domingo, 30 de octubre de 2022

Quien protege a los lobos, pone en peligro a las ovejas (*)

Por JESÚS SOSA CASTRO

El tres de febrero del 2019, dos meses después de que tomara posesión de la presidencia de la República Andrés Manuel López Obrador, lo hizo en El Salvador Nayib Bukele por un período de cinco años. Ambos gobernantes ganaron las elecciones con los porcentajes del 53 % de los ciudadanos empadronados. El partido “Nuevas Ideas” formado alrededor del proceso electoral del 2019 con Nayib Bukele como candidato a la presidencia, ganó la Asamblea Legislativa con 61 diputados contra 23 que tienen los partidos Arena y el FMLN que forman parte de la oposición a ese gobierno. AMLO con la coalición Juntos Hacemos Historia, alcanzó 308 diputados y la oposición, 202, tiene 54 Senadores de 128, mientras los opositores, PRI, PAN, MC, PRD, y grupo Plural se quedaron con 74

¿Por qué me interesa hacer un análisis comparativo de lo que los gobiernos y los partidos de ambos países han logrado en cuatro años de ejercer el poder? Porque salvo particularidades existentes en los dos países, relativos a tamaño territorial, número de habitantes, cultura, problemas económicos y pobreza, los dos países enfrentaron y enfrentan a bandas criminales, a la corrupción y a la violencia política de las ONGs, de los grupos corporativos, de las mafias empresariales y de todos los adheridos a las políticas del imperio norteamericano. Las bandas criminales y la corrupción, son dos de los problemas que están enfrentando estos gobiernos

¿Cuáles han sido los avances logrados en este país? El presidente salvadoreño ha dicho que la fuerza que gana las elecciones y tiene la mayoría en los órganos de representación popular está obligada, por mandato del pueblo, a legislar, investigar, destituir, juzgar y castigar, de acuerdo con la ley, a todos aquellos que han delinquido, abusado del poder, robado a las arcas públicas, hacer uso de privilegios indebidos y/o desaparecer o asesinar a personas inocentes. Hasta el 2019 El Salvador fue el territorio dominado por las mara salvatrucha. Diariamente aparecían decenas de asesinados. La extorción, el terror y el cobro de piso, fueron el modus operandi de estos grupos delincuenciales

Y es que desde el inicio de su gobierno en el 2019 y con el apoyo de los tres poderes, decidió lanzar el Plan de Control Territorial (PCT) e imponer el régimen de excepción para cortar las fuentes de financiamiento de las maras y retomar las zonas controladas por dichas bandas en barrios y colonias populares. Para tal efecto implementó medidas aprobadas por los tres órganos de gobierno, destituyó a los funcionarios corruptos, a los que financiaban a las bandas delincuenciales, persiguió y aprehendió a los pandilleros. Cambió al poder judicial, reformó el Código Penal, la Asamblea Legislativa nombró como nuevo fiscal general a Rodolfo Quijano con el propósito de no seguir torciendo la ley y sancionar a cualquier medio de comunicación que reprodujera o transmitiera mentiras. Se prohibió el grafiti y se legalizó la incautación de bienes y armas. A la fecha, hay en las cárceles 56 190 maras y pandilleros. Se investiga, juzga y encarcela a expresidentes, políticos y empresarios por corruptos y violadores de la ley. A pesar de los logros de este gobierno, es lamentable que mi compañero Noroña califique a Bukele como un facho

 ¿Qué ha hecho el gobierno de México sobre estos y otros problemas que nunca habían sido atendidos por los gobiernos neoliberales? Sin duda, nuestro presidente. ha transformado la vida pública de México. Ha atendido y resuelto la mayoría de los problemas de los sectores vulnerables, ha apoyado a los niños y jóvenes con becas, estudio y trabajo. Los adultos mayores han recibido una pensión, ha mejorado el sistema de salud, ha aumentado el salario mínimo, la economía creció en este trimestre 4.7%, está construyendo carreteras, caminos y presas. Hizo la refinería de dos bocas, compró la de Deer Park en Texas, construyó un aeropuerto de primer mundo, está haciendo los trenes Interoceánico y maya, está ayudando a los pueblos originarios y hay gobernabilidad

