miércoles, 28 de noviembre de 2018


Zapata, un héroe irrepetible

Por JESÚS SOSA CASTRO

El 28 de noviembre del 2018, el pueblo mexicano recuerda los ciento siete aniversarios del “Plan de Ayala” promulgado por el General Emiliano Zapata. Desde hace años, el Frente Nacional de Organizaciones y Pueblos en Lucha, FNOPL, Comunidades Indígenas, Bienes Comunales y Ejidales, la Unión Campesina Democrática, Rumbo Proletario, Barzón Poblano, Ecotuzuapan y la Unión Totonaca Náhuatl; se dan cita en las montañas de Ayoxuxtla, Puebla, para hacerle un homenaje a quien ha sido uno de los héroes campesinos, más grandes que ha tenido la historia nacional
Es harto conocido que el Gral. Zapata desconoció al gobierno del presidente Francisco I Madero, a quien acusó de traicionar las causas campesinas. Que en el Plan de Ayala se reivindicaba la restitución de las tierras a los hombres del campo, las cuales habían sido arrebatadas por caciques, hacendados y terratenientes. Se hacía decir que los terrenos, montes, y aguas que habían usurpado los hacendados, científicos o caciques a la sombra de la tiranía, debían ser reintegrados a los pueblos o ciudadanos a los que habían despojado
El Gral. Emiliano Zapata y sus lugartenientes, conocían a fondo los sentimientos y las causas que engendraban la inconformidad de los pueblos del Sur. Los engaños y las traiciones de Francisco I Madero y de Pascual Orozco, los llevaron a plantearse la necesidad de plasmar en un documento las causas que explicaran lo que sí podían concebir como su propia revolución. Más que democracia, lo que perseguían era la anhelada justicia, que se les había negado durante casi cuatro siglos de explotación, oprobio y marginación. La inequidad, acentuada durante el régimen porfirista, hizo que la proclama reivindicativa firmada por los zapatistas en las montañas del sur privilegiara la justicia sobre cualquier otro principio. La exigencia zapatista pasó a ser la más auténtica de la Revolución Mexicana
De entonces a la fecha han pasado ciento siete años, y a pesar de ello, la Proclama zapatista, encarna hoy la máxima aspiración de los pueblos. Saben que en ese paisaje de murmullos de la naturaleza, en donde el espacio silente se conjuga con una diáfana sonoridad, donde las palabras que se pronuncian adquieren una enorme dimensión, donde se conjugan el amor a la tierra, al trabajo de miles de campesinos nobles y abnegados, donde los latidos del corazón se oyen al subir y bajar las montañas del sur de la mixteca poblana, donde el orgullo de los zapatistas no ha desaparecido; Zapata encontró el remanso que necesitaba para darle a la lucha el contenido histórico que requería y que no era otro que la lucha por ¡Tierra y Libertad!
Zapata, dicen algunos de sus historiadores, no solo era un gran luchador social. Sus cualidades de líder construidas a lo largo de una brega paciente y riesgosa en defensa de su pueblo lo hicieron un hombre de hierro esculpido con sentimientos y acciones que sus adversarios no entendieron jamás. Pero su gente, la que lo siguió hasta el final, siempre confió en él, lo procuraba y lo cuidaba en todo momento y lugar. Su genio militar lo llevaba a pensar que el Plan de Ayala no podría ser firmado allí. Necesitaba un lugar y una pausa para pensar y poner en claro las ideas y la seguridad de su proyecto. Sabía que esto no la podía hacer en los pueblos de Morelos, siempre asediados por sus enemigos. Tenía que encontrar el lugar idóneo en otra región, que estratégicamente le proporcionara la seguridad requerida por lo que decidió trasladarse a los pueblos del Sur de Puebla, donde los hombres y las mujeres de la Baja Mixteca, se declararon listos para salvaguardar su vida y hacer posible la promulgación de su proyecto político
La convocatoria en Ayoxuxtla, tuvo para Zapata un gran significado histórico. Logró aglutinar a su gente en torno al principio inalienable de la justicia, le dio a su movimiento bandera y contenido. Quedaba en la conciencia, el valor y la decisión, construir la nueva patria que se quería. En esa tierra que evoca a la eternidad, se dio un salto mayúsculo en la historia de México. Desde entonces la rebelión de los pueblos del sur se transformó fehacientemente en una revolución. En un ejemplo para los luchadores por la tierra, por la justicia y la libertad. Ese grito y esa proclama están fielmente adheridos en el corazón y el alma de los pueblos que hoy, con el mismo arrojo y la conciencia necesaria, se organizan para cambiar el rumbo de México y continuar la lucha que empezó el General Zapata, un héroe irrepetible en la historia del país
  




