lunes, 22 de febrero de 2021

 

Mario Delgado un estorbo. Morena, atrapada por una banda de oportunistas

Por JESÚS SOSA CASTRO

Mientras llega la vacuna para todos, decidí correr a lo que he llamado sistemáticamente mi refugio.  En este lugar leo hasta el cansancio, me informo y entro en contacto con mis compañeros de lucha, los cuales, unos más y otros menos, estamos comprometidos con la transformación del país. En reuniones de fin de semana analizamos lo que pasa en México y nos introducimos a los planteamientos de política pública que el presidente les proporciona a los mexicanos al través de las conferencias mañaneras.  En nuestros análisis aparece sistemáticamente el desencanto por el trabajo entreguista de Mario Delgado. Se le considera un traidor y no somos pocos lo que estamos demandando su renuncia ante los órganos internos del partido. Estamos tratando de atajar las prácticas y las mañas de una cofradía de políticos tranzas que, para variar, están destruyendo la credibilidad y la esperanza que miles de ciudadanos sembramos al inicio del surgimiento de Morena. Los fines de semana cuando ando por estos lares, nos reunimos compañeros de Tlayacapan, Oaxtepec, Cuautla, Totolapan y del municipio de Yautepec, para hacer llegar nuestras opiniones a quienes normalmente trabajamos las cuestiones del partido

En la semana que terminó el domingo 21 de febrero, hablamos de los logros que en este tiempo obtuvo el presidente de la República. El TEPJF echó abajo por irracional y sesgada la llamada medida cautelar inhibitoria en contra del presidente que el INE quiso imponerle al ejecutivo federal para callar las mañaneras, en menos de 24 horas resolvió lo del apagón que a causa de las compañías privadas que dicen producir energías limpias al través del sistema eólico y fotovoltaico, llevaron a una crisis eléctrica a varios Estados del Noreste de nuestro país y del Sur de los EU, la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados ya aprobó la iniciativa preferente que el Presidente mandó para quitar privilegios a las compañías eléctricas extranjeras y hoy martes será aprobada en el pleno. Se trata de que no haya privilegios ni subsidios a las empresas extranjeras y se recupere la soberanía de este servicio estratégico para la nación. En sólo siete días, AMLO cortó rabo y oreja a esos sectores conservadores que han hecho de la crítica al gobierno y a sus políticas el modus operandi de su revanchismo político y de sus conductas clasistas

Por muchos años he sostenido que, en mi caso, la vida me ha llenado de grandes enseñanzas y de no pocos quebrantos, la mayoría de estos, ajenos a mi autodeterminación. Uno de estos hechos fue el fiasco que nos llevamos ciudadanos y militantes para llevar a la Alcaldía de la GAM a Francisco Chiguil Figueroa. El y nosotros sembramos la idea de que habría un gobierno abierto a la gente y se atenderían con eficiencia los problemas más sentidos de la población. Pero Chiguil les abrió la puerta a los viejos caciques del PRD y convirtió su ejercicio de gobierno en una simulación. Hoy con la mayor desventura quiere repetir como Alcalde de esta demarcación. ¿Méritos para darle nuestro voto? Ninguno. Apuesta a la falta de memoria de la gente, para eso se ha montado en el prestigio y en el trabajo de la Jefa de Gobierno Claudia Shenbaum y solo aparece cuando la autoridad de la ciudad de México pasa revista al trabajo de las líneas del cablebús

Esto está quebrantando los sueños de un pueblo que pensó en vivir cercano a su gobierno, en que abría solución a sus viejos problemas, a que se acabaría con las practicas burocráticas en los asuntos públicos, en que habría participación democrática de los ciudadanos en aquellas cuestione que tienen que ver con las decisiones principales del gobierno. Pero este proyecto fue trastocado por los intereses mafiosos de caciques que no representan a nadie. La decisión de los ciudadanos hoy y a contrapelo de todas las críticas que se le hacen a Mario Delgado es la de votar por el proyecto que encabeza el presidente, pero no por lo que se hace en Morena  