Pero entonces ¿qué le criticamos al gobierno de López Obrador? Yo, por lo menos, creo que no ha echado mano de la fuerza y el apoyo que le dio el pueblo para hacer plena justicia. La frase que utiliza Bukele en el sentido de que “quien protege a los lobos, pone en peligro a las ovejas” es justo en esto en lo que AMLO no se quiere comprometer. Su gobierno no ha investigado y juzgado a los expresidentes ratas, removido al Fiscal de la República por ineficaz, a los jueces venales, a líderes sindicales y políticos corruptos. Varios machuchones del poder ejecutivo, legislativo y judicial no defienden las causas del pueblo, defienden sus intereses económicos y políticos. Entonces, si no se quiere hacer uso de la mayoría que nos dieron los electores, corremos el riesgo de que las cosas ligadas a la violencia, a la corrupción y al oportunismo sigan su curso. Mientras, esos lobos que se mueven en Morena y en el gobierno, no solo se seguirán burlando de las ovejas, sino que hasta ponen en peligro sus vidas y sus derechos

(*) Frase de Nayib Bukele, presidente de la república de El Salvador  

  

lunes, 17 de octubre de 2022

 

Los que nacen barrigones, aunque los fajen…..

Por JESÚS SOSA CASTRO

El presidente López Obrador ha dicho en las mañaneras que estamos viviendo un momento estelar. ¡Tiene razón! Nunca antes habíamos visto tanta polémica por los derechosos sobre lo que se está haciendo por parte del gobierno y menos habíamos visto tantos logros a favor del pueblo. A estos hechos la oposición ultramundana y un grupito de huachicoleros y paniguados de Morena están que ningún chile le embona. ¡Se explica el porqué de su comportamiento y de sus miedos! Los apoyos sociales, las obras públicas y la infraestructura que se están haciendo en el país, no sólo ha beneficiado a niños, jóvenes, adultos mayores, campesinos y pueblos originarios, ha sido un amplio sector popular el depositario de los recursos que la mayoría de la gente hemos aportado, para hacer de la vida una mejor forma de subsistencia. Esto es lo que a la oposición le causa tanta comezón, irritación y odio y a otros ansiedad porque ya les anda por pasar a ser parte de la nomenclatura política

¡Vayamos por partes! Quienes se agruparon en “Sí por México, Va x México y ahora los Hundidos x México” están, francamente, en la lona y en la luna. Por más que se esfuerzan por encontrar una forma de agruparse y una imagen que les de credibilidad ante el pueblo, las criaturas que engendran les resulta lo mismo: unas caricaturas de fetos. Allí están Claudio X González, Álvarez I Casa, Guadalupe Acosta Naranjo, Fernando Belaunzarán, Lela Téllez, Xóchilt Gálvez, Kenia López Rabadán, Beatriz Pagés Llergo, Elena Chávez y otros buenos para nada que pujan por derrocar al gobierno del presidente López Obrador y a Morena ¿Pero, con qué los van a derrocar? No tienen proyecto político, ni programa de acción. El eje alrededor del que se mueven es el decir NO a todo lo que dice y hace el presidente. Son políticos de pacotilla que elucubran desde sus escritorios sobre lo que exige la gente y lo que les daría su voto de confianza. Pero como lo único que han mostrado es su traición al pueblo no son capaces de ir a su encuentro porque saben que no serían aceptados. Correrían el riesgo de ser linchados por chafas y traicioneros

Por lo que se refiere a los huachicoleros y paniguados de Morena también juegan un triste papel en razón de lo que representa el proyecto de la 4t. Algunos se fueron con la finta de que están ocupando puestos de representación popular o de partido, porque creyeron ser  capaces por sí mismos de lograr esos asensos. Sobreestimaron su prestigio, trabajo y apoyo de los electores y ciudadanos. ¡Están donde están por el fenómeno López Obrador! Se subieron en la cresta de su prestigio y hoy nos quieren presumir de que es tal su fuerza e identificación con los sectores populares que andan amenazando con debilitar a Morena e irse a otro partido