miércoles, 21 de noviembre de 2018


La pelusa y la izquierda fifí

Por JESÚS SOSA CASTRO

Vivimos una encrucijada, no cabe duda. O profundizamos los cambios que votó el pueblo el 1º de julio, hacemos que se mueran definitivamente el PRI y sus criaturas, o corremos el riesgo de que vuelvan por sus fueros con la intención de rehacer los espacios perdidos que, hasta hace poco, los hacían omnipresentes en las decisiones de gobierno.  Me refiero a los que apenas meses atrás eran los dueños del escenario, los que imponían a funcionarios, a los que hacían y deshacían en las cuestiones fundamentales de la vida del país. También tomo en cuenta a los de la izquierda que, inexplicablemente, están juntando sus voces con las de la derecha ultramundana, para intentar ensuciar el proceso democrático que encabeza Andrés Manuel López Obrador. ¡Voy a tratar de explicarme!
Parto de que AMLO no es un revolucionario ni un socialista. Se le ha calificado como un reformador liberal burgués, que quiere acabar con las prácticas políticas de un régimen caduco, no con el sistema. Si no se toma en cuenta esto para hacer la crítica a sus acciones y a su pensamiento, se corre el riesgo de hacer juicios que no se corresponden con la realidad. Siendo esta la idea que da cuerpo a sus acciones y a sus ideas, no me explico cómo se le pide que abandone un programa que enarboló durante su campaña
Que los empresarios, funcionarios y un montón de chayoteros estén desplegando una inusitada cruzada contra el proyecto del nuevo gobierno, se explica, pero… ¿cuál es la opinión de la izquierda revolucionaria sobre lo que propuso en su actividad proselitista y lo que significó el aplastante triunfo popular el 1º de julio? El camarada Armando Martínez Verdugo, dirigente de Rumbo Proletario, ha publicado en wasap, un largo texto en el que explica su punto de vista sobre el significado de este triunfo popular. En una de sus partes señala que RP no votó por AMLO si no que se dio un voto personal que no incluyó el apoyo a las propuestas de campaña del candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia. ¡Una explicación inexplicable!
Aceptando que esa fue la posición de RP, afirmar que implícitamente los rumberos negamos nuestro apoyo a las decisiones del nuevo gobierno respecto del Aeropuerto de Texcoco, el cambio a Santa Lucía o los proyectos del Tren Maya y la Refinería en Dos Bocas, Tabasco, me parece ir más allá de lo que hemos discutido y acordado de manera colectiva. Mi camarada introduce en su posición otras cuestiones importantes que no hemos discutido, las cuales comparto. Pero afirmar que el tren maya y otros proyectos importantes están impulsados por capitalistas criminales, que son de lesa humanidad, que se hacen ignorando a los pueblos indígenas, que dejan de lado sus necesidades económicas y sociales, que afectan a la naturaleza y que impactan el medio ambiente, yo creo que, cuando menos, es una exageración. Primero esos proyectos los propuso AMLO y segundo, al lado de estos hay propuestas concretas para superar esos problemas
Sin embargo, saludo que el texto de referencia escrito por AMV abra la puerta a un debate más profundo y serio sobre el proyecto de gobierno de López Obrador. Hacer crítica de dos o tres proyectos, dejando de lado la mayoría de las propuestas que se contienen en el programa de gobierno y que empiezan a tomar cuerpo en las iniciativas de ley discutidas y aprobadas en el Congreso, no es ni lo mejor ni el camino adecuado para enjuiciar a un gobierno que aún no toma las riendas del poder. Apenas está diseñando las estrategias que harán posible el cumplimiento de sus promesas de campaña
El gobierno que viene no es el del PRI ni el del PAN por más que le quieran encontrar parecido. La crítica es válida si va acompañada de los errores cometidos y de una propuesta alternativa. Además, ningún grupo, ninguna fuerza revolucionaria se construye desde la orilla de los movimientos populares. Creo y sostengo que la autoridad política y moral de quienes trabajan por el logro de un estadio superior de la organización humana no la van a encontrar si antes no hacen una prospección de lo que es y significa el proyecto de gobierno que está proponiendo un gobernante liberal reformador, no un gobierno revolucionario ni mucho menos socialista
Mientras eso ocurre, mientras la izquierda no vea y oiga lo que en este momento está exigiendo la gente, mientras no registre en sus análisis y en su acción lo que tiene que ver con el hartazgo, con la corrupción, con la falta de empleo, la violencia social, el crecimiento de la criminalidad, la desaparición forzada, la pobreza y la falta de una expectativa de vida para el pueblo; la izquierda seguirá siendo una izquierda marginal, ajena a los acontecimientos que vive el país. Hay que construir una izquierda que sea capaz de hablarle a la gente, que salga a la calle con su opinión y con su trabajo, que convenza a los ciudadanos de la bondad de sus posiciones políticas, que escriba para él y no solo para la izquierda fifí. Esto es lo que hay que construir y cuanto antes, mejor



