martes, 2 de febrero de 2021

El odio, el lodo y la estupidez

Por JESÚS SOSA CASTRO

Como nunca, estamos siendo testigos de cómo los adversarios del presidente López Obrador y de la cuarta transformación, están vomitando odio y lodo contra quienes, por decisión del pueblo, ya no se les permitió que siguieran robándole al erario y llenándose de cuestionables privilegios. Las causas de sus amarguras y sus frustraciones, vienen desde el momento en que los electores los derrotó el 1º de julio del 2018. Meses después, comenzaron la inquina y la antipatía contra el líder al que no le creyeron que iba a transformar el régimen político que se había convertido en el impulsor principal de la corrupción y de un ejercicio gubernamental que avasallaba y convertía a la mayoría de los mexicanos en las víctimas de su rapacidad y de sus intereses de clase

Echado a andar el proyecto de transformación, y cuando los resultados empezaron a ser sujetos de apoyo y de reconocimiento por parte de la inmensa mayoría del pueblo trabajador, la acumulación de las fobias y de las diatribas contra el jefe del ejecutivo federal y contra su gobierno, se convirtieron en una paranoia que ha llevado a estos conservadores cavernícolas, no sólo a la exacerbación de sus delirios derechosos sino a desearle la muerte o la incapacidad mental al presidente. A resultas de su contagio del coronavirus, creyeron que había llegado el momento para que el país callera en la anarquía, en la confrontación, para que ellos llevaran su esquizofrenia y la corrupción de vuelta al gobierno del país

La campaña de mentiras y de estupideces que la derecha y sus grupos de interés han desatado contra AMLO desde que éste dio cuenta de su contagio, ha sido bestial. Han echado mano de todos los recursos propagandísticos para generar un ambiente de tensión y desconfianza en su intento de parar el esfuerzo de llevar a buen puerto el proyecto de la cuarta transformación. ¡Vano intento! El viernes 30 de enero por la tarde, como un genio de la comunicación y de la responsabilidad política, el presidente habló al pueblo de México desde el palacio nacional mostrando su fortaleza física, su capacidad mental, sus sentimientos y su grandeza, exhibiendo de paso el gran apoyo del pueblo, de gobernantes, políticos y académicos de México y el mundo y poniendo en la picota las miserias humanas de sus adversarios

Diferencias aparte, su mensaje a los mexicanos hizo suyas las palabras de José María Pérez Gay plasmadas en su extraordinario libro El imperio perdido. Se refirió con elocuencia a quienes han hecho de su “pluma y de su inteligencia” la cuna de su desesperación, del derrumbe de sus imperios políticos y de sus intereses económicos y, de paso, colocó el acento en el humanismo solidario de un pueblo volcado en manifestaciones de cariño y apoyo a su honestidad, su trabajo y a su pasión en la defensa de los intereses del pueblo. Sabe que “en tempos de cólera, de odios y de estupideces de los menos, es cuando florecen los más nobles sentimientos de la mayoría de la gente del pueblo”

El antídoto ante el veneno que esparcen los conservadores, es la impresionante fábrica de ideas, conocimientos y manejo de los problemas que están bajo la responsabilidad del presidente López Obrador. La interpretación profunda de la historia, la política y la fresca y apasionante narrativa de AMLO, traspasan las paredes del discurso demencial, torcido y estupidizante con que se conducen sus opositores. La unión feliz entre gobernante y gobernados, avanza incontenible mirando el triste espectáculo y la pobreza conceptual, política y programática de los conservadores. No habíamos visto que la derecha y sus peones de brega fueran tan corrientes, tan ignorantes y faltos de honestidad intelectual

