martes, 17 de noviembre de 2020

 

Jarrito nuevo ¿dónde te pondré?

Por JESÚS SOSA CASTRO

Según declaraciones de la Secretaria General del CEN de Morena y de la presidenta del Consejo Nacional, Citlalli Hernández y Bertha Luján, respectivamente, están discutiendo los problemas que han llevado al partido a una permanente confrontación entre grupos desde que Yeidkol Polensky se hizo cargo de la dirección del partido hasta el 26 de enero de este año, en que un Congreso Extraordinario nombró presidente provisional del CEN a Alfonso Ramírez Cuéllar. No está mal que estos órganos empiecen a buscar la manera de superar estos asuntos para llegar a la elección del 2021 en condiciones de ganar la mayoría en la cámara de diputados, las 15 gubernaturas y los congresos locales

Como la mayoría de los militantes, yo espero que se alcancen acuerdos que ayuden a subsanar la parálisis política que ha llevado a Morena a convertirse en un aparato que ni huele ni hiede. Resulta alentador, sin embargo, observar que hay una especie de tregua entre quienes no estuvimos de acuerdo con la imposición de Mario Delgado por parte del TEPJF y del INE y los que exigíamos ser los militantes quienes pudiéramos elegir a nuestros dirigentes. Esta tregua tácita, expresa la obvia necesidad de impulsar la unidad del partido, poniendo a salvo la participación, el respeto y la democracia en el interior de sus filas

Ya no queremos sorpresas ni decisiones   unipersonales de nadie. Las políticas, las alianzas y las candidaturas, deben ser discutidas y puestas en práctica con la participación democrática y colectiva de los órganos nombrados para el efecto. No más golpes de mano por parte del presidente del CEN contra los órganos y bases del partido. Al Consejo Nacional y a la Secretaria General les concedemos el beneficio de la duda sobre estos asuntos, pues el partido debe jugar su papel para asegurar la continuidad y el éxito no solo en el terreno electoral sino en el proyecto de gobierno que encabeza el Presidente López Obrador

En declaraciones a distintos medios, Bertha Luján primero y Citlalli Hernández después, han informado a las bases y a la opinión pública que no habrá imposiciones de candidaturas que sean ajenas a nuestro proyecto de transformación, que se regularizará la vida interna del partido, se tomará en cuenta la opinión de las bases en la toma de decisiones y se acabará con el caciquismo, el clientelismo electoral y el oportunismo de muchos que se han encaramado en el partido sin ningún compromiso con el proyecto de la cuarta transformación. Sin embargo, un asunto de la mayor relevancia no cuadra con lo que estamos exigiendo los militantes de base

El esquema de nombrar a representantes del CEN como componedores de las broncas que hay en los Estados, repitiendo lo que en su tiempo hizo AMLO, no les va a funcionar. Primero porque la mayoría de estos representantes son personas cercanas a Monreal. Y en segundo lugar, porque no son ni conocidos ni tienen el pulso de los problemas que se viven en el interior del partido. Su trabajo, siempre estuvo ubicado en las esferas de la burocracia dorada y no en una relación directa con el partido. AMLO tuvo éxito porque él supo estar en contacto directo con el pueblo, con los militantes y simpatizantes que después se afiliaron o votaron por sus propuestas. Forjó una relación de trabajo, de confianza y de información a la gente. Explicó su proyecto, caminó de la mano con estos sectores del pueblo y después llamó a construir la estructura organizativa que convirtió a Morena en el partido más grande e importante del país. Hoy están repitiendo el mismo esquema solo que ni el CEN ni los del Consejo Nacional encabezan este trabajo, mandan a personajes desconocidos y alejados de la autoridad política que se requiere para unir al partido en un esfuerzo común que nos lleve al éxito electoral y político que estamos buscando

No es lo mismo que los dirigentes encabecen el trabajo de la reconstrucción de la unidad política y partidista, que poner al frente a personeros de los grupos de interés, proclives a las tentaciones materiales y, sobre todo, desconocedores de los problemas internos que se viven en los Estados. Hoy las bases queremos ver a los dirigentes dirigiendo el partido, discutiendo, informando y generando confianza en quienes por más de dos años hemos sido engañados y manipulados por “jarritos nuevos que no sabemos dónde ponerlos” ¡Ya no queremos jilgueros buenos para nada! Hay que abrirle camino a la democracia, a la participación de quienes apoyan el proyecto no a los buitres vividores de la carroña