Ricardo Monreal y su hermano David, gobernador de Zacatecas, son un par de casquivanos que le están jugando a los vivos. Ricardo es el que más se identifica con la derecha, con los corruptos y empleados del Senado. Allí se dan moches y sueldos a varios pelafustanes de la derecha. El que les abre las puertas a los rabiosos como Denisse Dreser, Kenia López Rabadán, Elena Chávez y a otros a los que les permite vomitar su odio en contra del presidente presentando pasquines que ofenden la inteligencia de los mexicanos. En el caso de David Monreal, gobernador de Zacatecas, ha llegado al extremo de hincarse ante Ken Salazar, embajador de los EU en México, para rogarle que mande al FBI, a la DEA y a la USAID para que le ayuden a combatir la violencia y a las bandas de narco criminales ¿Desconoce que esas solicitudes no las puede hacer ningún gobernante local y que es una función que corresponde al Ejecutivo Federal y a la Secretaría de Relaciones Exteriores? ¿Qué les pasa a estos pájaros nalgones? ¿A qué le están tirando?

Otra pena más es la que vivimos la militancia de Morena con el papelito que están jugando Mario Delgado y Citlalli Hernández. Este par de “dirigentes” impuestos por el TEPJF son la representación genuina de la antidemocracia, de las imposiciones, del alejamiento de la dirigencia con las bases del partido. Son la ausencia de propuestas políticas y de la defensa del proyecto de transformación. Son por, sobre todo, la negación de un equipo que procure la discusión y el debate de la militancia. Ha destruido la estructura orgánica del partido y eliminaron la democracia participativa. Se ocupan en impulsar candidatos y proyectos en lugar de hacer lo que deben hacer. ¡Allá ellos y sus ambiciones! Porque como dicen los dichos del pueblo; “Los que nacen barrigones, aunque los fajen”

 

  

lunes, 3 de octubre de 2022

 

La impotencia y la rabia mueven a la derecha y a los criminales

Por JESÚS SOSA CASTRO

El 26 y la madrugada del 27 de septiembre del año en curso, se cumplieron ocho años del crimen que el Estado cometió en contra de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa. Mucho se ha escrito, dicho e investigado sobre este acto de lesa humanidad. La exigencia por parte de los padres, familiares, amigos y de la mayoría de la sociedad, es que se esclarezca este acto criminal. El pueblo mantiene una creciente e inusitada actividad que ha encendido los ánimos y las exigencias para que el  gobierno del presidente López Obrador, finalmente, pueda encontrar la verdad de lo que Peña Nieto y sus asesinos, solo lo manipularon al través de la llamada “Verdad Histórica”

El dolor y el encabronamiento de los que hasta ahora ignoran la suerte de sus hijos, justifican y explican el trabajo, la actividad y el sacrificio de no parar la búsqueda hasta saber dónde están, quién los tiene o quienes fueron los hijos de puta que dieron la orden de desaparecerlos o de asesinarlos. Las causas y razones más recientes que explican esta tragedia, las encontramos en Tiempo de Zopilotes de Paco Ignacio Taibo II, libro en el que habla de las campañas, conspiraciones y violencia de los medios convencionales, de los chacales de la derecha y de militares encabezados, entre otros, por Huerta, Blanquet, Mondragón y Félix Díaz, Todos asesinos de Madero y Pino Suárez el 22 de febrero de 1913

 De entonces a la fecha la derecha enfermizamente violenta, viene dándole continuidad a una cultura golpista en contra de quienes defienden la justicia, la no impunidad y una relación social entre iguales que deje atrás los escarnios, la infodemia, los privilegios, la represión  y la muerte. Lo que hoy observa la mayoría del pueblo es el intento de revivir las campañas de odio, de terror y de miedo. Su incapacidad política y su ambición por el dinero y el poder la está llevando a un estadio donde sus patéticos discursos no solo son ruidosos sino detestables. Ofenden la inteligencia del pueblo. Los crímenes de esa derecha, son la razón principal de la protesta creciente de millones de mexicanos que ya estamos hartos de sus abusos y de sus crímenes de lesa humanidad

El informe que presentó Alejandro Encinas en nombre de la Comisión de la Verdad, alebrestó a toda la zopilotera que existe dentro y fuera del país. Se espantó no solo por la contundencia de la investigación, sino porque por primera vez los que gozaban de impunidad ahora serán juzgados y llevados a la cárcel para que paguen por el crimen de Estado que cometieron contra cuarenta y tres estudiantes de la normal de Ayotzinapa. Esos hijos del deshonor, del terror y la rabia, se equivocaron de pe a pa al pensar que acabarían con la inteligencia y con la vida de quienes querían servir a la niñez y a la patria. La memoria de esos jóvenes, hoy está desenmascarando el rostro de los torturadores y matones que se hacían pasar como defensores de la justicia y de la libertad. ¡Creyeron que todo quedaría sepultado en los cajones de la ignominia!