Los opositores no han entendido la imbricación humana entre la democracia y el poder. Las claves de las que nos hablan los ideólogos del siglo XIX indican que “el poder es una relación social humana que finca sus raíces en la condición básica, exclusiva y específica, que ningún otro ser vivo, realiza” “La forma de cómo los que están al frente de un gobierno aplican su poder, es al través de una relación social de dominio, control y mando sobre los demás” Este fue el mandato que el pueblo le dio a López Obrador en el 2018 y es esto justamente lo que está defendiendo su gobierno. Sus adversarios pueden no estar de acuerdo con él. ¡Están en su derecho! Pueden trabajar por un proyecto que apruebe y vote el pueblo. A lo que no tienen derecho es a esparcir odio, lodo y estupideces que no ayudan al país en el intento de superar sus problemas económicos y sociales y menos contribuir al crecimiento ideológico y político de un pueblo que se ha cansado de tener gobernantes ratas y buenos para nada

 

 

  

jueves, 28 de enero de 2021

 

Entre el dolor y la incertidumbre

En recuerdo de Berenith González Berthier

Por JESÚS SOSA CASTRO

Escribo este texto lleno de pesar. El 24 de enero, el presidente dio positivo de covid 19 y en ese mismo tiempo, mis sentimientos han sido cimbrados por noticias que tienen que ver con la muerte de algunos familiares y amigos entrañables. Los miles de fallecidos en el país como resultado de la pandemia, me están produciendo dolor, incertidumbre y una especie de escalofrío. Sé de donde vienen estos sentimientos harto complejos, pero quiero explicármelos como un fenómeno social que está estremeciendo la conciencia del mundo

José Saramago escribió un libro que tituló “Las intermitencias de la muerte” De ese texto extraigo algunas reflexiones que comparto con mis lectores con el ánimo de aminorar los estremecimientos que se están apoderando de las fibras cardiacas de un mundo de gente. Lo que encuentro en ese texto tiene que ver con lo que pasaría en el orbe, si la soberbia de los seres humanos nos condujera a pensar en dejar de morir, en vivir para siempre y derrotar a la muerte. En él se dice que este tema no es una fuente de inspiración. Entiendo que lo que quiso decir este escritor portugués es que morir, siempre será estremecedor, en tanto que la desaparición física, no se lleva lo que en vida se libró. La muerte siempre dejará un vacío que no es fácil llenarlo con nada. Ni siquiera con los polvos de recuerdos que siguen siendo llevados y traídos por el tiempo

No menos profunda es la pregunta que se hace este escritor: ¿Qué pasaría si la gente dejara de morir, si pudiéramos vivir eternamente? Afirma que esto podría ser un auténtico desastre. Asegura que el que se suicida no es necesariamente un cobarde, cree que cuando su vida mental o cívica ha terminado ya no vive, entonces, se impone la desesperación y termina con su vida. "Vivir eternamente en la tierra sería un castigo al ser cada vez más viejos” Pero, entonces, ¿qué explicación nos damos para hacer que la muerte física no nos duela tanto, deje de estrujar nuestros corazones y de paso llene de dolor y de incertidumbre a los millones de mujeres y hombres que estamos padeciendo esta enorme tragedia en la mayor parte del mundo?

Cuando la muerte se convierte en algo personal, cuando no mueres abrazado por tus seres queridos, cuando el dolor no se puede compartir porque la misma muerte te margina para evitar tu propia muerte, entonces los creyentes, los libres pensadores, nos preguntamos con un dejo de amargura: ¿Quién o quiénes están decidiendo la vida o la muerte de millones de personas que de pronto se nos van como fantasmas que salen de tu corazón y se desprenden de tus brazos como nunca pensaste que ocurriría? ¿En dónde quedan las peticiones a Dios o a la naturaleza si finalmente llegó la hora y caminamos hacia la nada, cuando vemos que todo se acaba y Dios no se cuestiona lo que ha pasado con su creación?

