miércoles, 26 de junio de 2019


De las palabras a la pólvora

Por JESÚS SOSA CASTRO

Desde hace tiempo representativos de distintos grupos de izquierda han instalado en un sector de la opinión pública una serie de opiniones que vale la pena debatir. La mayoría dice tener la fórmula para derrocar a la burguesía e instaurar una sociedad que acabe con la explotación del hombre por el hombre. No obstante, estos grupos pasan por alto la realidad nacional, no explican las causas de por qué esa izquierda no es seguida por los obreros, los campesinos, por la juventud, por las amplias capas de la población que han sufrido las consecuencias de la concentración de la riqueza, de la falta de empleo y de la violencia de clase. En cambio, esta izquierda un día sí y otro también se dedica a expresar su total desacuerdo con las políticas públicas del actual gobierno federal. Esta es, pareciera, su única razón de existir
Se acepte o no, estas formas de pensar y de ver las cosas son la causa del imparable decrecimiento de esta izquierda radical. El desafío que implica transformar el país pasa necesariamente por un esfuerzo por buscar la unidad, respetando la pluralidad de opiniones, buscando los puntos centrales de las coincidencias políticas y programáticas, haciendo análisis serios sobre el momento que vive el movimiento popular que rompió con el priismo el 1º de julio del 2018, ubicando al adversario principal y, sobre todo, participando al lado de las luchas sociales y políticas del pueblo. Le haría muy bien a esta izquierda estudiar el significado y los alcances de las alianzas políticas que hoy sólo han llegado a la defensa de una vida democrática
Lo que hoy expresan los representativos de esta izquierda no es la reflexión, el interés por agrupar y consolidar esfuerzos colectivos. La mayoría de estas expresiones trata de imponer su pensamiento, de aplastar la opinión de todo aquel que no comparta las tesis o las ideas de tal o cual persona o grupo. Se burla de lo que vive el país, adjetivan las funciones del gobierno, lo llaman entreguista, proempresarial, sometido a los oligarcas, convertido en la mafia del poder. ¿Por qué ese odio a quien recibió el 53% de los votos el 1º de julio del 2018 y hoy tiene el apoyo del 84% de la opinión popular? ¿Es un seguidismo acrítico, irresponsable o estúpido el que le da el pueblo y por eso la campaña irracional de la oposición derechista y de los ultras de la izquierda radical?
¿A quién traicionó este gobierno? ¿Traicionó a la clase obrera, a los campesinos, a los trabajadores? ¿Hubo algún compromiso de su parte para que los izquierdosos del país le echen en cara que su gobierno es más de lo mismo, que está fortaleciendo al gran capital, que abandonó los ideales de los trabajadores, especialmente los de aquellos que ansiaban un nuevo sistema económico y social?¿Se ha rebasado el presidencialismo, el papel del jefe, del caudillo, y las masas ya se conducen  poniendo al frente una cultura  libertaria expresada parcialmente en el artículo 39 constitucional? ¿Es o era posible dar un salto histórico hacia una sociedad sin clases cuando falta organización política en la gente?
No se ha hecho el análisis necesario sobre las condiciones objetivas y subjetivas, no hay nota del estado orgánico, político e ideológico del sujeto que históricamente tiene en sus manos esta tarea. No se ha discutido la estrategia y la táctica, no se sabe a ciencia cierta quiénes y cuantos son nuestros aliados, el espíritu de lucha de los obreros, de los campesinos, de la clase media. No se observa cual es la actitud de los 30 millones de electores que votaron por el actual proyecto democrático que vive el país. Tampoco se ha estudiado si existe la disposición de estos sectores para rebasarlo y hacer suyo el que acabe con la existencia de explotadores y explotados
Si la izquierda se plantea derrocar a la burguesía, debería empezar por hacerse, por lo menos, una autocrítica. Hay que conquistar a las masas, a los obreros, campesinos y otros sectores populares. Para construir el partido que sea capaz de derrocar a la burguesía hay que ir más allá de las proclamas.  Hay que pasar de las palabras a los hechos, recoger los sentimientos, las demandas, los avances que el pueblo ha logrado con sus luchas, con su movilización. La democracia decía Lenin “no suprime la opresión de clase, lo que sí logra es que la lucha de clases sea más pura, más amplia, más abierta. Cuanto más democrático sea el régimen político, tanto más claro será para los obreros, para los trabajadores, que la raíz del mal está en el capitalismo, y no en la falta de derechos” (*) Entonces, trabajemos en serio para lograr este objetivo. ¡Ya basta de andar humedeciendo la polvorita!
(*) Lenin, Sobre la caricatura del marxismo y el economicismo imperialista