 

martes, 10 de noviembre de 2020

 

Sumar o restar, el triunfo o la derrota

Por JESÚS SOSA CASTRO

Es público que la mayoría de la militancia de Morena no fue encuestada para decidir quién iba a ser el Presidente del CEN del partido. Por lo tanto, muchos como yo, no solo no nos sentimos representados en la persona de Mario Delgado, sino que somos críticos severos del procedimiento que nos impusieron los tribunales. Además, la inconformidad viene porque el ahora presidente, tiene un historial más ligado a los intereses del conservadurismo que al proyecto que votamos millones de electores el 1º de julio del 2018. Su candidatura primero y los resultados ya conocidos, estuvieron llenos de hechos que no se contienen en el proyecto político que pretende acabar con los viejos métodos y prácticas que por décadas han violentado la participación democrática de la militancia y transgredido su derecho a decidir las políticas del partido

Nadie puede negar la incompetencia, el oportunismo y los intereses personales que durante los dos últimos años estuvieron presentes en la mayoría de la dirigencia nacional. Se podría afirmar que lo que actualmente vive Morena, se debe, principalmente, a la mala conducción de este grupo que no supo entender el significado de la cuarta transformación. No sólo castró la iniciativa política, desatendió, también, la organización de las bases de Morena. Se alejó del movimiento popular y de manera irresponsable llevó su actividad a los tribunales judicializando la política y lastimando severamente el trabajo del partido. La apertura indiscriminada a personas y grupos provenientes de la derecha, contribuyó al refuerzo de aquellos que, viniendo de la izquierda, siguieron actuando al más trasnochado estilo priista

Preocupa que el partido esté cursando una confrontación que bien pudo ser evitada si en lugar de los intereses de los políticos de siempre, se hubiera puesto por delante la inteligencia y la mesura para resolver internamente los problemas que aún estamos padeciendo. No obstante, creo que estamos, todos, obligados a superar de la mejor manera posible estas diferencias so pena de que el proyecto que estamos impulsando millones de mexicanos, corra el riesgo de perderse en el año próximo si no operamos con inteligencia para ganar las gubernaturas y la mayoría en la cámara de diputados

Para lograr este objetivo es urgente y necesario reencausar de otra manera las diferencias políticas en el seno de Morena. No se trata de acotarlas o de imponer un pensamiento uniformado. ¡NO! Se trata de que el pluralismo y las distintas opiniones no desemboquen en pleitos que envenenan el ambiente y dificulten la unidad para impulsar proyectos sociales que sirvan a la gente. Los agravios deben superarse cambiando las formas y el fondo de la política que hasta hoy nos han dividido. Mario Delgado tendrá que ganarse el apoyo y el respeto de quienes no compartimos sus posiciones y sus ligas con la derecha, dejando de imponer caprichosamente políticas y candidaturas ajenas a lo que requieren las circunstancias internas y externas que se están viviendo en el partido y en el país. Los tiempos requieren de un trabajo y de decisiones colectivas, de la consulta y apoyo de las bases y del respeto a los órganos democráticamente electos

Si hoy no existe organización ni participación política de los miembros del partido y de sus órganos, hay que reactivarlos, sin imposiciones, sin exclusiones y en forma democrática. Si se insiste en imponer candidatos ajenos al partido, sin compromisos con el programa y el proyecto de la cuarta transformación, si se sigue viendo a las bases solo como fuerza de tarea para hacerles el trabajo a los oportunistas y caciquillos buenos para nada, si no tienen trabajo ni los méritos necesarios; el partido seguirá con las confrontaciones internas y se agudizarán el desencanto, el desgaste político y la anarquía que lo pueden llevar a la derrota en las elecciones del 21 y del 24.