miércoles, 14 de noviembre de 2018


Morir pegado a la cuña

Por JESUS SOSA CASTRO

 En unos días más cumpliré ochenta y un años de vida. ¡Un titipuchal! En este largo tramo, muchos momentos me han marcado: de pequeño disfrutaba ver las estrellas acostado en petates de palma oyendo a mi padre hablar de cómo orientarse viendo las estrellas; ver arar la tierra e ir sembrando atrás del arado con mis pies pelones agrietados por el lodo y el maltrato; vivir en una cueva en las faldas de una montaña ante la imposibilidad de  contar con un techo; ser alumno de un maestro rural, sabio, que a la fecha recuerdo con una enorme devoción; atestiguar los estropicios que Leodegario Cortés, un campesino cristero de la Mixteca, dedicado a matar, robar y violar en nombre de su religión
Fui, así lo creo, un niño campesino feliz. De adulto primero y de viejo después regreso frecuentemente a los tiempos en que siendo estudiante me apantallaban los niños fifís, aquellos que llegaban con zapatos, mientras yo andaba con huaraches. Siendo aún estudiante apoyé a los maestros encabezados por Othón Salazar, me criticaban los sabios de entonces cuando en mis intervenciones no hablaba con propiedad. Fui despojado de mi triunfo como Secretario General de la Sociedad de alumnos por los charros de la Nacional de Maestros
Al correr de los años he ganado en experiencia y en edad. Sin embargo, concluyo que fue en el vientre de este monstruo, donde me hice hombre en la mejor acepción de la palabra. En el DF nací a la vida política y cultural. Mi mayor orgullo siempre estuvo ligado a un número indeterminado de luchadores por la libertad y la justicia. Fui dirigente con Othón Salazar del Movimiento Revolucionario del Magisterio. En Baja California donde trabajé unos meses, conocí al ejemplar comunista Blas Manrique y participé en la fundación en ese Estado, del Movimiento de Liberación Nacional que promovía el Gral. Lázaro Cárdenas del Río.
Si algunos contribuyeron a mi formación política tengo que mencionar a Arnoldo Martínez Verdugo, Gerardo Unzueta Lorenzana, Eduardo Montes Manzano, Demetrio Vallejo, Valentín Campa y Blas Manrique. En contra del oscurantismo que se vivía, logramos la legalización del Partido Comunista Mexicano. Allí anduvimos miles y miles de mujeres y hombres poniendo por delante la mística revolucionaria, sin miedo a las amenazas de la represión o la cárcel
Los comunistas escribíamos, debatíamos, organizábamos a los obreros y exigíamos justicia y libertad. Algunos de los “revolucionarios” de hoy, sólo les cautivan las mieles del poder, pero nunca repartieron un volante o hablaron con los obreros a la salida de las fábricas. En esos años, sin recursos, sin derechos y perseguidos, la ciudad de México se cimbró con la presencia de la gente, especialmente cuando logramos la legalidad del PCM y cuando tuvimos como candidatos a la presidencia de la República a Valentín Campa y a Arnoldo Martínez Verdugo
Pero en esta última década mi largo andar ha sido llenado de hechos grandiosos. Estoy participando en la construcción de un nuevo país con todo lo que esto significa. Treinta millones de electores votamos por un nuevo proyecto de Nación al que hay que defender. Ambicionamos hacer una nueva historia en la que los niños, los jóvenes, los ancianos y el pueblo trabajador, ocupen el lugar central de este esfuerzo inaudito. El triunfo del 1º de julio y la derrota de la derecha con relación al aeropuerto de Texcoco ha sido sólo el primer paso. Lo que sigue, tiene que ver con el cumplimiento de las propuestas de gobierno, con el papel que debe jugar el partido, con la eficiente actividad parlamentaria y con la atención que seamos capaces de darle a los que votaron por el Proyecto de nación
Los que murieron, se hicieron viejos o defeccionaron de la lucha revolucionaria, no tuvieron tiempo de darle seguimiento a la historia. Algunos de los que quedamos seguimos empeñados en cambiar las cosas. Mi sueño es ver a México gobernado por el pueblo. Si eso ocurre, como ocurrirá, Moriré pegado a la cuña, a ese aditamento tan rudimentario y tan importante que aprieta el timón y hace posible el cultivo de la tierra. Si esto es lo único que puedo ver, me iré con mi equipaje a cuestas, satisfecho de haber hecho algo por mi gente y por mi país    