Hay tristeza, desolación y encabronamiento contra muchos políticos que está promoviendo Mario Delgado. Javier Gallego, un periodista madrileño en su programa de Radio llamado Carne cruda -clausurado por razones políticas- hizo en su tiempo una parodia que bien se puede aplicar a lo que pasa en nuestro país. “Los partidos, decía, se encuentran en estado de coma, necesitan de quirófano para operar a corazón abierto. Sobre la mesa de operaciones tiene a pacientes con roturas múltiples, traumatismos generalizados, y colapso general. Han sido arrollados por una crisis de dirección y atracados por una banda de gánsteres…” (*) Hoy todavía mis pies y mis ojos son quienes marchan y ven la urgencia de una justicia que nuestro pueblo reclama con urgencia. La pobreza, el abandono, el sufrimiento y la marginación, deben ser atendidos con esmero y puntualidad. Solo así nuestra gente recuperará la confianza en otra dirección que cumpla con las obligaciones y las normas internas de nuestro partido

(*) Cita contenida en el libro Disputar la democracia, política para tiempos de crisis de Pablo Iglesias, Editorial Akal, págs. 38-49

 

 

martes, 16 de febrero de 2021

La mejor y la última oportunidad

Por JESÚS SOSA CASTRO

La hediondez sigue saliendo de la boca de la oposición como si fuera una tormenta de polvo. No se da ninguna pausa para reflexionar sobre sus recurrentes y demenciales locuras sobre lo que propone para el país. Su discurso pueril y grotesco contra el presidente de la república y contra el proyecto de la 4ª transformación, lo ha convertido en un caricaturesco, risible y elemental programa que no hace mella en ninguna capa de la población excepto en su vieja y atrasada clientela electoral. Sus campañas de odio y su clasismo, ha envenenado a grupos y personas que en otro momento presumieron defender los derechos y las demandas de la gente. Esa franja que representa a los explotadores y a los corruptos de cuello blanco, ha convertido en sirvientes a quienes históricamente han sido tratados con desprecio porque decían defender las causas del pueblo. Hoy son unos gatos al servicio de lo más oscuro y retardatario que hay en el país

Desde luego que hay de gatos a gatos. Hay quienes en casa consideran a estos felinos como animales con pudor, limpios y cariñosos. ¡Muy su opinión! Pero los gatos a los que hoy me refiero es a otro tipo de animales, hablo de aquellos que hacen el triste papel de sirvientes, de los que mueven la cola y se arrastran porque esperan que sus patrones algo les den. Estos felinos están de moda en México. Se han desarrollado en la fauna de la política, en los albañales del rejuego del poder y son fieles a su condición de lacayos

Estos grupos de personas y de “partidos” se han convertido en servidores de los intereses privados y de las empresas transnacionales. El PRI, el PAN, el PRD y el MC son los mandaderos de Carlos Salinas de Gortari y de Claudio X Gonzáles, los jefes de los empresarios corruptos, de los negociantes del poder económico y de los privilegios ilegales. Son los que están en contra de la transformación social del país, los que no votaron a favor de los apoyos económicos y sociales a los sectores empobrecidos y marginados, los que están en contra de la educación pública, de la atención médica, universal y gratuita. Los que se oponen a las obras más relevantes que está requiriendo el país, los que están haciendo mal uso del erario público, los pajes de la política impuesta por los machuchones que fueron derrotados en el 2018

Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox “el cachorro del imperio” Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y otros, entregaron las riquezas naturales de nuestro país, se sometieron a los dictados de las políticas gringas hasta que llegó el gobierno del pueblo encabezado por López Obrador. La conversión reaccionaria de los partidos autollamados democráticos o de izquierda, más los derechosos de siempre, se han convertido en instrumentos de apoyo a las viejas prácticas neoliberales, son los criados de Claudio X González y del resto de mafiosos, corruptos y evasores de impuestos. Son sin equívocos, el ato de morrongos más desvergonzado y cínico que ha padecido nuestro país