Si la obsesión de Mario de apoyarse en los grupos de la derecha, en los sectores e instancias que aún quedan del viejo régimen político, si no entiende el significado del proyecto de la cuarta transformación y sigue en un juego de simulaciones apoyándose en frases del presidente, pero ajeno al pensamiento libertario y democrático de un partido que se niega a caer en manos de la derecha, entonces, el esfuerzo por unificarlo en medio de su pluralismo y de sus diferencias pero unido en la defensa de su proyecto, el tiempo que tendrá Mario en la presidencia del CEN de Morena será breve, porque las bases lo tendremos que cambiar por alguien que legítimamente las represente

 

 

martes, 3 de noviembre de 2020

Y cuando llegue el día del último viaje, yo estaré a bordo ligero de equipaje

Por JESÚS SOSA CASTRO

Casi todo el mundo tiene una fecha para recordar a sus muertos. El pueblo mío, al que yo pertenezco, es asombrosamente devoto de esta florida y venerable conmemoración. No es solo el colorido de sus ofrendas, el olor del copal y los sabores que degustaban quienes estaban físicamente entre nosotros. ¡NO! Son un conjunto de sentimientos, emociones y simbolismos que siguen adheridos al corazón y a la vida de aquellos que nos quedamos sin ellos. La ausencia de quienes me dieron la vida, hoy volvió a mí con un sentimiento nunca antes sentido. Mi primera infancia no estuvo registrada en los anales de ninguna historia, por eso hoy quiero recogerla sumándole esos momentos tan llenos de hechos y añoranzas que, en el campo, florecían como almácigos silvestres que adornaban el entorno donde vivian mis padres campesinos. En recuerdo a esa etapa, pondré al escrutinio público no solo mis sufrimientos, sino una parte de mi historia personal que nunca me había atrevido a publicar 

Mi primer recuerdo que quedó gravado en mí fue cuando en una caja de cartón, mi madre me puso dos mudas de ropa llenas de remiendos. Se preparaba mi viaje a un mundo que no era mi mundo. Dejaba atrás mi arraigo a la tierra, a mis padres y a un puño de hermanos que desconocían el rumbo que mi salida iba a infringirle a los arroyos y a las montañas que nos vieron nacer. A eso de las 8 de la mañana de un día x de junio de 1953, mi padre tomó en sus manos la caja y emprendimos el camino hacia el punto donde tenía que tomar el camión que me llevaría a Acatlán, una pequeña ciudad perdida en el profundo sur de la mixteca poblana. Dejaba atrás la escuela rural que me enseñó a leer y a escribir para incursionar en otro lugar donde, se me dijo, podría estar mi futuro

Todo empezó de manera normal. La familia de mi madre me acogió como un integrante más de la misma. La 1ª enseñanza a la que fui sometido, fue aprender a rezar todas las noches antes de dormir. Luego me inscribieron en la “doctrina “que el sacerdote nos daba a la muchachada todas las tardes de cada viernes. Sus prédicas siempre olían a fanatismo, no se sostenían científicamente, pero nuestra ignorancia no alcanzaba a explicarnos el fondo de esas enseñanzas. Fuimos víctimas de una cultura cercana a lo que en esa región años antes había impulsado el movimiento cristero. La entrega a lo religioso no nos permitía ver la vida de otra manera

Una tarde de esas, el cura nos metió en el cerebro la pifia que dio pie al peor regaño que en vida sufrí por parte de mi padre. Como mi familia y la mayor parte de la gente de la mixteca poblana éramos porfiados defensores de la religiosidad, no cuestionamos nunca la influencia de ese movimiento que al grito de “Viva Cristo Rey” arrastró a miles de campesinos a una guerra fratricida. Uno de esos días el cura nos dijo: Para tal fecha no saldrá el sol. Hay demasiados pecadores que no oyen ni se pliegan al mandato de Dios

Ni tardo ni perezoso, tomé el autobús para ir a prevenir a mis padres de la catástrofe que se acercaba. Recorrí ochenta kilómetros en autobús y ocho a pie por veredas y montañas. ¡Mis padres dormían! El trabajo del campo y los silencios de las noches, no daban para desvelos ni correrías que llevaran otros encantos al corazón. Jadeando les hice saber las palabras ominosas del cura de marras. No quería que, alguien de mi familia, pudiera ser sepultado por las tinieblas sin antes, siquiera, santiguarse o prenderle unas velas al señor