miércoles, 19 de junio de 2019


Apuntes sobre libros, cárceles y presos

Por JESÚS SOSA CASTRO

 El martes por la noche veíamos en familia la discusión que estaba dándose en un Foro convocado por la Secretaría de Cultura de la Cámara de Diputados. El tema era cómo incide la cultura, la ciencia y la innovación en el Plan Nacional de Desarrollo, PND, presentado por el Ejecutivo Federal. Durante el conversatorio salió a colación lo que sobre este tema plantea Nuccio Ordine respecto a los asuntos relacionados con la cultura. En su Manifiesto sobre La utilidad de lo inútil, este escritor dice que “en tiempos de crisis es cuando se echa mano del utilitarismo cultural que devora las instituciones, y sólo da entrada a aquello que produce beneficios. También señala que, en esa lógica, la música, la literatura, el arte, las bibliotecas, los archivos de Estado, la arqueología, son cosas que se consideran inútiles porque no dejan dividendos” (1)
Se extraña, y nosotros también que “cuando los gobiernos hacen recortes presupuestales, comienzan por estas cosas inútiles sin darse cuenta de que, eliminando lo inútil que supuestamente no trae beneficios materiales, se corta el futuro de la humanidad” Este hecho lo empatamos con lo que los medios señalan que ha ocurrido con la cultura y la ciencia en el PND. ¡La discusión fue subiendo de tono! De pronto empezamos a hablar de libros, de presos, de cárceles y de torturas. Fue así como apareció lo que hace años motivó una discusión parecida. La vida de José León Sánchez, su libro La isla de los hombres solos y sus tremendos datos biográficos, pasaron a ser el centro de la discusión. Fue hijo de una prostituta, abandonado desde niño, acusado de robos, de un asesinato, llevado a la cárcel, torturado hasta el exceso y liberado treinta años después cuando las autoridades descubrieron que todas las denuncias habían sido falsas. A la fecha ha escrito 28 libros (2)
A partir de esta inicial discusión, la trama fue derivando hacia experiencias conocidas o vividas por diferentes personajes en diversas partes del mundo. Recordé pasajes de la vida que, junto a muchos de mis camaradas como Valentín Campa, Demetrio Vallejo, Gerardo Unzueta Lorenzana, Gilberto Rincón Gallardo, Eduardo Montes Manzano, Rafael Jacobo, yo, entre muchos otros, vivimos en las cárceles de nuestro país. El fenómeno de las acusaciones falsas y la impunidad que aún vivimos hoy, mantienen en las cárceles de México a muchas personas inocentes. Los crímenes de lesa humanidad siguen dándose en pleno siglo XXI, la venganza política, la injusticia, la pobreza, la incultura, la desintegración familiar, el instinto asesino de personeros del terror, siguen siendo una constante en la vida de nuestra sociedad