El triste comportamiento de estos gatos ha puesto a los ojos de la Nación el maridaje que existe entre ellos. El neoliberalismo y el imperio norteamericano, han uncido a esta bola de traidores a sus intereses en detrimento de las demandas del pueblo de México. Lo que no alcanza a percibir esta oposición de pacotilla es que la gente y el gobierno tenemos claro que estamos viviendo el mejor momento y tal vez la última oportunidad para profundizar la 4ª transformación del país. La obra pública y la atención a las necesidades más apremiantes del pueblo, están avanzando y las valora la mayoría de la gente. El presidente tiene el apoyo de casi el 80% de la población porque su proyecto camina y las obras más relevantes van viento en popa

En medio de esta batahola de críticas y de traiciones entró a este juego la sensibilidad, la perspicacia, el trabajo y la honestidad de un presidente que informa y trabaja todos los días.  Los que sin vergüenza alguna se han pasado a las filas de la derecha entreguista, su conducta política y sus propuestas de gobierno están preñadas de simulación y de clasismo. Coincidiendo con los demás emboscados del imperio, hoy se protegen con una palabrería hueca de contenido y llena de racismo, odio y vulgaridades

El fenómeno de las acusaciones falsas y de la impunidad que aún pervive en estos sectores de políticos, no tienen futuro. Tenemos mucho pueblo y mucho presidente. Los errores, la mediocridad y la ausencia política de los dirigentes buenos para nada del CEN de Morena, no serán suficientes para confundir a los electores. Vamos a barrer a la oposición el 6 de junio próximo y su servilismo y sus traiciones quedarán registrados en los anales de la historia como un escarmiento y vergüenza para ellos y sus descendientes

 

  

jueves, 11 de febrero de 2021

 

Talento e imaginación, déficit en la derecha

Por JESÚS SOSA CASTRO

Como millones de compatriotas había en mí una gran expectación respecto de la presencia o no de AMLO en la mañanera del lunes 8 de febrero. El presidente apareció fuerte, de buen humor y en pleno dominio de las cuestiones públicas que corresponden a su gobierno. Los periodistas de mala leche que siempre aparecen en ella no salieron de sus preguntas vulgares, de su catastrofismo y de su insidiosa campaña contra lo que hace o dice el presidente. ¡Las preguntas llenas de veneno no se hicieron esperar! Con pulcritud política, con firmeza y con un conocimiento sorprendente de lo que pasa en el país y en otras partes del mundo, les dio una enorme lección de política, de información y de conocimiento de la literatura y de la historia

Alejado unos días del mundanal ruido y con el deseo de insuflarle aire fresco a mis pulmones y olvidarme un poco de aquello que hacen los medios para enfermar el alma de la sociedad, hui del hastío, la infodemia y de la mendacidad de los derechosos que me estaban carcomiendo mi ánimo. Me refugié en mi santuario donde muchas veces nos reunimos mis amigos y compañeros de lucha para hablar sobre el futuro del país y del por qué andábamos de aquí para allá y de allá para acá buscando el espacio adecuado para poner nuestro trabajo y nuestras inquietudes al servicio de las mejores causas del pueblo. Nuestro origen, nuestra sangre y nuestra cultura, nos empujaban recurrentemente a luchar por los cambios sociales y políticos que, según nosotros, debían dignificar la historia y la vida de nuestra gente

Poco a poco empezamos a procesar lo que traíamos en el alma. El dolor y el hambre que cargábamos con enorme pesadez, carcomía permanentemente nuestros sentimientos y apremiaban algo que nos preocupaba, pero no entendíamos sus alcances. El sentido de las palabras que hablaban de libertad y de justicia hicieron de este núcleo de luchadores irredentos una abstracción que solo entendimos con el tiempo. Las circunstancias nos ahogaban en la incertidumbre y en la desesperanza. Tuvo que llegar el 1º de julio del 2018 para que el encabronamiento y el desencanto, salieran en ebullición y taladraran las estructuras de un régimen político que representaba la corrupción, la impunidad y la barbarie. Hoy, sin pretextos de ninguna especie, hemos encontrado el sentido y la seguridad en una transformación social que estamos abrazando millones de mexicanos