Todos los días tenemos información de los miles de contagiados, de enfermos y fallecidos, No hay nadie que esté exento de ser víctima de esta pandemia. Hoy se contagió el presidente. Otros, los que no pudieron remontar la enfermedad, no tuvieron siquiera la posibilidad de ser abrazados por sus familiares porque éstos estaban ante el riesgo de ser las víctimas siguientes. Algunos asumieron que era una decisión de su Dios. Aceptaron que nada de lo que hacemos o somos es para siempre, que asumirlo como tal, es el principio de un entendimiento de lo que fuimos y de lo que dejamos de ser. José Saramago dice que, tenemos que morir para seguir viviendo, de lo contrario, la vida no se aguantaría. En toda esta compleja situación una cosa es real. El mundo está siendo víctima de nuestras propias acciones. Somos los creadores de esos hilos que nos conducen a la muerte. Los que estamos acabando con la naturaleza, con el medio ambiente, con la vida

Reconocerlo no significa dejar de lado el dolor que nos causa la ausencia física de nuestros familiares y amigos. Sobre todo, lo que nos duele es la forma en que están pasando las cosas. La impotencia de no contar aún con los suficientes insumos biológicos para aminorar la proclividad a ser contagiados por el virus y al final llegar a la muerte, es algo que nos estremece. Con el jefe del ejecutivo federal miramos hacia los lados y nos convencemos de seguir construyendo una nueva forma de vida. Nada que nos lleve a la desesperación y al miedo. ¡Somos todo y somos nada! Espero que bajen los contagios, el número de fallecidos y que AMLO cuanto antes siga estando físicamente al frente de la nación 

 

 

 

martes, 19 de enero de 2021

 

Las ideas y la palabra, una fuerza descomunal

Por JESÚS SOSA CASTRO

Demás está decir que hoy el debte sobre las ideas y sobre la libertad de expresión es un tema que está provocado un especial interés entre quienes hacen política. La querella elemental sostenida por los opinólogos que siguen anclados en la vieja  cultura priista, tan llena de banalidad, chabacanería, patrioterismo y corrupción, poco a poco empieza a dejar de ser tema de discusión. Otros, los menos por cierto, hacen un esfuerzo teórico para darle valor a las ideas y a la palabra que permitan la elevación del debate y contribuyan a la construcción de un proyecto político arropado por el desarrollo de la conciencia de clase, el impulso de las convicciones revolucionarias y la creación del instrumento cohesionador, dirigente, que sea capaz de conducir y de coordinarse con todas las resistencias que luchan contra la vieja cultura que nos ha dejado la burguesía

El “debate” que debieran desarrollar los distintos liderazgos partidistas y precandidadatos a encargos de representación popular, es tristemente empobrecedor. Y lo es, no porque los “ideólogos “ piensen que hay importantes déficits de cultura política en nuestro pueblo, sino porque hay una pobreza intelectual verdaderamente lamentable en casi todos los que han hecho de esta actividad un modus vivendi que, a contracorriente de lo que se necesita, viven de la política sin decencia ni formación ideológica. Les ha bastado ser un poco lambiscones  y un mucho inmorales para convertir esa  herramienta en una lastimosa vergüenza nacional. Si hay que participar en la construcción de nuestra democracia tenemos que mirar al través del mundo de las ideas, de la enseñanza, de la reflexión y el debate. El escritor, poeta y dramaturgo francés Víctor Hugo decía que “nada tiene tanta fuerza como una idea cuando le llega su hora” (*)

En México, pocas ideas aportan los opositores que quieren volver a conducir los destinos del país. Con la excepción del presidente López Obrador, sus oponentes y la inmensa mayoría de los hasta ahora precandidatos a gobernadores , diputados federales y locales no dicen nada importante que llame a la discusión y a un debate de ideas. Su discurso  es el típico manoseo de los lugares comunes en el cual no hay compromiso con nadie sobre nada que trascienda la ramplonería y la banalidad. A tal grado existe la pobreza ideológica y política sobre los problemas del país, que muchos preecandidatos de la izquierda, del PRI, del PAN y de la diesmada chiquillada, se la pasan chapoteando en las aguas del viejo discurso patriotero, del pupulismo, del autoritarismo y del fracaso de la cuarta transformación