A los hechos de los presos de conciencia señalados y los que no fue posible subir a este texto, sumé a mis oyentes el caso de un comunista griego que lo tuvieron treinta años en un calabozo. Fue en una coincidente visita que hicimos a una iglesia ortodoxa en Moscú hace muchos años, donde nos contó que en esa mazmorra perdió la movilidad de sus piernas y de sus brazos. Que esa era la razón por la que siempre iba pegado a la pared de los edificios y el por qué tenía medo a los espacios abiertos. Lo habían tenido la mitad de su vida en un agujero
En la mayoría de los casos los presos que han pasado años en las mazmorras han sido defensores de las libertades, de la democracia y por el logro de una sociedad sin clases. Intelectuales, políticos y pensadores que han aportado al mundo cultura, ideales y ejemplos bastantes para transformar sus países. En cambio, los que han llevado a la cárcel a este tipo de personas defienden intereses de clase, son esbirros del capital, de los oligarcas, de los caciques y de los políticos ignorantes y convenencieros. La incultura, los intereses económicos y políticos, son los que han acotado y acabado con las libertades y la vida de muchos dirigentes revolucionarios. Nuccio Ordine, filósofo y escritor calabrés, afirma que solo un pueblo culto puede parar el utilitarismo de la política y construir el eslabón que una el humanismo, la inteligencia y la justicia
Esta conversación familiar desgarró las fibras de nuestros sentimientos. Pensar que en pleno siglo XXI hay gobernantes que son capaces de mantener en las mazmorras a personas inocentes, acusados de delitos muchas veces inventados como fue el caso de José León Sánchez, el de otros muchos y el mío, es algo que encoge el corazón. Indigna a la sociedad la forma en que se violan los derechos humanos. Estas reflexiones colectivas las quisimos convertir en una muestra de reconocimiento a todos los presos que han entregado parte de su  existencia buscando justicia. Ojalá que ya no haya más espacios abiertos y cerrados donde se intente acabar con la vida y la inteligencia de quienes por alguna razón son o fueron llevados a la cárcel. Espero que con eso se pueda exprimir del corazón lo que queda de estos atropellos
(1)   La utilidad de lo inútil, Manifiesto, Nuccio Ordine, Editorial Acantilado 2018
(2)   Reseña biográfica de José León Sánchez por Osvaldo Corrales Jiménez