Junto a la mayoría de esos compañeros y camaradas de lucha cursamos una experiencia política vivida en la mayoría de los partidos de izquierda hasta llegar al Movimiento de Regeneración Nacional, Morena. Fue en este partido donde el hartazgo y la irritación de muchas décadas del pueblo trabajador, se acumuló y generó la fuerza necesaria para hacer la revolución social más profunda y pacífica que tenga registrada la historia reciente del país. La voluntad popular derrotó electoralmente a las fuerzas corruptas y sembró en las filas del pueblo la conciencia de que sólo la unidad en torno al proyecto de la cuarta transformación, se podrían alcanzar la democracia, la libertad y la justicia

Quienes dudaron de que este objetivo se lograría, se equivocaron. La inoperancia y la falta de capacidad política del CEN de Morena, las imposiciones de candidaturas balines y la ausencia de un debate que aporte reflexiones y manejo de los problemas del país, no serán ningún obstáculo para que la gente aprecie, valore y vote por un proyecto político en el que están contenidos sus intereses y sus demandas. La oposición ultramundana no ha parado de lloriquear y de argüir errores en la conducción de la política gubernamental. Pero en dos años y meses de quejidos y llamados al vacío, no ha podido ser capaz de elaborar una sola propuesta que atraiga a la mayoría de los electores

Su pobreza intelectual y sus rencores hacia el gobierno de López Obrador, la están colocando en el escaparate de la frivolidad y de una derrota anticipada. Sus campañas de odio y de clasismo trasnochado, sacados a flote en las mañaneras y al través de la mayoría de los medios controlados por el viejo sistema, no podrán detener el influjo de un movimiento que crece desde abajo y multiplica el apoyo y la confianza en un presidente decidido a llevar adelante su proyecto de gobierno. A la fecha esa oposición pedorra ha intentado todo. La ausencia temporal del presidente como consecuencia del contagio que sufrió, quiso aprovecharla para intentar desacreditarlo y lo único que logró fue su fortalecimiento político. El presidente regresó al escenario público más fuerte que nunca y de paso, les restregó en su cara que cuando alguien se entrega a la mentira, pierde la imaginación y el talento. ¡Pobre oposición!

 

 

 

   

martes, 2 de febrero de 2021

El odio, el lodo y la estupidez

Por JESÚS SOSA CASTRO

Como nunca, estamos siendo testigos de cómo los adversarios del presidente López Obrador y de la cuarta transformación, están vomitando odio y lodo contra quienes, por decisión del pueblo, ya no se les permitió que siguieran robándole al erario y llenándose de cuestionables privilegios. Las causas de sus amarguras y sus frustraciones, vienen desde el momento en que los electores los derrotó el 1º de julio del 2018. Meses después, comenzaron la inquina y la antipatía contra el líder al que no le creyeron que iba a transformar el régimen político que se había convertido en el impulsor principal de la corrupción y de un ejercicio gubernamental que avasallaba y convertía a la mayoría de los mexicanos en las víctimas de su rapacidad y de sus intereses de clase

Echado a andar el proyecto de transformación, y cuando los resultados empezaron a ser sujetos de apoyo y de reconocimiento por parte de la inmensa mayoría del pueblo trabajador, la acumulación de las fobias y de las diatribas contra el jefe del ejecutivo federal y contra su gobierno, se convirtieron en una paranoia que ha llevado a estos conservadores cavernícolas, no sólo a la exacerbación de sus delirios derechosos sino a desearle la muerte o la incapacidad mental al presidente. A resultas de su contagio del coronavirus, creyeron que había llegado el momento para que el país callera en la anarquía, en la confrontación, para que ellos llevaran su esquizofrenia y la corrupción de vuelta al gobierno del país