 AMLO ganó la presidencia de la República y ahora la izquierda está obligada a ganar el debate político en las calles, en las organizaciones sociales, en las universidades, en las iglesias, en los sindicatosos, en los medios de comunicación, en todas partes donde necesitamos hacer llegar nuestras ideas y nuestras propuestas. Trabajar arduamente para organizar al pueblo y defender las políticas sociales y los derechos a vivir con dignidad y con libertad. Esa libertad que el pueblo ha conquistastado desde el 1º de julio del 2018. Subestimar la presencia de los recursos que los mafiosos están poniendo en el escenario con vistas al proceso electoral del 6 de junio del año en curso, sería un craso error

La guerra sucia en contra del presidente la están alimentando con la anticipación requerida. Los medios masivos de comunicación y los chayoteros de siempre, están recibiendo montones de dinero para lanzarse contra AMLO así sea en las cuestiones más elementales. La incapacidad y el descrédito  político e ideológico de muchos dirigentes y precandidadatos a los distintos encargos públicos, tenemos que sustituírlos con un trabajo de organización de las bases del partido, con un debate público en el que estén presentes las ideas y la fuerza de la palabra para convencer al pueblo de por que hay que votar por Morena en las elecciones de junio. La diatriba, el insulto, la basura y el aventurerismo mediático, no deben ser ni el tono ni el contenido de nuestra campaña. Las ideas y la palabra deben pasar a ocupar un lugar destacado en la lucha contra el viejo régimen y sus testaferros

(*) Cita de Ramón Lobo en su libro Conversación con Juan Carlos Monedero, Ed. Turpial

 

martes, 12 de enero de 2021

 

Lo bueno, lo malo y lo que viene

Por JESÚS SOSA CASTRO

Con casi treinta días de vacaciones y quince de haber iniciado el año 2021, escribo mi primer artículo para SDP Noticias. Confieso que después de este largo período de descanso, perdí un poco la práctica de escribir, me dediqué a disfrutar de las cosas mundanas que por muchos años me había negado por estar metido en la política. Hoy dediqué este tiempo a mi familia y a un descanso que había venido posponiendo por andar ocupándome de la construcción de una fuerza de la que, por desgracia, los oportunistas de derecha se han apropiado. Dejar de escribir se pierde el ritmo y ahora me está costando trabajo hacerlo con la rapidez que las necesidades imponen. Más aún cuando el mundo de la polaca en el que siempre ha estado presente mi trabajo, está tan viciado y tan carcomido por los intereses personales de muchos pájaros nalgones que harto conocemos los militantes. El periodista Catón llegó a referirse a ellos como “los conozco mascaritas”

Hecho este apunte, procedo a escribir sobre algunas cosas que dieron contenido a este período. Registro en primer lugar el enorme trabajo, los beneficios sociales, y el saneamiento de la vida pública que día con día impulsa el presidente de la República. La manera como ha enfrentado las crisis de la pandemia y la económica, sin endeudar el país, sin gasolinazos, sin inflación, con el respeto de pueblos y gobiernos de muchos países del mundo y sin sobresaltos en la vida política y social de México, es, por decir lo menos, lo bueno, lo mejor que le ha sucedido a nuestro pueblo y a nuestra nación

Sin embargo, no todo ha sido miel sobre hojuelas. Como militante de izquierda por más de cincuenta años, me apena tener un partido que aún no se encuentra ni política ni orgánicamente. El CEN de Morena arrastra un enorme déficit de credibilidad, ha manoseado su organización de manera torpe, se ha distanciado de las bases, está al margen del debate púbico, no dirige a nadie, ha impuesto candidaturas a diestra y siniestra, nadie lo respeta, y lo peor, ha perdido contacto con los millones de patriotas que llevaron a la presidencia a López Obrador

Quienes hemos abrazado un proyecto político transformador, nos encontramos en una situación harto complicada. Lo que está haciendo el presidente es parte de nuestra obra, es el trabajo de muchos camaradas que murieron en el camino organizando y luchando al lado del pueblo. En mi haber y experiencia política estuvieron personajes como Othón Salazar, Rubelio Fernández Dorado, Arnoldo Martínez Verdugo, Gerardo Unzueta Lorenzana, Valentín Campa, Lucio Cabañas, Ramón Danzós Palomino, Eduardo Montes Manzano, Rafael Jacobo García y otros muchos compañeros cuyo trabajo y ejemplo siguen siendo mis banderas.