miércoles, 31 de octubre de 2018


El pueblo, decidido, la autoridad política de AMLO, por las nubes

Por JESÚS SOSA CASTRO

En su libro 2018 La Salida, decadencia y renacimiento de Méxoco, Andrés Manuel López Obrador escribió que …“en vez de la agenda neoliberal o neo porfirista, que consiste en la apropiación por unos cuantos de los bienes de la colectividad, debemos pensar en construir un acuerdo … que nos permita recuperar la gran riqueza material, social y moral de México …. que acabe con el mito de que el Estado no debe promover el desarrollo ni procurar la distribución del ingreso porque si les va bien a los de arriba les irá bien a los de abajo” (*) Esta inmoral manera de entender la cosa pública por parte de los fifís es, por decir lo menos, estúpida
Las actitudes de la derecha ultramundana en los últimos días no sólo han mostrado el rostro reaccionario contra el proyecto del nuevo gobierno. No han entendido el hartazgo y la decisión popular de romper con los años de cautiverio político. Por eso los votantes han decidido acompañar con decisión a AMLO en la defensa de la nueva propuesta de nación. Los resultados de la reciente consulta, a contrapelo de las campañas desinformativas y de odio que la burguesía ha desplegado, han puesto la autoridad política de AMLO por las nubes. De un millón cien mil ciudadanos que acudieron a expresar su opinión sobre si continuaba la obra en Texcoco o no, el 69% dio una respuesta negativa a los señores del capital. En su lugar se adecúan los aeropuertos Benito Juárez, el de Toluca y se construirán dos pistas en Santa Lucía
Esto no ha sido para menos. Pues la locura de la derecha y de los que le apostaron hacer de Texcoco el emporio de sus negocios, no pudieron con el regocijo popular de asestarle un segundo golpe político a esa parte de la burguesía que durante ochenta años le ha extraído la sangre y la sabia a un pueblo noble y trabajador. Este régimen depredador ha sumido en la miseria y en el olvido a quienes hoy cobraron el agravio de ser excluidos a pesar de que ha sido su trabajo y su dignidad los que han levantado a un país que les había quitado sus costumbres, sus tradiciones, su cultura y su bienestar. Lo que les falta por hacer es construir la fuerza proletario popular que impida los retrocesos que les quiere imponer la burguesía y las probables derrotas si no nos organizamos para impedirlo
Los cálculos que habían hecho estos sectores fueron adheridos a una práctica política que ya ha sido liquidada ética y moralmente. Pues tan pronto salieron del pasmo, empezaron a ofrendar su dignidad al que los había derrotado dos veces en un plazo sorprendentemente corto. Sus privilegios buscados con un afán desmedido, se les están cayendo como si fuera un huracán. La zalamería de algunos, y la abyección de otros, no fueron suficientes para que AMLO se plegara a sus intereses bastardos, y en cambio, con el apoyo de la gente decidiera la mejor opción para los intereses del país. Desde el principio de su elección ratificó su cercanía con las necesidades del pueblo y con astucia y mucha prudencia, tomó distancia de aquellos que querían subirlo al carro de sus pretensiones económicas y políticas
Sin embargo, la tozudez de los fifís es infinita. Cuando vieron que sus devaneos no pararon las propuestas de campaña de AMLO y que en el Congreso están tomando forma las iniciativas de ley para hacer efectivas sus propuestas de gobierno, los señores del dinero y sus achichincles emprendieron una terrible campaña en contra del nuevo proyecto de nación, especialmente en aquellos veinticinco puntos que dan vida a su programa social, político y cultural. Dejar que los grandes inversionistas -aquellos que no les gusta pedir opinión a la gente- se salieran con la suya, obligando al pueblo a pagar los costos, deudas, contratos y mantenimiento de un aeropuerto en Texcoco, sería un indeseable despropósito
Por fortuna, la inteligencia y la sabiduría de nuestro pueblo les infligieron la segunda derrota consecutiva a los que por años nos han expoliado de todas las maneras, confirmando la confianza en la defensa de sus derechos, de su participación política y del valor que tiene el voto de aquellos treinta y un millones de electores que tuvieron las agallas de imponerse a las trampas, al dinero y a la desfachatez de una burguesía excluyente, autoritaria y corrupta
(*) 2018 La Salida, decadencia y renacimiento de México, Andrés Manuel López Obrador, Editorial Planeta
   