                                                                                                                              


  

miércoles, 12 de junio de 2019


Los polvos de la ira (*)

Por JESÚS SOSA CASTRO

El 9 de octubre del 18 publiqué un artículo en el que afirmaba que AMLO era un animal político de las plazas públicas. En este texto se contienen dos cuestiones muy importantes: el contacto con grandes sectores del pueblo, su fuerza principal del presidente, y la idea de que en estos espacios la confrontación política con la burguesía la daba por abajo, por arriba, pero desde abajo. Esta es la diferencia entre quienes atienden los asuntos desde las esferas burocráticas, desde sus pequeños cotos de poder, y el presidente que siempre está en contacto con la población. No entender estas cuestiones básicas es lo que está llevando a los críticos de todos los signos, a inventar derrotas y entreguismos por parte del gobierno federal. Hablan sin mayor fundamento de que el acuerdo firmado entre el gobierno de EU y el de México es “un conflicto entre una burguesía imperial y una burguesía dependiente” que no hay que avalar “con gritos de Viva México” O sea….. ¡Hay que aplaudir el simplismo!
¿Cuáles son los argumentos de las personas que afirman que el gobierno de Trump “dinamizó al gobierno mexicano al son que quiso y lo colocó, objetivamente, como factor incidente en las próximas elecciones en Estados Unidos, …que el 5 % en los aranceles no se aplicaría, pero fue manejado como chantaje, ante el cual el gobierno mexicano respondió sólo a la defensiva, no manejó temas como la diversificación comercial, la aplicación recíproca de tarifas, el tráfico de armas de EU” ¿Es esto lo que ha despertado la “ola patriotera, lo que no favorece el avance del movimiento popular, lo que oculta los esenciales y estructurales problemas de los trabajadores mexicanos” ¿Es esto verdad? ¿O son afirmaciones a base de supuestos que no pueden comprobar los críticos por sistema?
A estos señores nada les acomoda, no hacen otra cosa que afirmar que todo lo que hace el presidente y quienes lo apoyan, solo sirve al capitalismo dependiente. Piensan que el 84% de los que se pronuncian a favor de estas políticas somos una bola de ignorantes y de estúpidos que no sabemos distinguir las políticas que sirven a la gente y  las que sirven a la burguesía imperial. ¡Se equivocan!  Los que hablan y piensan así es por resentimiento y amargura, no digieren que un demócrata sin pretensiones teóricas, pero con gran conocimiento de las necesidades del pueblo y de la política, les haya enseñado cómo se gana a la gente. En cambio, sus críticos no han estado a la altura de las circunstancias
Es obvio que estos señores respiran por la herida. No le acreditan ni le acreditarán ningún éxito al gobierno. Seguirán montados en sus frustraciones y seguirán haciendo una política ajena a los intereses del pueblo que dicen representar. No son casuales sus derrotas, su alejamiento de los sindicatos, de los amplios sectores de la población. El pueblo los está colocando en la marginalidad política, no influyen ni crecen en los espacios donde trabajan los obreros y los campesinos. No están de acuerdo con la cancelación del aeropuerto de Texcoco, con el de Santa Lucía. Están en contra del Tren Maya, con el transpacífico, con la regulación de los salarios de los funcionarios públicos, hicieron una gran alharaca contra la Guardia Nacional, hablaban y siguen hablando de que se está militarizando el país. Criticaron la suspensión de los apoyos a las mafias que traficaban en las estancias infantiles, y ahora, en el colmo de su insensatez, hablan de que el gobierno de la república se dobló ante las políticas arancelarias que Trump intentó aplicarles a los productos mexicanos destinados al mercado de los Estados Unidos
Dice Trump que hay acuerdos secretos entre los gobiernos de EU y México y que en el momento adecuado los dará a conocer. Ya ha sido exhibido por el WP de que el papelito que muestra es el mismo del que ha informado el canciller de México, La locura de Trump es capaz de esas y otras invenciones. Lo que sí sostengo, es que en el acuerdo bilateral todo ha sido informado, no hay nada oscuro ni nada que confirme las críticas de personas y grupos de uno y otro signo
Y no se trata de aplaudir, como algunos erráticamente afirman. Se trata de analizar objetivamente lo que estaba y sigue estando atrás de las amenazas arancelarias y políticas del presidente de los Estados Unidos. Hay que dejar a un lado los polvos de la ira y aplicarse en la construcción de esa fuerza a la que le apuestan los cambios de los que hablan de manera recurrente. Hay que ponerse a organizar a los trabadores en lugar de andarse batiendo en guerritas simuladas. El enemigo de los quejosos no es el gobierno de AMLO. Su verdadero enemigo es otro y de él no hablan ni para bien ni para mal. ¡Lástima, Margarito!
(*) El título de este artículo es de un capítulo del libro El otro México de Ricardo Raphael