La campaña de mentiras y de estupideces que la derecha y sus grupos de interés han desatado contra AMLO desde que éste dio cuenta de su contagio, ha sido bestial. Han echado mano de todos los recursos propagandísticos para generar un ambiente de tensión y desconfianza en su intento de parar el esfuerzo de llevar a buen puerto el proyecto de la cuarta transformación. ¡Vano intento! El viernes 30 de enero por la tarde, como un genio de la comunicación y de la responsabilidad política, el presidente habló al pueblo de México desde el palacio nacional mostrando su fortaleza física, su capacidad mental, sus sentimientos y su grandeza, exhibiendo de paso el gran apoyo del pueblo, de gobernantes, políticos y académicos de México y el mundo y poniendo en la picota las miserias humanas de sus adversarios

Diferencias aparte, su mensaje a los mexicanos hizo suyas las palabras de José María Pérez Gay plasmadas en su extraordinario libro El imperio perdido. Se refirió con elocuencia a quienes han hecho de su “pluma y de su inteligencia” la cuna de su desesperación, del derrumbe de sus imperios políticos y de sus intereses económicos y, de paso, colocó el acento en el humanismo solidario de un pueblo volcado en manifestaciones de cariño y apoyo a su honestidad, su trabajo y a su pasión en la defensa de los intereses del pueblo. Sabe que “en tempos de cólera, de odios y de estupideces de los menos, es cuando florecen los más nobles sentimientos de la mayoría de la gente del pueblo”

El antídoto ante el veneno que esparcen los conservadores, es la impresionante fábrica de ideas, conocimientos y manejo de los problemas que están bajo la responsabilidad del presidente López Obrador. La interpretación profunda de la historia, la política y la fresca y apasionante narrativa de AMLO, traspasan las paredes del discurso demencial, torcido y estupidizante con que se conducen sus opositores. La unión feliz entre gobernante y gobernados, avanza incontenible mirando el triste espectáculo y la pobreza conceptual, política y programática de los conservadores. No habíamos visto que la derecha y sus peones de brega fueran tan corrientes, tan ignorantes y faltos de honestidad intelectual

Los opositores no han entendido la imbricación humana entre la democracia y el poder. Las claves de las que nos hablan los ideólogos del siglo XIX indican que “el poder es una relación social humana que finca sus raíces en la condición básica, exclusiva y específica, que ningún otro ser vivo, realiza” “La forma de cómo los que están al frente de un gobierno aplican su poder, es al través de una relación social de dominio, control y mando sobre los demás” Este fue el mandato que el pueblo le dio a López Obrador en el 2018 y es esto justamente lo que está defendiendo su gobierno. Sus adversarios pueden no estar de acuerdo con él. ¡Están en su derecho! Pueden trabajar por un proyecto que apruebe y vote el pueblo. A lo que no tienen derecho es a esparcir odio, lodo y estupideces que no ayudan al país en el intento de superar sus problemas económicos y sociales y menos contribuir al crecimiento ideológico y político de un pueblo que se ha cansado de tener gobernantes ratas y buenos para nada

 

 

  

jueves, 28 de enero de 2021

 

Entre el dolor y la incertidumbre

En recuerdo de Berenith González Berthier

Por JESÚS SOSA CASTRO

Escribo este texto lleno de pesar. El 24 de enero, el presidente dio positivo de covid 19 y en ese mismo tiempo, mis sentimientos han sido cimbrados por noticias que tienen que ver con la muerte de algunos familiares y amigos entrañables. Los miles de fallecidos en el país como resultado de la pandemia, me están produciendo dolor, incertidumbre y una especie de escalofrío. Sé de donde vienen estos sentimientos harto complejos, pero quiero explicármelos como un fenómeno social que está estremeciendo la conciencia del mundo