Leguleyos, derechosos y criminales, quieren adueñarse de una verdad que fue enterrada por la Comisión encargada de la investigación, por la Fiscalía Especializada, por los padres de familia y por un amplio sector del pueblo que ha venido exigiendo justicia y el debido esclarecimiento de los hechos. Los militares imputados, funcionarios públicos y delincuentes comunes deben ir a la cárcel y sus grupos de poder, dejar de exigir la liberación de hombres civiles y militares que pusieron en juego su falta de honor, mientras aceptaban, sin escrúpulos, estar fuera de la ley y al lado de la violación de los derechos humanos. Los hechos que quisieron confinar en el fondo de la impunidad, intentaron hacerlo porque su conducta y su humanidad son la expresión de un grupo de animales. Asesinar o desaparecer a 43 jóvenes significó poner en entredicho su grandeza y su interés manifiesto de hacer más dignos al pueblo y a la patria

El escritor francés André Bretón afirmaba en su tiempo que “los hombres son capaces de hacer la revolución si saben utilizar la pluma, la reflexión y el estudio” (*) Los jóvenes de Ayotzinapa eran esa esperanza porque su origen y su historia venían de las entrañas del México profundo.  Pero los matones que los desaparecieron o acabaron con sus vidas, no calcularon la creciente resistencia y decisión de lucha de un pueblo que está firmemente dispuesto a encontrar la justicia y la verdad. Nuestra lucha por el esclarecimiento de esta ofensa social es un honor que nos justifica. Si los burgueses, torturadores y asesinos nos odian, dentro de poco admitirán que, en nosotros, los excluidos, explotados y reprimidos por los asesinos sin honor, hay una atracción indefinible que nos excita y nos conduce, con razón, a acabar con las injusticias y con los crímenes de lesa humanidad, Somos testigos del nacimiento de una nueva forma de entender la vida y la lucha. Las injurias y las campañas de denostación de los asesinos del viejo sistema no las dejaremos pasar

(*) Revolución de la mente, André Bretón, Editorial Mark Polizootti  

 

 

lunes, 26 de septiembre de 2022

 

En Morena, ¿una dirección de paniaguados y derechosos?

Por JESÚS SOSA CASTRO

Empiezo por reconocer que, ante el imaginario colectivo, el partido Morena es considerado como una organización fuerte, organizada y con una capacidad política tal, que fue capaz de ganar en el 2018 la presidencia de la República, diecisiete congresos locales, más de dos mil municipios y ahora tiene en su haber veintiuna gubernaturas. Si nos quedáramos anclados en esta visión, no habría causa alguna para que, a estas alturas del fiestón, miles y miles estén manifestando su inconformidad. Los triunfos fueron del pueblo

¿Qué ha pasado, entonces, como para explicarnos las declaraciones hechas públicamente por la Convención Nacional Morenista y por un número no menor de miembros de base que expresamos nuestro desencanto por lo que se ha venido dando desde que Yeidkol Polensky se hizo cargo de la dirección del partido? Mucho de lo que pasaba en lo oscurito afloró en las asambleas del 30 y 31 de julio, así como en el reciente Congreso. En este, aparecieron con mayor evidencia las actitudes antidemocráticas, tramposas y con una falta de escrúpulos políticos de los dirigentes Mario y Citlalli, que están lastimando seriamente al partido

En los documentos y en sus acciones políticas con las que se fundó el partido, se plasmaron los anhelos libertarios, democráticos, participativos de un amplísimo sector del pueblo que aspiraba a salir de la podredumbre del sistema y de la actitud inescrupulosa y politiquera de algunas organizaciones de izquierda. Estos sectores que se desprendieron de la corrupción, del oportunismo, de la inacción política y de una creciente pérdida de los valores morales y espirituales, ingresaron a Morena porque pensaron que en ella encontrarían otra salida a sus inquietudes partidistas