Quisimos que la lucha y el trabajo, sirvieran para producir riqueza para todos. Convertir la igualdad y los derechos sociales y políticos en el modo de ser y actuar de nuestro pueblo. Nos inspiró la enorme voluntad que el México profundo, el olvidado, el excluido, el empobrecido, siempre puso en juego para hacer de la transformación revolucionaria el orgullo de una nueva mexicanidad. Donde el trabajo, la paz, la felicidad y la dignidad, fueran las banderas que pudiéramos pasear por los distintos rincones de la patria. ¿De donde si no está mi razón por la que votaré por Moren a pesar de que no me identifico con las prácticas políticas de un CEN que nos fue impuesto por las reminiscencias del viejo régimen político que no acaba de morir?

Lo que está ocurriendo con los medios convencionales ya es en sí un acto de lesa censura a las políticas del gobierno de AMLO. Las mismas amenazas de parte de las redes sociales significan la desaparición de los derechos inalienables que tienen que ver con la información y la libertad. El sentido patrimonialista y autoritario de los grandes corporativos de la comunicación, están poniendo al descubierto el rostro reaccionario y ultraderechista del INE y del TEPJF por estar empeñados en impedir que el presidente continúe dando sus conferencias mañaneras Quieren convertirse en el burdel donde la prostitución política sea la que domine el escenario público. ¡Ya veremos si el pueblo lo permite!

  

 

martes, 8 de diciembre de 2020

 

Las mujeres, sus luchas, sus historias

Por JESUS SOSA CASTRO

(Felicidades a todos mis lectores. Nos encontraremos en la 2ª quincena del 21)

Tiene su importancia repetir que un porcentaje alto de mujeres, que labora en la academia, la industria, el comercio, los servicios y la política; ha demostrado haber ganado ese lugar a partir de su inteligencia, su capacidad, el trabajo y la honestidad. A tal grado que hoy, amplios sectores de ellas están demandando ser tomados en cuenta para participar en todas aquellas cuestiones que tienen que ver con la construcción de un nuevo país. ¡Desde luego que esta demanda es legítima! Aunque, a decir verdad, el pensamiento del hombre sobre estos asuntos se sigue desarrollando con mucha lentitud. Detrás de la puerta, cree que la mujer es “un hombre incompleto, un error de la naturaleza” como afirmaban en su tiempo Aristóteles y Santo Tomás

Aunque en Morena hay avances muy importantes sobre estos requerimientos femeninos, en el pensamiento de muchos aún subsiste un océano de atraso y de reticencias que hay que combatir. Ya en la historia de México está registrado un aporte sumamente importante de la mujer en la construcción del México moderno. María de la Soledad Leona Vicario Fernández de San Salvador, conocida como Leona Vicario, Josefa Ortiz de Domínguez, Gertrudis Bocanegra, María Ignacia Javiera, alias la Güera Rodríguez, Mariana Rodríguez del Toro, Manuela Medina, María Fermina Rivera y muchísimas más, son apenas un débil ejemplo de esa participación. En la Guerra de Reforma miles de mujeres anónimas contribuyeron al triunfo de Juárez y a la derrota del imperio de Maximiliano y de los Conservadores. La gesta de 1910-17, no hubiera sido posible sin el apoyo heroico de miles y miles de mujeres que influyeron en el triunfo de la Revolución