miércoles, 5 de junio de 2019


Perdió el PRIAN, Ganó AMLO

Por JESÚS SOSA CASTRO

El martes 4 de junio fui invitado a participar en un debate convocado por un colectivo de la Alcaldía GAM. Los temas fueron: las elecciones del 2 de junio, los problemas que vive Morena y lo que puede suceder en el Congreso de Morena el 20 de noviembre. Al margen de las opiniones de cada quién, lo que unificó a toda la audiencia, fue la crítica a las formas utilizadas por la dirección para imponer candidaturas a diestra y siniestra al margen de la opinión de la militancia. Como nunca, hay mucho encabronamiento en ella. Pues al margen del triunfo de dos gobernadores, entre nefastos y siniestros, se ve venir un congreso para el cambio de dirección en el mes de noviembre en el que no es nada remoto que éste se convierta en una reunión más de esas que ni huelen ni hieden
Como militante de la izquierda por muchos años -dije en esa reunión- he apostado a la construcción de un partido de clase, un partido que en su hacer y decir, estuvieran la participación, la independencia y las demandas de los trabajadores. En ese y en todos los demás en los que he estado, se dijo que esa Organización daría sentido y dirección a las luchas del pueblo. ¡Esto no sucedió! Después de los fracasos y frustraciones sufridos, miles y miles de ciudadanos fundamos Morena. Pensamos que, por fin, tendríamos la oportunidad de sembrar otras ideas, otras formas de hacer política, otras formas de atender a la gente, de resolver los viejos problemas del país
Pero ¿qué vemos hoy en este partido? Lo primero que hay que señalar es que los treinta millones de electores que obtuvo la alianza electoral que llevó a la presidencia a López Obrador, nunca fueron atendidos orgánica y políticamente por los directivos.  Los actores más activos que se incorporaron a la lucha por el cambio fueron desoídos en sus demandas y hoy transitan por las veredas del desencanto. Los dirigentes no construyeron organización ni formaron ideológicamente a sus cuadros. Impusieron decisiones cupulares, cerraron la puerta a críticos y fundadores y se la abrieron a aquellos que garantizaban lealtad a los jefecillos, a los integrantes de la nomenclatura nacional. Se prostituyó el sentido partidista, todo se movió hacia un espacio electoral y convirtieron las luchas sociales en una disputa por el botín. Ganaron las relaciones con los jefes y se sobre puso a los ideales, las relaciones, el poder y el dinero
A seis meses de que se convoque al congreso no hay indicios de que las cosas vayan a cambiar. Los que ahora se auto proponen para la presidencia del partido, no son representativos de los intereses de las bases, de los millones de votantes que siguen apoyando al gobierno federal, no se les conocen posicionamientos personales sobre los graves problemas del país, son en todo caso, representantes de los grupos de poder que se metieron a Morena por la ventana. Si esto se da otra vez en el próximo Congreso, sería una raya más que se adhiere al lomo de un tigre maniatado por el poder. En las elecciones ocurridas en seis Estados lo que asomó fue el rostro truculento de la antidemocracia y de la imposición. ¡El pudor político se convirtió en pena ajena!
Esperamos que la militancia reaccione y haga valer su opinión, su trabajo y su deseo de contar con un partido que esté permanentemente conectado con las luchas sociales y con sus electores. Sería un desatino por parte de quienes están en condiciones de impedir que las cosas se repitan, que pasaran por alto lo que, en corrillos, colectivos, en la calle y en lo que queda de los organismos de base, que se volviera a imponer a los mismos de siempre cuando éstos son los responsables del desencanto y la frustración orgánica que vive Morena. Quien le esté apostando al prestigio y a la autoridad política del presidente para continuar como dirigentes del partido o como funcionarios públicos, se equivocan. El horno ya no está para bollos
Ojalá que la democracia y la consulta a las bases se abran paso en los preparativos y realización del próximo Congreso. Sólo esto garantizará la continuidad de los más importantes actos de gobierno, será, también, la fuerza que impida que la oposición con todos sus alfiles, sigan generando las condiciones para acabar con un proyecto democrático que, hasta ahora, apoyan el 82% de los ciudadanos de nuestro país. Es momento de cambiar las cosas. El tiempo de los ineptos, de los oportunistas, de los electoreros, de los ajenos a las luchas del pueblo, ha llegado a su fin. Ahora corresponde a la militancia, a los constructores, a los impulsores de una forma nueva de hacer política, de los que queremos democracia adentro y afuera del partido, tomar en nuestras manos los cambios que se requieren. ¡Ya basta de imposiciones y de locuras que llevan a la nada!