Mi padre, seguramente se preguntó qué diablos hacía su hijo que estaba estudiando el quinto año de primaria a ochenta kilómetros de allí. Papá, vengo a decirles que para el próximo viernes no va a salir el sol. ¡Va a ser un castigo de Dios! Apenas oyó esto, me agarró de la parte alta del codo y me metió a la casa de chinamite. Mira muchacho, me dijo con voz sentenciosa. Eres un baboso. De nada te sirven los estudios, ¿quién carajos te anda metiendo estas mentiras en la cabeza? Cabizbajo y regañado regresé por el mismo camino cargando mis vergüenzas, mi padre había descubierto mi ignorancia. Hoy, cuando empieza el conteo regresivo de mi vida recojo sus sabias palabras y las uno a las proféticas expresiones de la poesía de Antonio Machado “cuando llegue el día del último viaje, y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontrarán a bordo, ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar”

  

martes, 27 de octubre de 2020

 

Entre la elección y la imposición, el caso Mario Delgado

Por JESÚS SOSA CASTRO

El contento que muestran los partidarios de Mario Delgado por haber sido declarado por el TEPJF y por el INE como el ganador de la tercera encuesta, es, sin duda, muestra incuestionable de que ese triunfo no se lo debe a la militancia, sino al sector neoliberal de Morena, a lo que aún vive del viejo sistema en los órganos electorales y al apoyo de los poderes fácticos que siguen rezando por el fracaso de la cuarta transformación. Los que al interior del partido afirman que perdieron los “dinosaurios” y ganaron los que apoyan las políticas modernas del presidente, sólo intentan justificar su espuriato, su falta de militancia y su profundo desprecio por los que, a ras de suelo, hemos construido la cuna en la que ahora se mecen los oportunistas

Con ironía inusitada señalan que los “puros” los “dinosaurios” perdieron porque no apoyaron el proyecto político del presidente. Que, en su afán de excluir a los “bebesaurios” intentaron secuestrar el partido porque desde Morena se preparaba la trama golpista contra el presidente. Este razonamiento falaz contiene el veneno que quisieron inocular en las filas del partido para confundir a la militancia y abrirle el paso al neoliberalismo que representa Mario Delgado y su corte de bufones. No es casualidad que el TEPJF, el INE, los medios convencionales y los representativos más feroces de la cuarta transformación, hayan apoyado a su candidato con miles de millones de pesos y espectaculares fijos y móviles que llenaron de suciedad este proceso harto irregular

Mario no fue electo por la militancia sino por las instancias a las que cohechó para servirse de ellas y asegurar un triunfo ilegítimo. Por lo tanto, su cargo, en esas condiciones logrado, puede ser legal, pero es ajeno a los intereses de la militancia, favorable a los sectores, fuerzas y personas que desde dentro y fuera de Morena representan al neoliberalismo. Dice el “triunfador” de la encuesta que la ganó por la decisión de los que apoyan su proyecto de unidad y su trabajo al lado del presidente. ¡Falso! Pero los puros y los dinosaurios, los que él y sus corifeos tratan despreciativamente, les vamos a conceder el beneficio de la duda. En principio, tendrán que tomar nota de que el 99% de los miembros de Morena no votamos por él, y que, en nuestro haber, no caben ni la traición ni el entreguismo

De aquí a diciembre tiene que hablar con todas las fuerzas, grupos y personas que fueron víctimas de las políticas divisionistas y excluyentes de Yeidkol Polensky y que ahora Mario trae en su mochila como una de las personas harto nefastas formando parte de su equipo. Debe saber que la mayoría del partido está por la UNIDAD, pero por esa que sirve y apoya las demandas y proyectos de la gente. Si su interés coincide de verdad con lo que exigen las bases, tendrá que ir Estado por Estado convocando a TODOS los miembros de Morena, sin exclusiones de ningún tipo para que, juntos, conformemos los órganos de dirección y se trabaje unitariamente en la construcción del partido y no en clientelas electorales al servicio de los trepadores de siempre. Sólo así se podrá lograr y avanzar en el respeto a los directivos y en la unidad real del partido