Pocos saben que, en los prolegómenos de la expropiación petrolera del 18 de marzo de 1938, la política popular y nacionalista del Gral. Lázaro Cárdenas del Río movilizó a grandes sectores del pueblo particularmente a las maestras rurales, las campesinas y a mujeres de la clase media, para apoyar la lucha contra las compañías petroleras. En esos años Felipa Poot y tres compañeras suyas, cayeron muertas a pedradas en las tierras de Yucatán a causa de su exigencia de libertad para los mayas, sometidos entonces por la Casta Divina

Hoy, a más de doscientos años de la Independencia de México y de la mayoría de los países de América Latina, el grito de las mujeres por la libertad, la igualdad y la justicia, es un clamor que se manifiesta en las calles, en los centros de trabajo y en la política. Están logrando espacios porque se los están ganando a pulso. Cinco mujeres de primer nivel han sido propuestas por el presidente para ocupar encargos que amplíen la   eficiencia en el trabajo y se conviertan en los referentes que hoy exige la honestidad y la transparencia. Nadie ignora que, por siglos, los capitostes del poder hicieron de sus derechos el instrumento que justificaba su machismo y sus corruptelas. Lo que auguraba Nicolás Guillén respecto de que países y mujeres alcanzarían su libertad cuando fueran alejados de los imperios del atraso y de la voracidad económica, está pasando a la historia

La idea de que los derechos de la mujer son un fardo demasiado pesado cuando éstas quieren liberarse, empieza a desaparecer. Su talento va de la mano con la proclama de Viviana Sansón cuando en el Manifiesto del Partido de la Izquierda Erótica, criticaba el estado de ruina en que los gobernantes dejaban a sus países. Desde que la Nación se fundó, afirmaba, los hombres han gobernado sin nuestra participación. De allí que nos atrevamos a afirmar que es la gestión de ellos la que ha fracasado. En su ejercicio, de todo nos han recetado los señores: “guerras, desempleo, impunidad, fascismo y dictaduras” Si los derechos de las mujeres tienen que caminar, caminarán. Siempre habremos quienes apoyemos sus luchas y sus demandas. Lo que no tendrá nuestro apoyo es la simulación, el arribismo y el oportunismo de la derecha desequilibrada que quiere entrar a Morena

 

martes, 1 de diciembre de 2020

La guía ética y las prácticas de doña Porfiria

Por JESÚS SOSA CASTRO

En la mañanera del jueves 26 de noviembre, el presidente López Obrador presentó “La guía ética para la transformación de México” Estaba dando a conocer su compromiso programático número 97, de los 100 que formaron el cuerpo de sus propuestas de campaña. Sin eufemismos de ninguna especie, reconoció que muchas aún están en marcha y, otras, las pocas, no han tenido los avances necesarios. Entre estas están la inseguridad, la violencia y el crimen organizado

Quiero recoger dos aspectos fundamentales que, a mi juicio, contienen el pensamiento de un estadista que está cambiando no solo el mundo de las ideas, de los valores avasallados por un sistema nauseabundo, que, a resultas de su naturaleza, puso por encima de la moral y de la solidaridad humanas, el individualismo, la competencia, y una visión del mundo por demás tergiversadora de los sentimientos de nuestra especie. Quienes oímos lo que en esta conferencia se dijo, por lo menos una mayoría, sentimos que en el país empieza a caminar una concepción fraterna, asentada en valores éticos, espirituales y culturales que en breve tiempo responderán al nacimiento de un nuevo orden de cosas que traerá bienestar y esperanza a las nuevas generaciones

Quienes atacan al presidente no han desentrañado el fondo de sus ideas y de su pensamiento libertario. Sus críticos se quedaron anclados en la cultura de la simulación, de la demagogia, de la perversidad y del agandalle. Menospreciaron la cultura de la solidaridad que siempre ha vivido en nuestros pueblos originarios y que, en destellos harto interesantes, grandes sectores del resto de la sociedad defendieron a capa y espada estos valores para no ser víctimas de la futilidad y de la intrascendencia. Por eso quiero recuperar de lo dicho por el presidente sobre la guía moral dos elementos fundamentales que encuentro en este discurso ético, humanista y profundamente alimentador de utopías y esperanzas, para darle a nuestro mundo la mejor ruta que nos conduzca a los sueños quijotescos que grandes pensadores han dejado regados en poemas y en escritos que están dándole vueltas a nuestro universo