miércoles, 29 de mayo de 2019


En el santuario de la pintora Meche Quevedo

Por JESÚS SOSA CASTRO

Ya en otras ocasiones he descrito algunas experiencias sobre mi militancia en el partido de los comunistas mexicanos. También he hablado, con cierto detalle, sobre las tareas más importantes que desempeñé por encomienda de su Comité Central. Dije que con otros camaradas organizamos las células del partido en la zona industrial de Vallejo, en Sosa Texcoco y en el Movimiento Revolucionario del Magisterio. Que, al lado de Valentín Campa y de otros destacados camaradas nos encargaron la tarea de construir un movimiento sindical con influencia o dirección de este partido. Que después me hicieron responsable de la Comisión encargada de atender las relaciones políticas con los revolucionarios de América latina. Que la tarea más difícil que se me encargó por parte de la Dirección del Comité Central fue la de proveerlo de las finanzas para que pudiera hacer su trabajo
La represión, persecución, encarcelamiento y asesinato de varios de sus dirigentes, satanizados por la burguesía y por sus instrumentos de comunicación, colocó nuestra actividad en el lindero de la ilegalidad, de la privación total de recursos para trabajar y nos limitó las condiciones para apoyar a los cuadros profesionales del partido. Dirigentes como Gerardo Unzueta Lorenzana, Eduardo Montes Manzano, Rafael Jacobo, Valentín Campa, y otros camaradas, o estaban en la cárcel o en la clandestinidad. Las posibilidades para hacer su trabajo y atender en lo básico a sus familias, influían negativamente para atender las tareas encomendadas. Los hijos y esposas de los dirigentes eran echadas de las casas o departamentos por dificultades para pagar a tiempo las rentas. Muchas de estas relaciones familiares terminaron en la desintegración
En estas condiciones difíciles me dieron la encomienda de buscar recursos para que los dirigentes pudieran trabajar, subsistir y no perder a sus familias. Empecé por hablar con los militantes del partido, con amigos, con simpatizantes, intelectuales, artistas y pintores para que ayudaran a nuestra organización. Muchos de estos hombres y mujeres con los que hablé en nombre del PC nos ayudaron económicamente o donándonos parte de sus obras para venderlas y contar con los recursos más elementales. Otros nos compraban lo que se hacía en algunas pequeñas empresas del partido y en los festivales que hacíamos con el apoyo de otros partidos hermanos, adquirían los productos que se exhibían en dichos eventos
El anonimato que muchos nos pidieron mantener, lo seguimos respetando porque así se empeñó la palabra de los comunistas. A muchos años de distancia, les reconocemos su apoyo incondicional porque con éste, se hicieron muchas actividades que contribuyeron al logreo de las libertades atropelladas por los gobiernos de la burguesía. Sin embargo, muchos años después reconozco el apoyo económico frecuente que los pintores y grabadores José Chávez Morado, Mario Orozco Rivera y Mercedes Quevedo le dieron al partido para que éste pudiera atender las necesidades que enfrentaban los cuadros profesionales del Comité Central. Valoro la actitud de estos tres camaradas ya fallecidos. Siempre sentí respeto y orgullo por este tipo de militantes comunistas
Casi treinta y cinco años después, el 25 de mayo tuve la oportunidad de volver al santuario de Meche Quevedo ubicado en las faldas del Tepozteco, en el viejo lomerío de Magdalena Contreras. Volveré invitado por otro colectivo el 1º de junio. En ambas reuniones se habló y se hablará de los problemas del país, del Partido Morena y de lo que pasa en su dirección. De cuando iba a ver a Meche Quevedo para asuntos de finanzas a la fecha, todo ha cambiado. La casa taller donde vivió y trabajó esta pintora comunista, ya no queda ni rastro. De su hospitalidad y de la encomienda que tenía para cuidar un lote que se había comprado para construir en él la escuela del partido, no queda nada, todo ha sido ilegalmente apropiado por los cárteles inmobiliarios. Este terreno y los demás bienes del PCM fueron transferidos al Partido de la Revolución Democrática. Los chuchos, personajes siniestros que firmaron el pacto “por México” y se hicieron dueños del PRD, andan con la idea de venderlos para pagar sus deudas adquiridas en los últimos años de su entreguismo político
Meche murió en Irapuato, Gto. a la edad de 87 años, pero los que aún seguimos soñando con los mismos ideales por los que ella trabajó, nos queda el orgullo y la decisión de seguir levantado su bandera. La misma bandera que en los peores momentos que vivió el país, estuvo, siempre, en manos de los comunistas mexicanos
   




