la bandera de la justicia, la democracia y la libertad

En México estamos entendiendo lo que Hugues Portelli en su obra Gramsci y el bloque histórico, señalaba: “no existe sistema social donde el consenso sirva como la única base de la hegemonía, ni un Estado donde un mismo grupo social pueda mantener duraderamente su dominación” “sectores de las viejas clases dominantes también responden a las exigencias del pueblo y aceptan ciertas partes de sus exigencias que las llevan a la suma de expresiones revolucionarias pacíficas” (*)

Y aunque en México las protestas sociales se han impulsado por los carroñeros del viejo sistema, no vamos hoy a discutir si nuestra revolución tiene o no un parecido a lo que plantean Gramsci y Hugues Portelli. Lo que hoy urge es que el partido deje de verse el ombligo, se ponga a la altura del debate que se está dando y conduzca al movimiento a que juegue su papel defendiendo el proyecto de transformación 

(*) Hugues Portelli, Gramsci y el bloque histórico, Editorial siglo XXI