Destaco en primer lugar la profunda conexión que hay entre el discurso y la práctica política del presidente. Coherencia entre lo que dice y hace, es la cualidad más importante del líder que dirige la nación. Sus dotes de político y su cultura, puestas al servicio de sus gobernados, han hecho de su persona, el almácigo del que brotan sus conocimientos de la historia, de la política y de las experiencias que ha vivido nuestra gente y nuestro país. Es la expresión del respeto popular y del reconocimiento de otras potencias que han visto un ejercicio gubernamental en el que el autoritarismo, la venganza contra sus adversarios y el atropello a las libertades ciudadanas, no son el sello que da fuerza y contenido a su proyecto de gobierno. La guía ética que propone para los mexicanos, es el modo más elocuente del respeto a la pluralidad, a las distintas culturas, a las creencias religiosas, al libre albedrío, para que la gente se conduzca con un conjunto de normas y valores donde no quepan la incidía, la exclusión, el autoritarismo, las imposiciones, pero sí un tipo de relaciones sociales fincadas en la moral y en la democracia

Cultural y políticamente la guía ética para transformar a México es un enorme salto a favor de la cuarta transformación. El presidente ha sembrado la semilla y espera que la gente fertilice la tierra para que de ella salgan los frutos que habrán de alimentar a las nuevas generaciones. No es de aplicación obligatoria como si fuera una ley. ¡NO! Pero es la cimiente que hará posible que los valores que siempre estuvieron presentes en nuestro pueblo, florezcan en un nuevo jardín donde las ideas, el comportamiento humano y nuestros sueños libertarios, alcancen su mayor esplendor

El otro aspecto que se deriva de esta guía, es sacar cuanto antes de nuestras prácticas culturales y políticas aquello de lo que también se refirió el presidente en esta conferencia. De sus lecturas recurrentes ha recogido reflexiones y hechos que con asiduidad transmite en forma de información y conocimiento. Refiriéndose al escritor Daniel Cosío Villegas respecto del autoritarismo de Porfirio Díaz, señala con razón que en sus 34 años de gobierno este funcionario siempre habló de respetar la ley en la forma, aunque hubiera que violarse en el fondo. Hizo de la razón y de las libertades, el ejercicio autoritario más irracional en contra de la gente, especialmente de los trabajadores y de los indígenas yaquis

Pero si la guía ética tiene como propósito acabar con esas lacras que superviven en nuestra sociedad y en lo que coloquialmente llaman la clase política, tenemos que aplicarnos éticamente en nuestro trabajo y en nuestras acciones de vida, para que valga la pena la teorización que sobre los valores humanos impulsa el presidente. Por lo tanto, hay que empezar a trabajar para que la sociedad, los políticos y los funcionarios públicos se apeguen a los valores éticos, generen nuevas formas de relación social, tomen en cuenta las opiniones y propuestas de sus pares, ejerzan la democracia y dejen de lado el comportamiento mendaz, excluyente y autoritario de lo que Cosío Villegas llamaba doña Porfiria. El pueblo derrotó a Don Porfirio, pero en la vida real subsisten las prácticas de doña Porfiria. ¡Esto es lo que hoy hay que derrotar!

 

 

  

martes, 24 de noviembre de 2020

Morena, ¿un nido de buitres?