Si la dirección encabezada por Mario se conduce de manera facciosa y se siguen apoyando a grupos y personas sin el perfil que se requiere, si los nombramientos son resultado de sus imposiciones o de sus achichincles, si no tienen el aval de la gente, si no se comprometen con el proyecto de la cuarta transformación, si no se consulta a las bases y se procede democráticamente para definir todo tipo de candidaturas, entonces no solo no habrá unidad en el partido sino que empezará su debacle, se estará entregando a las fuerzas de la derecha que en forma demencial están en espera de que Morena fracase para que éstas vuelvan al poder y echen abajo el proyecto de la cuarta trasformación

Bien le haría al neoliberal presidente de Morena tomar nota de lo que pasó recientemente en Hidalgo y en Coahuila. Los resultados son hijos putativos de la conducta irracional, de las imposiciones, de la antidemocracia, de una gran pobreza intelectual, de la insensibilidad y la falta de dirección política de los dirigentes del partido. Mientras los “líderes“ de pacotilla iban y venían a los tribunales judicializando la cosa pública, el impuesto desde fuera del partido, se ocupaba de espectáculos circenses al través de espectaculares y de bufonescas declaraciones ensalzando su imagen y sus “proyectos” Lo que mostró al partido fue una ausencia inexplicable de autocrítica y de ideas que contribuyeran a reanimar la organización y su trabajo, justo cuando la derecha esquizofrénica y cristera ganaba espacios en el escenario de la política. Ojalá los nuevos dirigentes y los miembros de Morena aprendamos de los errores nuestros y de los aciertos ajenos para que, al fin, nos demos cuenta de qué lado masca la iguana

 

  

 

 

     

martes, 20 de octubre de 2020

 

Las experiencias de MORENA y del MAS. Sus pueblos y sus líderes

Por JESÚS SOSA CASTRO

Como suele ocurrir cuando se activan las cuestiones políticas de dentro y fuera de los partidos, los mejores dirigentes echan a andar toda su sapiencia y sus recursos para mover a la gente y hacer de sus movimientos una expresión aprobatoria de la voluntad ciudadana. Muchos, no han entendido nada de lo que el pueblo ha aprendido en los últimos años. Las viejas prácticas políticas en las que siempre estuvieron presentes el dinero, la mezquindad, la corrupción y el desprecio a la voluntad popular, siguen presentes en los procesos electorales, siempre con la idea de estorbar el libre ejercicio de los derechos políticos y las libertades. Un ejemplo son Hidalgo y Coahuila en el caso de México y otro, expresado en la recuperación de la democracia en el país sudamericano

A los políticos de América latina, por lo menos, les convendría voltear los ojos a lo que pasó el domingo 18 de octubre en el Estado plurinacional de Bolivia. En México y en la República de Bolívar como se le llamó en otra época, en distintos momentos asombraron al mundo haciendo una revolución política que dejó boquiabiertos a los detentadores del capital. En el 2006, 2018 y en el 2020, millones de mujeres y hombres llenaron de orgullo a sus razas porque su unidad y sus líderes hicieron posibles grandes movimientos de masas, en su lucha por democratizar la vida de sus naciones. Ambos pueblos están, a pesar de las traiciones de lo más oscuro y nauseabundo de su país, construyendo un futuro luminoso para los desposeídos, para los explotados y humillados por los gobernantes del sistema capitalista

En ninguno de estos dos países, y al margen de los tiempos y de los problemas que enfrentaron, los pueblos y sus líderes recurrieron a la violencia para encumbrar, paciente y colectivamente, una nueva forma de organización social en la que la dominancia quedó en manos de sus pueblos y no en la obra y participación de las fuerzas conservadoras y golpistas. Sin embargo, cabe destacar una diferencia sustantiva que estuvo presente en México y en Bolivia del 2005 a la fecha. Cuando nace Morena, es porque históricamente no había otra organización política ni otro liderazgo que fueran capaces de enfrentar exitosamente los problemas del país. Se unieron sentimientos y esperanzas y logramos hacer una revolución social que está en pleno desarrollo. El pueblo llevó a su líder a la presidencia, pero el partido quedó en manos de políticos de medio pelo que no dieron la medida que se requería. Su incompetencia política, sus ambiciones personales, terminaron por judicializar la cosa pública profundizando la postración de un partido que no lo merecía