Al principio, Morena llamó a sus militantes para que en cada distrito electoral se eligieran democráticamente consejeros para que, desde abajo, se impulsaran el trabajo de organización, el estudio y análisis de los problemas del país y hacer posible que todos los esfuerzos de la gente, fueran puestos al servicio de la lucha por los derechos y demandas del pueblo. Se crearon, así, los espacios para discutir los asuntos de la política y la participación democrática de todos los militantes. Generamos entusiasmo, respeto y apoyo entre los vecinos, los trabajadores y entre los ciudadanos que nunca antes habían tenido la oportunidad de discutir sus problemas

Pero llegó la orden de los chipocludos de la nomenclatura, esos que hoy quieren sacarnos del partido porque ejercemos nuestro derecho de crítica a todo tipo de desviaciones. Por la ausencia total de democracia interna y por el canibalismo político que se da en contra de todo aquel que no piensa y actúa como ellos- Solo que el partido no es suyo, es de muchos miles de ciudadanos, que hemos dado nuestro trabajo por convicción, defendimos los intereses de los trabajadores, fuimos por el país con nuestros propios recursos, mientras muchos de los gandayas de ahora, están acabando con la participación democrática de los militantes. Estos paniaguados y derechosos están dando entrada a la imposición de delegados para que apoyen las decisiones que se elaboran desde arriba, con el insano propósito de descafeinar a un partido de izquierda. Se acabó la democracia, se desconoció al Comité electo que encabezaba Eduardo Cervantes Díaz Lombardo en la CDMX y desde entonces, el partido Morena anduvo y anda sin rumbo, sin programa de trabajo, alejado de las bases y de las necesidades y demandas del pueblo

Mario Delgado y Citlalli Hernández, elegidos por el TEPJF y no por las bases, mañosamente se ampliaron el plazo por dos años más sin el aval de las bases. Estos señores no solo modificaron los estatutos sin el respaldo de los congresistas. Convocaron, primero, a la realización de las asambleas de julio, a efecto de que todos aquellos que desearan adherirse a las filas de Morena, pudieran inscribirse sin mayor requisito que dar su anuencia y su voto para elegir a los consejeros que decidirán el futuro político de Morena. Y luego, permitieron las irregularidades que se dieron en más de veinte distritos electorales con la consiguiente ilegitimidad de los acuerdos del congreso

Lo que hoy vemos, es un partido sin rostro propio, sin propuestas que fortalezcan la estructura y las políticas de Morena en favor de la gente. Los paniguados y derechosos, salieron favorecidos por el poder y por las relaciones políticas con la nomenclatura. Integraron un comité con políticos descoloridos, intentaron quitarle la denominación de partido de izquierda a Morena y armaron el caballo de troya para que entren a la organización todo tipo de malandrines. El partido se está llenando de aquellos en los que Martín Luther King nunca confió. “El pueblo -dijo- necesita de líderes que no estén enamorados del dinero y del poder, sino de la justicia y de la humanidad” Pero esto no sucedió ¡Lástima Margarito!

sábado, 15 de enero de 2022

 

Convertir la palabra en una revolución

Por JESÚS SOSA CASTRO

En los últimos días del año 2021, fui testigo de una serie de hechos por demás importantes.  Oí y participé en discusiones sobre lo que pasa en el mundo de la política de nuestro país. Hubo valiosos argumentos y también trivialidades. Se habló sobre el QUÉ HACER de nuestra lucha y de cómo profundizar las transformaciones sociales y políticas que la mayoría del pueblo estamos haciendo nuestras desde el 1º de julio del 2018. ¡La discusión fue y es apasionante! Fueron evidentes los esfuerzos por salir de lo común y convertir la política en un instrumento con miras a hacer de la palabra, de la acción, el mecanismo al través del cual, se asegure una transición a la vida democrática en nuestra patria con justicia y libertad.  Profundizar los efectos de una revolución que acabe con desigualdades económicas, se rescate la dignidad de la mayoría de nuestra gente y se convierta al país en auténtico motor de la esperanza