José Saramago escribió un libro que tituló “Las intermitencias de la muerte” De ese texto extraigo algunas reflexiones que comparto con mis lectores con el ánimo de aminorar los estremecimientos que se están apoderando de las fibras cardiacas de un mundo de gente. Lo que encuentro en ese texto tiene que ver con lo que pasaría en el orbe, si la soberbia de los seres humanos nos condujera a pensar en dejar de morir, en vivir para siempre y derrotar a la muerte. En él se dice que este tema no es una fuente de inspiración. Entiendo que lo que quiso decir este escritor portugués es que morir, siempre será estremecedor, en tanto que la desaparición física, no se lleva lo que en vida se libró. La muerte siempre dejará un vacío que no es fácil llenarlo con nada. Ni siquiera con los polvos de recuerdos que siguen siendo llevados y traídos por el tiempo

No menos profunda es la pregunta que se hace este escritor: ¿Qué pasaría si la gente dejara de morir, si pudiéramos vivir eternamente? Afirma que esto podría ser un auténtico desastre. Asegura que el que se suicida no es necesariamente un cobarde, cree que cuando su vida mental o cívica ha terminado ya no vive, entonces, se impone la desesperación y termina con su vida. "Vivir eternamente en la tierra sería un castigo al ser cada vez más viejos” Pero, entonces, ¿qué explicación nos damos para hacer que la muerte física no nos duela tanto, deje de estrujar nuestros corazones y de paso llene de dolor y de incertidumbre a los millones de mujeres y hombres que estamos padeciendo esta enorme tragedia en la mayor parte del mundo?

Cuando la muerte se convierte en algo personal, cuando no mueres abrazado por tus seres queridos, cuando el dolor no se puede compartir porque la misma muerte te margina para evitar tu propia muerte, entonces los creyentes, los libres pensadores, nos preguntamos con un dejo de amargura: ¿Quién o quiénes están decidiendo la vida o la muerte de millones de personas que de pronto se nos van como fantasmas que salen de tu corazón y se desprenden de tus brazos como nunca pensaste que ocurriría? ¿En dónde quedan las peticiones a Dios o a la naturaleza si finalmente llegó la hora y caminamos hacia la nada, cuando vemos que todo se acaba y Dios no se cuestiona lo que ha pasado con su creación?

Todos los días tenemos información de los miles de contagiados, de enfermos y fallecidos, No hay nadie que esté exento de ser víctima de esta pandemia. Hoy se contagió el presidente. Otros, los que no pudieron remontar la enfermedad, no tuvieron siquiera la posibilidad de ser abrazados por sus familiares porque éstos estaban ante el riesgo de ser las víctimas siguientes. Algunos asumieron que era una decisión de su Dios. Aceptaron que nada de lo que hacemos o somos es para siempre, que asumirlo como tal, es el principio de un entendimiento de lo que fuimos y de lo que dejamos de ser. José Saramago dice que, tenemos que morir para seguir viviendo, de lo contrario, la vida no se aguantaría. En toda esta compleja situación una cosa es real. El mundo está siendo víctima de nuestras propias acciones. Somos los creadores de esos hilos que nos conducen a la muerte. Los que estamos acabando con la naturaleza, con el medio ambiente, con la vida

Reconocerlo no significa dejar de lado el dolor que nos causa la ausencia física de nuestros familiares y amigos. Sobre todo, lo que nos duele es la forma en que están pasando las cosas. La impotencia de no contar aún con los suficientes insumos biológicos para aminorar la proclividad a ser contagiados por el virus y al final llegar a la muerte, es algo que nos estremece. Con el jefe del ejecutivo federal miramos hacia los lados y nos convencemos de seguir construyendo una nueva forma de vida. Nada que nos lleve a la desesperación y al miedo. ¡Somos todo y somos nada! Espero que bajen los contagios, el número de fallecidos y que AMLO cuanto antes siga estando físicamente al frente de la nación 

 

 

 

martes, 19 de enero de 2021

 

