domingo, 25 de enero de 2026

 

Debate y banalidad. Morena-derecha

Por JESÚS SOSA CASTRO

La narrativa elemental sostenida por los políticos anclados en la vieja cultura priista, tan llena de banalidad, chabacanería, patrioterismo y corrupción, poco a poco ha dejado de ser tema de debate. Otros, los menos, por cierto, hacen un esfuerzo teórico para darle valor a la palabra y a las ideas que permitan la elevación de los diferendos y se contribuya a la construcción de un proyecto político arropado por el desarrollo de la conciencia de clase. Esto es lo que hace la presidenta y algunos de sus funcionarios. Pero obvio, se necesita el impulso de las convicciones revolucionarias y la creación del instrumento cohesionador, dirigente, que sea capaz de coordinarse y conducir todas las resistencias que luchan contra los explotadores. Esto es lo que no hace Morena

El “debate” de los opositores sobre el proyecto de la cuarta transformación es tristemente empobrecedor. Y no lo es porque los “ideólogos” piensen que hay importantes déficits de cultura política en nuestro pueblo, no, sino porque hay una pobreza intelectual verdaderamente lamentable en casi todos los que han hecho de esta actividad un modus vivendi. A muchos de los que vegetan de la política no se les exige ni decencia, ni formación ideológica. Les ha bastado ser un poco lambiscones y un mucho inmorales para convertir esa herramienta en una lastimosa vergüenza nacional. Si hay que participar en la construcción de nuestra democracia tenemos que mirar al través del mundo de las ideas, de la enseñanza, de la reflexión y el debate. El escritor, poeta y dramaturgo francés Víctor Hugo decía que “nada tiene tanta fuerza como una idea cuando le ha llegado su hora” (*) Y esto es justamente lo que no entiende Morena

En México poco pueden aportar los que por sistema se han montado en una oposición analfabeta, antipopular y entreguista. No dicen nada importante que llame a la discusión y a un debate de ideas. Su discurso es el típico manoseo de los lugares comunes en el cual no hay compromiso con nadie ni con nada. Pura ramplonería y banalidad. Hay gran pobreza ideológica y política sobre los problemas del país. El PRIAN anda colgándose del invasor y ladrón de los recursos de las naciones, como Donald Trump, para que él venga a salvarlos de sus miserias humanas, políticas y partidistas

Morena presume de tener a 11 millones de nuevos militantes. ¡Felicidades! Con tal tamaño de fuerza posiblemente ganaremos sin problemas los próximos procesos político-electorales. Sin embargo, el debate político en las calles, en las organizaciones sociales, en las universidades, en las iglesias, en los sindicatos, en los medios de comunicación no se le da. Está perdiendo el contacto con el pueblo y ha renunciado a la movilización. La pregunta obligada. ¿De qué nos sirve la fuerza del partido? Porque aquí entre nos, los memes y las fotos de los líderes no nos sirven de mucho

(*) Cita de Ramón Lobo en su libro Conversación con Juan Carlos Monedero, Ed. Turpial

 

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