Por momentos, la disputa entre la vehemencia y la teoría en las filas de Morena y fuera de ella, parecía dinamitar las estructuras de la organización. Las expresiones, las conductas y las caras de muchos compañeros del movimiento, reflejaban y reflejan en sus rostros y en sus ojos, el enojo o la aceptación de contenidos en discursos polarizantes en los que la visión chata de los dirigentes de Morena está violentando todas las normas y ordenamientos democráticos que se contienen en el Estatuto y en la declaración de principios. A veces se daba la impresión que desde dentro de nuestra conciencia, se están rompiendo los anclajes de una práctica política que ya no aguanta el peso de los hechos y de la crítica. Se requiere una revolución de nuestras viejas experiencias para estar en condiciones de dar paso abierto a los nuevos desafíos que exige la situación

Es conveniente destacar que a propósito de estas cuestiones se ha construido una edificación teórica que enriquece con creces el pensamiento de la militancia. Mientras unos hablan de los sentimientos más profundos de quienes han entregado su vida a la lucha, otros plantean la urgencia de construir una resistencia nacional que se ocupe con urgencia de construir una conducción revolucionaria, que impida que la lucha de nuestro pueblo, se quede varada en las demandas tradicionales y se pierda el objetivo de transformar el país en una vida auténticamente humana. Cuando estas luces y estas ideas revolucionaban las conciencias de miles de miembros del partido, en mi fuero interno se daba otra lucha en la cual el viejo topo del que hablaba Marx, carcomía mi vida y mis tiempos 

Sin embargo, me alegra que la voz del pueblo comience a reivindicarse. Otea el horizonte gris que le ha impuesto la derecha golpista y ha reconocido que ese tono no se compagina con la historia que está construyendo. Los muertos, desaparecidos, desempleados, excluidos y empobrecidos por el otrora poder burgués, no merecen el silencio y el olvido que manifiestamente se da en los órganos de dirección de Morena. La resistencia para articularse y convertir su fuerza en un torrente de miles de mujeres y hombres da muestras sobradas de su permanente incapacidad para romper con las viejas prácticas del oportunismo priista cada vez más fortalecido al interior de Morena. Ha vivido el entreguismo de los partidos sistémicos y traza para sí una ruta en la cual sus decisiones empiezan a convertirse en el objeto de sus luchas

¡La suerte que vive el país no acepta regateos ni lamentos! Ha llegado la hora de acompañar las palabras con los hechos, de articular y conducir a los trabajadores y al pueblo más allá de las demandas sectoriales. Es hora de correr a los corruptos del INE convertir la pasividad en acción, en una fuerza que derrote a la derecha rabiosa contra la 4T. Está visto que, si el pueblo no se organiza, no unifica su fuerza, no participa en la defensa del cambio verdadero; si no elige a la mejor candidatura para suceder al presidente López Obrador en el 2024, si no participa en la construcción de una nueva sociedad, sobre la revocación o ratificación del mandato; entonces la oportunidad para transformar el país se verá truncada y la derecha echará abajo todos los avances sociales, que el pueblo y el gobierno venimos impulsando en todo el territorio nacional. La apuesta está echada. Sólo falta pasar de los dichos a los hechos    

viernes, 31 de diciembre de 2021

 

Ha llegado el momento de romper nuestros silencios

Por JESÚS SOSA CASTRO

Es medio día del 3l de diciembre del año 2021. Bajo el mismo encino en el que platicábamos mi padre y yo, intento hacer un recuento de lo que ha sido mi vida en estos largos años de existencia. He puesto en blanco y negro todo cuanto me ha servido para forjar mi carácter, mis ideales, mis andares políticos, mis amores y también mis actos fallidos. Frente a mis ojos están las plantas, los árboles, el verdor de mi jardín y las enhiestas montañas del teposteco. En cada resquicio de este espacio, está el esfuerzo de mi esposa y de mi hijo. Los sacrificios, el aporte físico y económico de quienes hoy, representan la razón de mi vida y la luz que alumbra mi largo y sinuoso camino por la vida