Por JESÚS SOSA CASTRO

Nunca he sido ingenuo, para mí, la palabra siempre había sido garantía de que quien la pone en el juego de las ideas, es digna de credibilidad y de respeto. Pero en el mundo de hoy, la política, ya no es sinónimo de dignidad y referente de quien se precia de ser un líder de partido. Muchos de los que dirigen organizaciones sociales o políticas, se han ganado a pulso la antipatía y la falta de credibilidad porque carecen de principios y de moral. Son políticos conveniencieros, centaveros y siempre proclives a usar a la gente como peones de brega para montarse en los puestos de poder, defensores de intereses malsanos o instrumentos perversos para echar abajo los proyectos sociales que interesan a la gente

Apenas hace una semana se reunió el CEN y el Conejo Nacional de Morena con la idea de encontrar, juntos, la ruta que llevara al partido a la unidad y al fortalecimiento de la democracia al interior de sus filas. En la sesión del martes 17 de noviembre se acordó que lo relacionado a las coaliciones para el proceso electoral del próximo 2021, el CEN pondría sus propuestas a disposición de todos sus miembros y del Consejo Nacional para que, en unidad, acordaran lo procedente a partir de lo que mandatan los órganos internos del partido. Se trataba, especialmente, de impedir que los machuchones que nos impusieron los tribunales, respondieran a intereses ajenos a los requerimientos, perfiles y cualidades que exige la militancia y las condiciones que vive el país

El primer acuerdo tomado de manera colectiva que fue aplaudido por la inmensa mayoría del partido, fue el rechazo a la coalición con el Partido Verde en el Estado de San Luis Potosí.  No se aprobó la coalición no porque la militancia esté en contra de las coaliciones persé. El desacuerdo proviene por el tipo de personas que se quieren imponer y que han sido cuestionadas por el pueblo por sus ligas con los corruptos, con el crimen organizado o por grupos de poder que no comparten la política y el proyecto que encabeza el presidente de la República. Tampoco estamos en contra de que haya candidaturas externas que representen a organizaciones sociales, culturales o de género. Estamos en contra de que los que dirigen al partido decidan en nombre de la militancia y de sus órganos estatutarios, que impongan candidatos a los distintos puestos de representación popular a personajes corruptos, ajenos a los principios elementales de honestidad, trabajo y empatía con la gente

El bochornoso comportamiento del presidente y de la Secretaria General en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, el domingo 22 de noviembre, pinta de cuerpo entero lo que podría ocurrir con todo lo que está por venir. Impedir la entrada a la reunión que los funcionarios del CEN montaron para hablar de las coaliciones y de la unidad del partido, para fortalecer el proyecto de la cuarta transformación, resultó verdaderamente patético. Mientras la militancia protestaba en la calle por el indigno comportamiento de Mario y de Citlalli, el presidente del CEN se desgañitaba diciendo que los que estaban afuera del recinto eran unos provocadores enviados por el gobernador del Estado, y que estaban en contra del proyecto de la 4t. ¡Borbollones de ignorancia y miseria políticas salían de la boca del “presidente” del CEN de Morena!

¿Qué está atrás de este comportamiento de estos funcionarios del partido? ¿Quieren convertir a Morena, que nació como una fuerza de izquierda, con un proyecto de gobierno a favor del pueblo, en un partido de la derecha con integrantes del PRI, del PAN y del PRD? ¿Eso quiere decir Mario Delgado cuanto afirma públicamente que Morena no tiene dueño, que pertenece al pueblo? ¿A qué pueblo representa el presidente del CEN cuando los que se fajaron construyendo el partido desde abajo, a ras de tierra, sin recursos, sin apoyos de nadie y menos con aportes de los grupos de interés y que ahora ni siquiera les permite estar en las reuniones donde se discute la suerte del partido? ¡Todos vimos el gozo con el que los dirigentes se abrazaban con los caciques y corruptos del PRI, del PAN y de otros partidos en esa reunión de aplaudidores y lacayos

Si Morena es un partido del pueblo, entonces atiéndanse las demandas del pueblo. No a los corruptos, no a nuestros adversarios, no a los oportunistas que amenazan de que, si Mario no les cumple las promesas de ser candidatos, pondrán sus “fuerzas” al servicio del #SIPorMéxico. No es por ahí señores dirigentes, si no pueden con el paquete, renuncien y evítense la vergüenza de convertir al partido en una caricatura o en un nido de buitres