Las ideas y la palabra, una fuerza descomunal

Por JESÚS SOSA CASTRO

Demás está decir que hoy el debte sobre las ideas y sobre la libertad de expresión es un tema que está provocado un especial interés entre quienes hacen política. La querella elemental sostenida por los opinólogos que siguen anclados en la vieja  cultura priista, tan llena de banalidad, chabacanería, patrioterismo y corrupción, poco a poco empieza a dejar de ser tema de discusión. Otros, los menos por cierto, hacen un esfuerzo teórico para darle valor a las ideas y a la palabra que permitan la elevación del debate y contribuyan a la construcción de un proyecto político arropado por el desarrollo de la conciencia de clase, el impulso de las convicciones revolucionarias y la creación del instrumento cohesionador, dirigente, que sea capaz de conducir y de coordinarse con todas las resistencias que luchan contra la vieja cultura que nos ha dejado la burguesía

El “debate” que debieran desarrollar los distintos liderazgos partidistas y precandidadatos a encargos de representación popular, es tristemente empobrecedor. Y lo es, no porque los “ideólogos “ piensen que hay importantes déficits de cultura política en nuestro pueblo, sino porque hay una pobreza intelectual verdaderamente lamentable en casi todos los que han hecho de esta actividad un modus vivendi que, a contracorriente de lo que se necesita, viven de la política sin decencia ni formación ideológica. Les ha bastado ser un poco lambiscones  y un mucho inmorales para convertir esa  herramienta en una lastimosa vergüenza nacional. Si hay que participar en la construcción de nuestra democracia tenemos que mirar al través del mundo de las ideas, de la enseñanza, de la reflexión y el debate. El escritor, poeta y dramaturgo francés Víctor Hugo decía que “nada tiene tanta fuerza como una idea cuando le llega su hora” (*)

En México, pocas ideas aportan los opositores que quieren volver a conducir los destinos del país. Con la excepción del presidente López Obrador, sus oponentes y la inmensa mayoría de los hasta ahora precandidatos a gobernadores , diputados federales y locales no dicen nada importante que llame a la discusión y a un debate de ideas. Su discurso  es el típico manoseo de los lugares comunes en el cual no hay compromiso con nadie sobre nada que trascienda la ramplonería y la banalidad. A tal grado existe la pobreza ideológica y política sobre los problemas del país, que muchos preecandidatos de la izquierda, del PRI, del PAN y de la diesmada chiquillada, se la pasan chapoteando en las aguas del viejo discurso patriotero, del pupulismo, del autoritarismo y del fracaso de la cuarta transformación

 AMLO ganó la presidencia de la República y ahora la izquierda está obligada a ganar el debate político en las calles, en las organizaciones sociales, en las universidades, en las iglesias, en los sindicatosos, en los medios de comunicación, en todas partes donde necesitamos hacer llegar nuestras ideas y nuestras propuestas. Trabajar arduamente para organizar al pueblo y defender las políticas sociales y los derechos a vivir con dignidad y con libertad. Esa libertad que el pueblo ha conquistastado desde el 1º de julio del 2018. Subestimar la presencia de los recursos que los mafiosos están poniendo en el escenario con vistas al proceso electoral del 6 de junio del año en curso, sería un craso error

La guerra sucia en contra del presidente la están alimentando con la anticipación requerida. Los medios masivos de comunicación y los chayoteros de siempre, están recibiendo montones de dinero para lanzarse contra AMLO así sea en las cuestiones más elementales. La incapacidad y el descrédito  político e ideológico de muchos dirigentes y precandidadatos a los distintos encargos públicos, tenemos que sustituírlos con un trabajo de organización de las bases del partido, con un debate público en el que estén presentes las ideas y la fuerza de la palabra para convencer al pueblo de por que hay que votar por Morena en las elecciones de junio. La diatriba, el insulto, la basura y el aventurerismo mediático, no deben ser ni el tono ni el contenido de nuestra campaña. Las ideas y la palabra deben pasar a ocupar un lugar destacado en la lucha contra el viejo régimen y sus testaferros

(*) Cita de Ramón Lobo en su libro Conversación con Juan Carlos Monedero, Ed. Turpial

 

martes, 12 de enero de 2021

 