¡Confieso que soy presa de una enorme nostalgia! Estoy llegando a los límites de mi vida y por primera vez mi entorno familiar se ha oscurecido por la pérdida de seres entrañables que formaron parte de mi círculo en el que las relaciones familiares eran el centro de nuestros encuentros. Han crecido aquellos que siendo niños tuvimos la oportunidad de abrazarlos todos los días pero que, al paso del tiempo, se hicieron mayores, independientes y no pocos de esos seres queridos los hemos perdido en los últimos meses del 20 y del 21. Estos hechos nos hicieron a la mayoría, un ato de seres silenciosos. Quisimos sepultar los recuerdos y las acciones que dieron cuerpo y alma a un modo de sentir y entender la vida. ¡Nos engañamos! Tuvieron que pasar los meses y los días sufriendo la pandemia para darnos cuenta de cuanto habíamos dejado en el camino para hacer posible que nuestro humanismo volviera sobre sus pasos y nos permitiera recuperar los sentimientos que distinguen al hombre de las bestias

En mis reflexiones personales mi balance no es negativo. Los que se burlaban de mi origen, de mi vestimenta y de mi lenguaje campirano cuando recién llegaba a la ciudad de México allá por el año 1955, con el tiempo pude comprobar que la estatura física, moral e intelectual de mis críticos era tan falsa que no resistió los embates del tiempo, no dio ninguna muestra de grandeza ni mucho menos estuvo a la altura de las necesidades de la gente ni del país. Mi origen campesino empató febrilmente con aquellos personajes que desde el Partido Comunista Mexicano o desde el movimiento de masas, ponían en juego sus ideas, sus acciones y su vida para hacer del ser humano la representatividad más pura de la dignidad y la resistencia a la podredumbre de un sistema depredador que nos explotaba, nos mataba, encarcelaba o nos desaparecía

La linterna que me alumbró en mis especulaciones sociales y políticas la encontré en los líderes del comunismo de mi país. La humildad, la valentía y la claridad con que miraban el sufrimiento y las luchas de la gente, siempre sirvieron como ejemplo en las personas de Valentín Campa, Arnoldo Martínez Verdugo, Ramón Danzós Palomino, Gerardo Unzueta Lorenzana, Eduardo Montes Manzano, Othón Salazar y Demetrio Vallejo. Ellos fueron mis maestros, los que me llevaron de la mano para convertirme, desde entonces, en lo que con orgullo reivindico en estas décadas de trabajo al lado de los obreros, de los campesinos, de los estudiantes y del pueblo en general

Esos hombres que son ahora parte inocultable de la historia del movimiento comunista y popular, no tuvieron la oportunidad de ver los resultados de su trabajo. En homenaje a su esfuerzo y a su partida anticipada yo levanto humildemente su bandera y la pongo como ellos hubieran querido, al servicio de un pueblo heroico que ha puesto por encima de todo, su talento, su inteligencia y su acción para convertir los silencios que nos oprimieron por muchos en una revolución social política y cultural más allá de nuestras fronteras

De esa transformación me siento parte con la mayor de las modestias. Formé y formo filas al lado de miles y miles de mujeres y hombres que hemos puesto en juego nuestros pensamientos, los ideales y las convicciones de estar cumpliendo con la patria. De esas filas también han caído luchadores sociales que el sistema y sus líderes han querido silenciar sus nombres, sus historias y sus memorias. Yo, con humildad y sabido de que mis tiempos se acaban, les recuerdo con honor. Rompo el silencio vergonzante de aquellos que en pos del poder y del dinero, se olvidaron de sus héroes, de sus mártires, de los hijos del pueblo que quisieron que la humanidad, la nuestra, la que aún no recupera toda su libertad y su grandeza, viviera los nuevos tiempos en los que la palabra, los sentimientos y el amor por la gente, hayan tomado las calles, las plazas públicas, para gritar y defender sus sueños, reivindicar sus derechos y ampliar los espacios para el feliz descanso de los ancianos y el regocijo de los niños que hoy están abandonados, llorando su hambre y gritando su soledad

viernes, 3 de diciembre de 2021

El pueblo, el gobierno, la patria. Somos otro país

Por JESÚS SOSA CASTRO (*)