El 22 de enero de 2006, Evo Morales arropado por un país plurinacional, integrado principalmente por indígenas, llegó por primera vez a la presidencia de Bolivia. Durante 14 años sacó de la marginación, de la pobreza y del atraso cultural a más de diez millones de connacionales. Llevó a su economía a un crecimiento del 7% del PIB y convirtió a su país en un referente de cómo gobernar y administrar los recursos de una nación. El litio y otros minerales, se convirtieron en la razón principal de la hostilidad y del golpe militar prohijado por la derecha boliviana, por los gringos y ejecutado por el ejército y la policía

Casi un año después, los bolivianos han recuperado el gobierno, la democracia y su soberanía para seguir siendo un pueblo y un gobierno unidos para siempre, y poder seguir construyendo su bienestar. La unidad del pueblo y sus liderazgos, nunca perdieron contacto entre ellos. Esa fue la razón de su triunfo. Mientras que, en Morena, el canibalismo, la confrontación y la incapacidad política de sus actuales dirigentes los hizo retroceder en Hidalgo y en Coahuila. Todo por convertir su trabajo en una permanente reyerta por los puestos, el poder y el oportunismo. En Bolivia, un pueblo y un gobierno han puesto por delante el interés y las necesidades sociales, económicas y culturales de su gente, por eso reconquistaron la democracia con la participación del 52.4 % de sus electores. En cambio, Morena quedó atrapada en su propia ineficiencia

La experiencia nos indica que un partido debe estar, siempre, al lado de las luchas y demandas del pueblo. Tener una cultura política que pueda transmitir a sus adeptos, practicar la democracia en todos los niveles, ser autocrítico, alejarse de las confrontaciones políticas, tener liderazgos competentes y renunciar al oportunismo. Esto es lo que aún no se da en Morena. Mientras no corrija estas deficiencias, siempre correrá el riesgo de ir a la cola de la historia  

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miércoles, 14 de octubre de 2020

 

Entre puros y corruptos. Los pleitos en Morena

Por JESÚS SOSA CASTRO

Es evidente que las cosas están mal. Los adversarios del cambio que votamos millones de electores en el 2018, no sólo son los pestilentes grupos de la derecha fascista. Los que están resultando un serio peligro para la cuarta transformación, son los que oportunistamente se colgaron a última hora de un proyecto que, pensaron, seguiría alimentando sus bolsillos y haciéndole el trabajo sucio a los viejos intereses del sistema corrupto y corruptor que por décadas se había instaurado en el país

 Si hemos de avanzar en la construcción y unidad del partido ya no es posible callar. Hay que decirlo con todo respeto, pero haciéndole honor a toda la verdad. Mario Delgado no puede ser el dirigente nacional de Morena. No puede ser el dinero, sus conectes con lo más viejo y reaccionario del sistema que no quiere morir, no bastan las mentiras dichas en contra de Porfirio acusándolo de golpista. No basta que diga que éste ya no está en condiciones de recorrer el país para hablar con la militancia y organizarla para que se forme al lado de los millones de mexicanos que estamos defendiendo el proyecto de la 4ª transformación. Tampoco le ayudan sus relaciones personales que desarrolla en lo oscurito con Lorenzo Córdova y la pandilla que lo rodea. En las encuestas dinero le sobró, pero perdió toda la autoridad que quiso lograr con sus mentiras y sus arrimones al viejo poder