miércoles, 24 de octubre de 2018


Entre mitos y ritos, hablemos de muertos

Por JESÚS SOSA CASTRO


La noche del dos de noviembre, según el escritor Eduardo Galeano, es la confluencia feliz de los vivos con los muertos. En este encuentro se come, se bebe, se baila y se establece una comunicación entre las partes para ponerse mutuamente al corriente de los chismes y las novedades del vecindario. También está presente la inminencia de algo envuelto en misterio que viene y se transfigura en el fondo de nuestros sentimientos. Tanatólogos y estudiosos de las costumbres y tradiciones sobre el día de muertos, han desprendido de la historia de pueblos y regiones de México, una serie de hechos que muestran la fe, los mitos y las manifestaciones culturales que, por centurias, caminan por nuestro territorio. De hecho, en todos los países del mundo se manifiestan rasgos importantes de una variada cultura de vida y de muerte
Yo recuerdo que mis muertos y los de mis ancestros, significaban mucho en nuestras tradiciones y mitos. En esta celebración los festejos y comelitones rodeaban las mesas de casa con un sinfín de viandas que los muertos y los vivos, disfrutábamos de lo que se ha sembrado por la humanidad. Pero este fenómeno comienza a ser aterrador. La siniestra política del capitalismo salvaje ha deshumanizado y pervertido esta tradición. Los miles y miles de muertos, torturados y desaparecidos de los que habla la ONU, fueron llevados a ese sacrificio por las políticas depredadoras de los gobiernos priistas y panistas, especialmente de los de Díaz Ordaz, Echeverría, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Los tiempos del humor mexicano al que se refiere Galeano, se han envuelto de luto, de encabronamiento y de furia  
Aún así, la tradición nacional, con rasgos específicos en pueblos y regiones del país, ha seguido llenándose de colorido, de cultos manifiestos y de interpretaciones diversas sobre el tema de la muerte. Lo que hoy pasa en el país, arroja una mixtura de alegría, pasmo y escalofrío. Ese sentimiento explicable por traer de regreso a nuestros muertos es hoy una expresión memoriosa, colectiva, que nos llena de coraje y de impotencia. Por eso, y como desagravio, el pueblo llena de flores las tumbas de todos los panteones. Hay una enormidad de rituales que recogen del alma y de las prácticas religiosas y paganas ese ejercicio misterioso que nos remueven las fibras del corazón. El mole, el cempasúchil, el pan, el aguardiente, las frutas, el copal, el incienso, las velas y los rezos, siguen presentes en estas tradiciones. Estos paisajes llenos de lirismos poéticos y de costumbres que se niegan a desaparecer, cobran vida a pesar del paganismo y del dinero
En estas fechas se han agregado otros muertos que también son nuestros muertos. Son los muertos de la burguesía. Los dos últimos sexenios acabaron con el derecho a la vida de más de ciento veinte mil personas. Para Calderón y Peña Nieto, terminar con la violencia y la muerte, siempre fue un problema de cuántos más cuántos soldados y policías hay que poner en la calle. Su falta de talento y de olfato político sólo  ha incrementado el desasosiego y  la incertidumbre de la población. Han hecho de pueblos y calles un cementerio y un recorrido mortuorio de cientos de personas que son metidos en refrigeradores ambulantes
Estos miles de muertos han sido sembrados por los gobiernos ilegítimos por todas las ciudades y pueblos de México. Niños, jóvenes y mujeres han sido las víctimas principales de esta guerra sin sentido, sin contar los que han perdido la vida como resultado de la incapacidad gubernamental para resolver los desastres naturales y atender a quienes se están muriendo de hambre. Los que han caído por las balas asesinas del crimen organizado, policías y militares, no tuvieron tiempo para hacer efectivos sus derechos humanos. Quienes deberían proteger al país y guardar el orden interior, se han convertido en violadores de la legalidad y en alcahuetes del poder transnacional
El grito de “estamos hasta la madre de la violencia y de la incapacidad del gobierno para resolver estos hechos” oscurece diariamente el trabajo y la paz de un pueblo que exige justicia y dignidad. Nuestros muertos que hoy recordamos son los muertos de un gobierno imbécil, criminal, murieron como resultado de una estrategia absurda, de una impunidad atroz y terrible. Aparte de los 120 mil que han muerto como resultado de esta guerra no declarada al pueblo de México, Peña Nieto tendrá que responder de los miles de fallecidos como resultado de la pobreza y de su política antipopular. ¿Qué explicación nos va a dejar ahora que está a punto de irse a jondear gatos de la cola? Se apegará al dicho de los defensores del sistema, que asumen que los difuntos son los de la élite, mientras los otros, los que se mueren en las montañas, los que pasean en tráileres refrigerados, los que fallecen por hambre, los que son arrastrados por los ríos o aplastados por los cerros, esos, ¿sólo son unos pinches muertos? ¿Qué explicación tiene Peña Nieto sobre esta montaña de cadáveres?


  