A eso de las seis de la mañana íbamos mi esposa, mi hijo y yo por Reforma rumbo a la glorieta de las Cibeles para dejarlo en el lugar que, con un grupo de compañeros de trabajo, salían a León Guanajuato. Desde esa hora cientos de autobuses ya estaban varados por esta avenida y calles aledañas. Habían traído de varios Estados de la República a compañeros de lucha para encontrarse, más tarde, con nuestro presidente en el zócalo de nuestra ciudad capital. Faltaban muchas horas para reuniros en el zócalo. Por mi mente aparecían las palabras que en el movimiento estudiantil parisino de 1968 coreaban los estudiantes: “No somos los que impulsamos la revolución, somos la revolución”

Para medio día, el rostro del centro histórico ya estaba fuera del ajetreo cotidiano. Mujeres y hombres de todas las edades, paseaban su cansancio lleno de un contento por algo que sólo se adivinaba. Para las cinco de la tarde más de doscientas cincuenta mil almas abarrotaban la plaza de la constitución y las calles aledañas. Artistas del pueblo llenaban el espacio de felicidad. Niños y jóvenes de Oaxaca estremecían el momento con esa música que brotaba desde lo más profundo de su alma. Danzas y poemas hechos canciones llenaban de encanto a la multitud que, estoicamente, seguían de pie en una plaza llena de frio, pero rebosante de pasión y entusiasmo defendiendo un proyecto de nación que desde el 2018 estaban haciendo suyo con todas las de la ley

 La muchedumbre quería ver y oír a su presidente, volver a tener su cercanía y aprender a valorar el contacto que AMLO ha tenido por décadas con la gente de todos los municipios, rancherías, plazas púbicas del país y pueblos originarios. El actor principal que concurría a esta plaza histórica era el pueblo. Asistía en apoyo de las políticas de su gobierno para seguir haciendo grande a la patria. El objetivo era y es cambiar para bien el rostro y la estructura del país. Son las cinco de la tarde y la gente empieza a gritar Presidente, presidente. Doscientas cincuenta mil gargantas corean su nombre cuando acompañado de su esposa aparece en el lugar donde se encuentra el presídium y su gabinete

El momento es indescriptible. Muchos adultos mayores y mujeres están a punto de las lágrimas. La emoción y el ánimo se vuelven pasión por lo que sienten que empieza a ser suyo. Tienen un país que saquearon los que hoy no aparecen en el escenario y que la gente del pueblo ha recuperado para sí. Los ladrones y fifís se quedaron en sus guaridas tejiendo nuevas mentiras para alivianar la derrota política que “los hambreados” les han infringido. Hoy, con la frente en alto y con toda la fuerza, ha salido a la plaza principal del país para defender sus derechos, sus causas y su dignidad

El informe del presidente fue vasto en datos y números respecto de los logros alcanzados en tres años de gobierno. Paralelamente se habló sobre los muchos proyectos y obras en marcha que la mayoría de la gente desconocía. Lo novedoso fue la ausencia de los mangantes que hasta hace tres años dominaban la escena pública. Esos que miraban con desprecio a la pelusa, al pobrerío, se han convertido en un mazacote lleno de dinero, pero vacío del alma y del cerebro. ¡Nada les sale bien y nada tienen que decirle a un pueblo que está caminando por la ruta que lo llevará a una vida auténticamente humana! Las cadenas de televisión, la prensa y los chayoteros, no tuvieron la bonhomía de presentarse ante un auditorio crecientemente politizado y alejado de los que hicieron de la política un modus vivendi carroñero

El mensaje que retumbó en los oídos de la audiencia presente y ausente en la plaza de la Constitución, tiene una razón de ser para impedir las indefiniciones políticas, el zigzagueo, el deslizamiento al centro de la política pensando que así se tiene libre el espacio para impedir las críticas de los extremos. El presidente fue claro al señalar que se han sembrado las ideas que sustentan la transformación social, económica y cultural del país. Podrán eventualmente cambiar las cosas materiales si la derecha reaccionaria volviera al poder, pero la conciencia del pueblo, crecientemente fortalecida por decisión propia y como ejemplo de vida, será un muro infranqueable para que no vuelva la codicia, la impunidad y la corrupción. Tenemos un pueblo admirable, Basta mirarlo a los ojos para entender su heroísmo y la defensa de sus ideales. ¡Ya tenemos otro país!  

(*) Adelanto mi artículo. Me voy unos días de vacaciones. Nos vemos en enero del 22