miércoles, 22 de mayo de 2019


En la política, autoritarismo y autoridad

Por JESÚS SOSA CASTRO

Los opositores a las políticas del presidente se desgarran la garganta esparciendo la idea de que es un dictador, que está llevando el país a la quiebra, que viola recurrentemente la Constitución, que no respeta la independencia de los poderes, que es un autoritario. ¿Realmente la verborrea chafa de estos guías del rumor tenebroso tienen elementos para afirmarlo? ¿Hay signos y hechos que lleven a estas irresponsables declaraciones? ¡NO! Lo que pasa es que estos señores están jugando con la mentira, se empeñan en dejar constancia de su pobreza intelectual, no les importa navegar en aguas turbulentas, no tienen ninguna propuesta alternativa de gobierno a la que está implementando el jefe del ejeutivo federal. ¡No se dan cuenta que su lenguaje truculento los está llevando a la quiebra ética y moral y de paso a un desgaste evidente que los pone en el límite de su desaparición!
Hace tiempo la escritora y maestra universitaria sirio-mexicana, Ikram Antaki escribió un libro, de 26 que había producido hasta 1976, llamado El Manual del ciudadano contemporáneo (*) Después de haberlo leído muchos años atrás, lo volví a bajar de mi biblioteca personal para buscar en él algunas de las cuestiones que sobre el autoritarismo había compartido con sus alumnos de la UNAM.  La relectura la hice con otros ojos. Pues muchas de sus ideas sobre este tema, habían pasado desapercibidas cuando este texto estuvo por primera vez en mis manos. Ikram Antaki escribió: “La autoridad puede hacer crecer a quienes la siguen, no es un asunto intelectual, la autoridad consiste en la capacidad de obtener de otros algunos comportamientos por simple convencimiento. Es una disposición personal que permite hacerse obedecer sin recurrir a la fuerza” El usufructuario de la autoridad tiene que ganársela”
Veamos qué dicen y escriben los actores que hoy se confrontan en la vida política del país. Por un lado, la autollamada oposición no crece ni es creíble porque no goza de ninguna autoridad, no mostró capacidad alguna en su gestión de gobierno, resultó incompetente y corrupta cuando estuvo al frente del Estado, no hizo nada para modificar las políticas de un régimen autoritario. Su principal apoyo dependía de la policía y el ejército, de su obediencia a las políticas del FMI y del imperio norteamericano. Nunca atendió las demandas del pueblo, perdió por completo el consenso social y se convirtió en una lamentable pesadilla para la población
El otro actor en estos debates políticos es el actual presidente de la República. Como luchador social, como opositor a los anteriores regímenes y ahora como jefe del ejecutivo federal, ha estado en permanente consonancia con la aplicación del derecho aun cuando esté en contra de algunas de las leyes. En los más de treinta años que ha participado al lado del pueblo en las luchas sociales, siempre ha puesto por delante la consulta popular. La autoridad política de la que goza es justo el resultado de un comportamiento político alejado del autoritarismo y de la aplicación de les leyes
Si alguien ha recurrido a la gente en demanda de un apoyo consciente, informado y dispuesto para atender sus demandas ha sido el presidente. En un ejercicio común, han sido éste y su pueblo quienes vienen empujando un proyecto democrático para sacar adelante a la población más necesitada del país. Esta es la razón por la que ninguna de las rabietas y acusaciones temerarias de la oposición encuentra eco en la mayoría del pueblo. La gente, por fin, ha sabido distinguir lo que significa la autoridad de un gobernante empeñado en representar los intereses del pueblo y lo que históricamente ha contenido el autoritarismo que se ha padecido en los tiempos del PRI y del PAN
Ikram Antaki escribió que “la autoridad llega a desaparecer cuando falta la fuerza de la razón. Si esto ocurre, lo que entra en funciones es la influencia de la pandilla, el autoritarismo y la imposición. Las sociedades modernas consideran que obedecer a ciegas es una vergüenza” Es aquí donde la “oposición” se topa con lo que considera un nudo gordiano. Habla de que hay que respetar la Constitución, las instituciones, el orden establecido, pero cuando lo que se abre paso es el peso de la autoridad, no el autoritarismo, entonces los ahora derrotados en la política, se la pasan llorando y calumniando
Pericles sostuvo en su tiempo que la autoridad es fundamental para atender las protestas del pueblo. “Para ejercer sus derechos, los gobernantes deben ejercer poco poder y mucha autoridad. Para hacerse obedecer, hay que evitar lo que hacen muchos poderosos. Hay que descansar en la legitimidad, esto es, en la aceptación. La legalidad no basta, los gobernados deben percibir, siempre, el peso de la autoridad no del autoritarismo”
(*) Ikram Antaki, El Manuel del ciudadano contemporáneo, páginas 65-140 Editorial Ariel
   