miércoles, 17 de octubre de 2018


El NAIM, un crimen de lesa humanidad

Por JESÚS SOSA CASTRO

Cuando el Dr. Armando Martínez Verdugo recurrentemente habla sobre el poder, yo, confieso, me es difícil entender el fondo de sus argumentos. En las discusiones que tenemos afirma que el poder es una relación social de dominio control y mando. Cuando esto ocurría yo me quedaba completamente patidifuso. Tuve que ir a su libro El poder (1) para descubrir la esencia de sus planteamientos. Dice que el poder es una relación social en la que los poderosos ponen a los otros en orden, les imponen el orden en el que deben vivir, es una acción ininterrumpida en la que el orden establecido se realiza y se cumple porque se inspecciona y fiscaliza para que el sometimiento nunca cese. Tiene a su disposición las condiciones para dirigir a seres humanos en el rumbo que establece la ley. Estos elementos sustantivos son los que explican las formas y los mecanismos que el poder burgués está poniendo en juego con motivo de la construcción del NAIM
Si entendemos la cultura del poder como una relación social de dominio control y mando, tenemos que aceptar que este ejercicio es en la actualidad uno de los fenómenos más degradantes de nuestra época. Una buena parte de la opinión pública se mueve apoyando o criticando las posiciones y la conducta de los que nos gobiernan. Obvio es decir que algunos no les importan que se atropelle la dignidad de lo gente o se impongan decisiones que sólo fortalecen lo que a sus intereses corresponde. Si están de por medio la dignidad y los recursos naturales que pertenecen al pueblo y a la nación, no importa. El poder en manos de la burguesía no tiene moral. Todo se decide a partir del dinero, de sus intereses  
¿Por qué la jauría de chayoteros no se cortó las venas cuando Vicente Fox, por ejemplo, compró la empresa Agrointegrados en Coatzacoalcos, Veracruz, con un costo de 275 millones de dólares la cual desde hace 14 años no funciona? ¿Ya se les olvidó a los empresarios que la “víbora prieta” implementó en el nivel de enseñanza primaria el programa Enciclomedia comprando 147 000 computadoras, pizarrones eléctricos para ser utilizados en escuelas primarias, la mayoría de ellas sin corriente eléctrica? ¿Por qué no dijeron nada los santurrones del PAN y toda la cofradía que tienen por Dios al dinero?