Lo bueno, lo malo y lo que viene

Por JESÚS SOSA CASTRO

Con casi treinta días de vacaciones y quince de haber iniciado el año 2021, escribo mi primer artículo para SDP Noticias. Confieso que después de este largo período de descanso, perdí un poco la práctica de escribir, me dediqué a disfrutar de las cosas mundanas que por muchos años me había negado por estar metido en la política. Hoy dediqué este tiempo a mi familia y a un descanso que había venido posponiendo por andar ocupándome de la construcción de una fuerza de la que, por desgracia, los oportunistas de derecha se han apropiado. Dejar de escribir se pierde el ritmo y ahora me está costando trabajo hacerlo con la rapidez que las necesidades imponen. Más aún cuando el mundo de la polaca en el que siempre ha estado presente mi trabajo, está tan viciado y tan carcomido por los intereses personales de muchos pájaros nalgones que harto conocemos los militantes. El periodista Catón llegó a referirse a ellos como “los conozco mascaritas”

Hecho este apunte, procedo a escribir sobre algunas cosas que dieron contenido a este período. Registro en primer lugar el enorme trabajo, los beneficios sociales, y el saneamiento de la vida pública que día con día impulsa el presidente de la República. La manera como ha enfrentado las crisis de la pandemia y la económica, sin endeudar el país, sin gasolinazos, sin inflación, con el respeto de pueblos y gobiernos de muchos países del mundo y sin sobresaltos en la vida política y social de México, es, por decir lo menos, lo bueno, lo mejor que le ha sucedido a nuestro pueblo y a nuestra nación

Sin embargo, no todo ha sido miel sobre hojuelas. Como militante de izquierda por más de cincuenta años, me apena tener un partido que aún no se encuentra ni política ni orgánicamente. El CEN de Morena arrastra un enorme déficit de credibilidad, ha manoseado su organización de manera torpe, se ha distanciado de las bases, está al margen del debate púbico, no dirige a nadie, ha impuesto candidaturas a diestra y siniestra, nadie lo respeta, y lo peor, ha perdido contacto con los millones de patriotas que llevaron a la presidencia a López Obrador

Quienes hemos abrazado un proyecto político transformador, nos encontramos en una situación harto complicada. Lo que está haciendo el presidente es parte de nuestra obra, es el trabajo de muchos camaradas que murieron en el camino organizando y luchando al lado del pueblo. En mi haber y experiencia política estuvieron personajes como Othón Salazar, Rubelio Fernández Dorado, Arnoldo Martínez Verdugo, Gerardo Unzueta Lorenzana, Valentín Campa, Lucio Cabañas, Ramón Danzós Palomino, Eduardo Montes Manzano, Rafael Jacobo García y otros muchos compañeros cuyo trabajo y ejemplo siguen siendo mis banderas.

Quisimos que la lucha y el trabajo, sirvieran para producir riqueza para todos. Convertir la igualdad y los derechos sociales y políticos en el modo de ser y actuar de nuestro pueblo. Nos inspiró la enorme voluntad que el México profundo, el olvidado, el excluido, el empobrecido, siempre puso en juego para hacer de la transformación revolucionaria el orgullo de una nueva mexicanidad. Donde el trabajo, la paz, la felicidad y la dignidad, fueran las banderas que pudiéramos pasear por los distintos rincones de la patria. ¿De donde si no está mi razón por la que votaré por Moren a pesar de que no me identifico con las prácticas políticas de un CEN que nos fue impuesto por las reminiscencias del viejo régimen político que no acaba de morir?

Lo que está ocurriendo con los medios convencionales ya es en sí un acto de lesa censura a las políticas del gobierno de AMLO. Las mismas amenazas de parte de las redes sociales significan la desaparición de los derechos inalienables que tienen que ver con la información y la libertad. El sentido patrimonialista y autoritario de los grandes corporativos de la comunicación, están poniendo al descubierto el rostro reaccionario y ultraderechista del INE y del TEPJF por estar empeñados en impedir que el presidente continúe dando sus conferencias mañaneras Quieren convertirse en el burdel donde la prostitución política sea la que domine el escenario público. ¡Ya veremos si el pueblo lo permite!