No son, así las cosas, Mario. No puedes jactarte de que has recorrido el país y hablado con la militancia. Con quienes sí has hablado y te están apoyando son una bola de funcionarios y líderes políticos a quienes les has prometido prebendas y a muchos, su relección. Por eso los impulsas para hacerlos dirigentes o funcionarios públicos. No hay ningún registro de que en tu vida política hayas hecho un planteamiento político que sacudiera la conciencia de la gente por sus alcances y contenido. Lo que, si sabes hacer con mucha recurrencia, es colgarte de lo que dice el presidente. Por ti mismo, eres incapaz de generar alguna idea o alguna propuesta que hagan suyas los militantes o la sociedad

El repudio hacia tu persona, Mario Delgado, no es porque Porfirio esté envenenando el ambiente contra tu persona. No eres merecedor de la confianza de la gente porque al lado de los priistas, panistas y perredistas firmaste el Pacto por México. Aprobaste la reforma educativa, la energética, la fiscal, defendiste hasta la ignominia la construcción del aeropuerto de Texcoco y votaste los gasolinazos. Tú no eres confiable para la gente porque te conoce de lo que eres capaz. Eres un morenista con el corazón puesto en el PRIANRD. Dirigir un partido movimiento tan complejo como Morena se necesita conocer a sus bases, sus problemas y sus sentimientos. Tú, Mario Delgado, lo digo con todo respeto, eres un aspirante a dirigir las élites. A la militancia le eres un personaje ajeno a sus necesidades y a sus ideales

Eres de los viejos políticos que siempre creyeron que era el dinero el que compraba conciencias y decidía las cuestiones políticas fundamentales. ¡Eso se acabó! La crisis que vive el partido a partir de que cayó en las manos de Yeidkol Polensky se debió a la ignorancia política que siempre demostró ante los problemas del partido y del país. Por eso se refugió en los tribunales porque fue incapaz de enfrentar políticamente las necesidades que a diario surgían en el ámbito de la política nacional.

La gente, Mario, ya despertó. Conoce las mañas y los argumentos de quienes a última hora se montaron en un movimiento arrastrando consigo todo tipo de basura. Si realmente te interesa el partido y eres un demócrata como dices, debes empezar por aceptar que las dos encuestas que mandó hacer el INE las perdiste tú y las ganó Porfirio.   Ya es hora de que entiendas que los tiempos y la gente cambiamos. Tú perdiste y Porfirio ganó. Si dices que estás de acuerdo con lo que dice el presidente, ya deja de mentir y únete al esfuerzo de encontrar una solución a la altura de las exigencias que contribuya a la unidad del partido y al fortalecimiento de la cuarta transformación. Los apoyos que dices tener de la burocracia dorada del partido, no son los que te darán el crédito político para dirigir un partido que necesita caminar. No profundices los desencuentros y las denostaciones vulgares contra tu oponente. Es mejor la reconciliación que sume y no el odio que pone en entredicho los intereses del pueblo. Hay que poner por delante la lucidez, la capacidad y la experiencia. Abrirle la puerta a la honestidad y a las ideas es lo que todos estamos exigiendo

 

 

 

miércoles, 7 de octubre de 2020

El pueblo que está haciendo historia

Por JESÚS SOSA CASTRO

Podría decir que a partir del 1º de julio del 2018 a la fecha, el pueblo mexicano dio un paso más en su intento de alcanzar el cielo. Los años de trabajo de las fuerzas democráticas, las que abanderaron la lucha por la justicia y la democracia, las que tuvieron a muchos de sus luchadores en la cárcel, asesinados o desaparecidos por los gobernantes del PRIAN, las que fueron capaces de hacer manifestaciones masivas, plantones multitudinarios de mujeres y hombres, las que sufrieron con la pérdida de cientos, miles de personas que exigían derechos y solución a las demandas del pueblo, hoy, están compartiendo un esfuerzo  de cambio  político y social que las enaltece, porque su trabajo y sus luchas las convirtieron en la causa de una enorme transformación