Y qué decir de las trácalas de Calderón Hinojosa que a nombre de PEMEX compró un terreno en Atitalaquia, Hidalgo, en el que quiso construir la refinería del bicentenario, ¿lo que al final todo quedó en un muro que rodea a 700 hectáreas y cuyo pago fue de 620 millones de dólares? ¿Han visto la torre del bicentenario, adefesio que le costó al pueblo de México cerca de mil millones de pesos y terminó siendo el urinal de los perros callejeros y de unos cuantos canes fifí que salen a darse la vuelta por Paseo de la Reforma? Sobre esto no hicieron alharaca los que hoy se rasgan las vestiduras diciendo que México perdería recursos y prestigio si no se hace el aeropuerto de los plutócratas en los terrenos de los pueblos de Texcoco
¿Se acuerdan que empezando el gobierno de EPN en diciembre del 2012 autorizó la compra de 13.8 millones de pantallas para ser entregadas al mismo número de hogares con motivo del inminente apagón analógico?  ¿Tienen ustedes referencia de en qué quedó la entrega de 10 millones de dólares que Odebrecht dio a Emilio Lozoya vía contratos con PEMEX que no fue otra cosa que actos de corrupción? ¿Y sobre la estafa maestra? ¿Y sobre los desvíos millonarios de Rosario Robles en Sedesol? ¿Y de los socavones? ¿Y sobre la venta de puertos, aeropuertos, playas, litorales, petróleo y minas de oro, plata, cobre, aluminio y demás riquezas naturales? ¡Desde luego que no!
Ah, pero en cambio los dueños del dinero y sus cachanchanes se la pasan despotricando contra la posibilidad de que la Consulta ciudadana del 25-28 de octubre el pueblo DIGA NO al aeropuerto de Texcoco. ¿Saben por qué les preocupa tanto que la respuesta sea negativa? Porque a los grandes potentados no les preocupa el ecocidio, la muerte de miles de seres vivos que habitan el lago, que se destruya la flora, que se devasten los cerros, que se nos acabe el agua; lo que les preocupa es que sus grandes inversiones presentes y futuras no se les vayan a caer. Esto es lo que los tiene al borde de la histeria
El aeropuerto no es un asunto solo de presupuesto. Bien lo puede hacer la iniciativa privada con sus recursos. El problema es que hacer este aeropuerto en Texcoco es un crimen de lesa humanidad. Están acabando con los cerros, con la vegetación, con el lago, con la fauna, con el aire, con la vida. Este delito se paga con cárcel, los plutócratas no pueden seguir disfrutando de la impunidad. ¡El que la haga que la pague! El pueblo dice NO al aeropuerto de Texcoco. ¿Estamos?
(1)     El Poder, una aproximación teórica a su fundamento constituyente. Instituto Electoral del Estado de México, IEEM