miércoles, 15 de mayo de 2019


Los gonococos de la derecha

Por JESÚS SOSA CASTRO

El domingo por la noche escuché la entrevista que el Sr Ricardo Belmont Martinelli le hizo al Dr. Alfredo Jalife Rame. Cultura, geopolítica y bastos conocimientos aparte, puso de manifiesto el buen humor para referirse a quienes manejan con mucha delgadez los cuestionamientos que los derechosos le hacen al gobierno. Les llamó los “gonococos” Lo hizo no porque estos conducen a enfermedades sexuales, no. Se refería a esa tendencia enfermiza de intentar contagiar a la sociedad con un pensamiento tan reaccionario y banal que, en tan poco tiempo se ha hecho visible y risible que da pena ajena. Y no es un desacierto el motecito, pues la verdad sus expresiones no solo reflejan iracundia y odio racismo y clasismo, sino que, tal conducta, se está convirtiendo en una epidemia que se transmite a lo más cavernícola y beligerante que hay en el país
Esta subcultura que empezamos a ver en el ejercicio de la política es por demás lamentable. El pequeño grupo de personas intolerantes y cegatonas, hay que repetirlo, no defiende derechos sociales, libertades o prestaciones legítimas, son un grupo que la mayoría del pueblo mexicano le quitó privilegios que antes disfrutaban con absoluta impunidad y que hoy están perdiendo, ojalá para siempre. El gobierno los destetó, les retiró la posibilidad de que siguieran robándole a la nación y por eso hoy lloran y gimotean como unas plañideras
Parafraseando a Eduardo Galeano (*) y guardando las distancias y límites necesarios, estos señores hacían y hacen lo que el autor del libro Las venas abiertas de América Latina describió a propósito del comportamiento de los españoles cuando ejercieron el robo en estos países durante la época de la conquista. Los españoles, escribió “son como la boca que recibe los alimentos, los mastica, los tritura, para enviarlos en seguida a los demás órganos, no retiene para ella más que las partículas que por casualidad se agarran a sus dientes” Los españoles, agregaba, tenían la boca, pero eran otros los que se bebían la leche”
Los gonococos de los que habla Jalife son, en esencia, el ADN de esos viejos y nuevos aventureros del pillaje. Son la clase social que heredó la subcultura del vasallo, del ladrón y del traficante. Durante décadas se sintieron los dueños del poder político y económico, de todas las riquezas habidas y por haber.  Su asombrosa verborrea en contra de quienes luchamos por recuperar nuestras riquezas naturales, nuestro territorio y nuestros valores, es la expresión de esos reaccionarios que, como gonococos, quieren inocularle su enfermedad a la gente. Saben que confundirla y mal informarla de lo que en realidad pasa en el país, es el mejor camino para exponenciar el crecimiento del miedo y sus tenebras
Si tuviéramos que despojar del humor político que retoza en estas posiciones fifilandias, quedaría al descubierto un lenguaje procaz, estridente, inadmisible y provocador. Nadie que conozca el estado en que la derecha corrupta dejó el país, podrá compartir la banal y grotesca política que vienen realizando los más conspicuos integrantes de la derecha. El comportamiento de los que no hace mucho se hacían pasar como intelectuales orgánicos, defensores consuetudinarios de un sistema caduco, ladrón y esquizofrénico, hoy se han desnudado públicamente como un grupo de chayoteros que la austeridad republicana los está enloqueciendo
Esta es la lista de algunos de esos gonococos exhibidos por Alfredo Jalife Rame con talento humorístico y una elocuencia por demás contundente. Por la bajeza con que se conducen los portadores de esta enfermedad es Víctor Trujillo, el payaso tenebroso que ha ido de la izquierda al centro y del centro a la derecha, el representativo de este lenguaje desbocado y vulgar. Pero el elenco, el grupo de defensores de los privilegios y del chayote lo componen personajes tan siniestros como Carlos Loret de Mola, Joaquín López Dóriga, Héctor de Mauleón, Carlos Marín, Leo Zuckerman, Denisse Dresser, Marko Cortez, Mariana Gómez del Campo, Gilberto Lozano, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa y otros que antes cobraban en la nómina del gobierno federal, en las arcas del país y ahora en algunos sectores de la iniciativa privada. Todo para estar en condiciones de seguir esparciendo en la sociedad la enfermiza conducta de los gonococos. ¡Allá ellos! Sus falsedades y afanes desestabilizadores serán su propia sepultura. El pueblo no perdona
(*) Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina, Editorial Siglo XXI, páginas 15-82