Aquellos que históricamente fueron nuestros adversarios y que hace dos años los derrotó el electorado, se han convertido ahora en la retranca principal que intenta parar el curso de una revolución social que no tiene regreso. Creyeron que la llegada de AMLO a la presidencia sólo sería un recambio de personas y que los privilegios y las injusticias contra el pueblo seguirían siendo los dominantes en el nuevo gobierno. ¡Se equivocaron! Subestimaron al presidente y a la gente que lo apoyó. Una larga distancia marca la imagen de una sociedad dicotómica rígidamente diferenciada en amos y siervos, en ricos explotadores y en pobres degradados a la condición de animales -como bien señala Nuccio Ordine- no corresponden ya al retrato del mundo que estamos construyendo. Aunque, a decir verdad, la filosofía del TENER sobre el SER sigue expresándose al través de la oposición agrupada en las BOAS, en los FRENAAA y en los intelectuales orgánicos que aún no han entendido el sentido de los cambios

La cultura del beneficio y la posesión que aún existe en el comportamiento cotidiano de estos sectores de la regresión y el conservadurismo, está siendo seriamente acotada por la participación tumultuaria de un pueblo que acabó con el silencio y la aceptación tácita de las políticas que iban en contra de sus propios intereses. El humanismo que se está apoderando de la inmensa mayoría del pueblo, está acabando con la concepción de aquellos que aún consideran un gasto inútil el apoyo a aquellos sectores empobrecidos, a los que siempre se les consideró gastos inútiles que no aportaban ningún beneficio económico al desarrollo del país. El espíritu movilizador y revolucionario del pueblo, está construyendo la cuarta transformación y destruyendo esos mitos. Los creadores de la riqueza son los trabajadores, no el capital. Por lo tanto, la riqueza debe ser patrimonio de quien la produce, no de los parásitos que ahora están desbocados ladrando contra el Nuevo Proyecto de Nación y queriendo seguir llenando sus bolsillos de recursos que provenían de las finanzas públicas

Todo esto se les acabó a los malandrines de la política. Esta es la causa de su frustración y de su enojo. Pero. ¿en qué nivel se encuentran sus protestas? El rostro que muestran los opositores, es un rostro de violencia, de amargura, de desesperanza. Sus amenazas contra el presidente y contra la 4ªT, se les han desinflado. El intento de volver al pasado ya no tiene cabida en el país. El triunfo del 1º de julio del 18, las propuestas de campaña que hizo el presidente están cumplidas en el 95%. El pueblo ha recuperado la fuerza que estaba contenida en su quehacer y ahora la ha puesto al servicio de sus propios intereses

En días recientes ha mostrado un músculo que los opositores no van a parar. Ese pueblo otrora subestimado, humillado y denigrado, pudo reunir en 10 días 2.7 millones de firmas para demandar enjuiciamiento a los ex presidentes ladrones y buenos para nada, hizo posible con su fuerza, que la SCJN aprobara la demanda de consultar al pueblo sobre las conductas y políticas criminales de los funcionarios públicos de antes y durante el período neoliberal. Las encuestas que han hecho encuestadoras serias en las últimas semanas sobre el desempeño del presidente, rebasan el 70 % en promedio. La marcha del 3 de octubre y el plantón del FRENAAA en el zócalo resultaron una ridícula caricatura. La esquizofrenia de su líder y de sus rezanderos de la época de la cristiada, ya está en el lindero de la locura. Los opositores de nuevo cuño intentan abrazarse de los símbolos religiosos para acabar con el “satánico” de López Obrador, en tanto, el pueblo hace más grande y más fuerte el apoyo a su presidente

En este contexto se está abriendo paso una cultura política que rebasa el utilitarismo, el patriarcado gubernamental y la usura como formas de gobierno. El pueblo no solo está mostrando su fortaleza y su sabiduría. Está respondiendo a los retos de una nueva historia que se construye desde abajo, en la colectividad. Atrás están quedando la demagogia, la impunidad y las políticas del agandalle. Vivimos otras conductas y otros saberes. En estos están contenidas nuevas y muchas historias. Los constructores de ellas, no están en el círculo rojo que diseñó la derecha conservadora, clerical y golpista. Están en el pueblo, en su trabajo, en su orgullo y en su dignidad. Somos un pueblo inmune a las bajezas de los esquizofrénicos, de los traidores a la patria, de los explotadores. Nuestro objetivo es la transformación social, cultural y democrática de México. Ese es nuestro trabajo y nuestro compromiso. ¡Nadie nos detendrá!