miércoles, 10 de octubre de 2018


AMLO, el animal político de las plazas públicas

Por JESÚS SOSA CASTRO

En varios de los trabajos de mi camarada Armando Martínez Verdugo habla de que, en todos los espacios donde se da la confrontación política con la burguesía, es muy importante luchar “por abajo y por arriba, por dentro y por fuera, pero desde abajo” Estas tesis, harto olvidadas por la mayoría de los que actúan contra el sistema o contra el régimen, son hoy en día algunas de las principales retrancas en la comprensión del abc de la política. Hay, en cambio, líderes sociales y dirigentes partidistas que creen que el estatus quo solo puede ser derrotado desde dentro, incrustándose en las esferas del poder, haciendo a un lado al pueblo, sujeto principal en la transformación del país
 Hacerlo desde abajo y desde fuera de estos espacios, es un componente indispensable en las posibilidades del triunfo popular. Preocupante es que Morena se esté deslizando hacia estos terrenos pantanosos, pues a la vista, manifiesta incapacidad para entender el papel que debe jugar el partido. El origen y los fundamentos políticos que dieron cuerpo a este proyecto eran justo la lucha desde abajo y desde fuera de los circuitos extrainstitucionales. Su naturaleza política y organizativa iban directamente al corazón de aquellos movimientos y sectores sociales que buscaban en este partido el manantial donde pudieran depositarse todas las ideas y acciones que terminaran con las políticas públicas de una burguesía agotada, alejada del pueblo e inmoralmente corrupta

Sin embargo y a pesar de que Morena padece estos problemas, sus votantes, demócratas y revolucionarios están distinguiendo a su enemigo principal, lo juzgan conforme a sus intereses de clase, su comportamiento político y a partir de las acciones que desarrolla. El sello que hoy distingue a estos sectores es su inmoralidad, su venalidad, su patrioterismo y su traición a la patria. Las cúpulas burguesas apoyadas en los medios, en los chayoteros, en esos que hoy chillan que chillan porque les van a quitar sus ingresos que los hacen agachones y serviles al poder, son ahora los enemigos conspicuos del presidente electo Andrés Manuel López Obrador

Tal es el impacto de esta chilladera que, hasta un sector de militantes y apoyadores del proyecto de cambio, están empezando a poner en duda la capacidad del próximo gobierno para dar cumplimiento a los ofrecimientos de campaña. ¡Pero no se equivoquen los adversarios y los amigos de Morena! La astucia de López Obrador y su reconocido olfato político se encuentran en la más alta aprobación. Pues sabido de que enfrente tiene complejos problemas que resolver y un puñado creciente de críticos a ultranza, ha recurrido a lo que siempre ha sido su fuerte, el contacto y el apoyo de la gente. Le está informando de las carencias en que se encuentra la economía del país y de las presiones que está recibiendo por parte de los grupos de poder
Según LPO y el Dr. Héctor Andrade, politólogo de la UNAM, Obrador ya demostró que no sólo es un "animal político de las plazas públicas" lo es también de los despachos del poder. "Él no es un neófito, y en política se habla de acuerdo con quien tienes en frente. No es casualidad que la polémica de la bancarrota haya comenzado con la gira de agradecimiento, es decir, justo en su regreso a las plazas, al llano, al contacto con el pueblo, donde no se vive ni se piensa lo mismo que en los asépticos palacios de gobierno"
Los que no quieren ver lo que pasa en el país son los mismos que se andan ahogando en la incertidumbre. Aquellos que se mueren de miedo por los avances que en el Congreso va mostrando la Cuarta Transformación, son justo aquellos que falsamente lo apapachan por delante mientras por la espalda conspiran contra él. ¡Bancarrota o crisis da igual! Lo que nos tiene hasta la madre es que llevamos 30 años sin crecimiento económico y la situación que vivimos cada vez está peor, la deuda pública subió de 1.7 billones cuando Vicente FOX a 11 billones de pesos cuando Enrique Peña Nieto está dejando el poder
¿Y qué de la pobreza, de la violencia, de las desapariciones forzadas, de las miles y miles de fosas clandestinas, de los tráileres llenos de muertos? ¿Quiénes y con qué criterios califican el trabajo del presidente electo cuando aún no toma posesión del cargo que le dieron treinta millones de electores? Hasta hoy los ciudadanos lo que observan y valoran es su comportamiento, su coherencia política, los resultados que están caminando en el Congreso de la Unión. Por eso tiene el 54% de aprobación, un punto más del 53% con que ganó la presidencia del país. A los mafiosos de la derecha les decimos que la transformación ¡VA! Y a los acelerados de la izquierda, tranquilos, vamos bien y vamos a ir mejor a partir del 1º de diciembre