miércoles, 25 de marzo de 2020


Buitres contra amuletos. Dos visiones del mundo
 Por JESÚS SOSA CASTRO

Es obvio que estamos viviendo tiempo de buitres. Los adversarios del cambio se retuercen de frustración y de rencor. No hay que ahondar mucho para saber cuáles son las razones de fondo que hacen que los enemigos de la 4T estén en la histeria, en el lagrimeo, en el colapso político. No creo que su ardor sólo provenga de la derrota electoral que sufrieron el 1º de julio del 2018. Lo que les duele y no han superado, es que se les hizo cochambre la soberbia, se les cayó el pedigrí, el falso linaje que creyeron poseer sólo porque el trabajo de los obreros, campesinos y empleados, los hizo pensar que la explotación que ejercían sobre ellos, les daba el derecho de pasear la idea de que eran intocables, dueños del dominio, control y mando sobre el pueblo. Disfrutaron de la impunidad por muchas décadas, eran los señores de horca y cuchillo, detentaron el poder económico y político, subestimaron la inteligencia de la gente, se burlaban de su cultura, de sus tradiciones, de su organización y de su capacidad de resistencia
Esos adversarios que hoy han enloquecido porque no tienen ni rumbo ni proyecto políticos, están desplegando una campaña que muestra su odio, su frustración, su nula formación cultural y su falta de ética. Por mucho tiempo sostuvieron que bastaba con ir a misa los domingos o traer la biblia en la mano para que creyeran merecer el aprecio de los que calificaban como el populacho. Usaron su poder económico como un distintivo para que la pelusa los respetara, votara por ellos o justificaran traer a personajes extranjeros para gobernarnos. ¡Se equivocaron! Quien hoy es el presidente le abrió los ojos al pueblo y unió su bagaje cultural con lo que el filósofo prusiano Ernesto Cassirer llamó “el lenguaje conceptual que llega al sentimiento, a la lógica, a la ciencia y a la imaginación poética” (1) Y AMLO, hay que decirlo, no solo es un buen escritor, culto, conocedor de la historia, sensible y entendedor de lo que el antropólogo Guillermo Bonfil Batalla escribió sobre el México profundo. Los políticos de la oposición, no solo son zafios y elementales, son, sobre todo, ajenos a la cultura, a los sentimientos y a las necesidades del pueblo
Que AMLO traiga amuletos, estampitas que le regala la gente y de cuando en cuando los muestre a sus auditorios, no es una prueba de fanatismo religioso, signos de atraso cultural o una burla a sus ignorantes detractores. Es el incuestionable y subliminal mensaje para quienes no entienden los rituales, las creencias del pueblo y los sentimientos humanistas del presidente. Lo que hace AMLO es abrazar las tradiciones, la cultura y su filosofía. La gente lo respeta, lo bendice, lo colma de regalos, de símbolos, de bastones, porque con esto le expresa la visión y el concepto que tiene de su mundo. Sólo en él y en el Gral. Lázaro Cárdenas del Río, el pueblo volcó su admiración, su cariño y su reconocimiento. A los que ladran todos los días contra su gobierno, sólo viven el desprecio, la crítica y el repudio de los explotados del país
Estas son algunas de las razones del ruido y de las críticas hueras que le lanzan recurrentemente al presidente López Obrador.  ¡Nada es casual! La gente valora sin límites el trabajo y la capacidad intelectual de su líder. Andrés Manuel López Obrador no sólo es un personaje de la política, de esa actividad honorable que poco o nada valoran los sectores del conservadurismo trasnochado. ¡Para el pueblo el presidente es otra cosa! Es la compleja suma de un trabajo que por años viene realizando a favor de los olvidados. Es la honestidad, la capacidad intelectual, el talento para escribir, trabajador incansable, rescatador de las lenguas indígenas, las tradiciones, la cultura, la poesía y los sentimientos de los pueblos originarios. Es trabajo político al servicio de la gente. Todo esto, junto, es lo que hace irrompible ese lazo entre Andrés Manuel y sus seguidores. Esto es, sin duda, lo que les arde a sus opositores cuya verborrea incontinente no tiene ni pies ni cabeza, sólo odio y rencor
Vivimos un tiempo de buitres. Haga lo que haga el presidente, sus adversarios seguirán viviendo de la intriga, de la carroña, del odio y de la frustración. Su falta de talento los llevará a su pronta debacle. Proyecto y cultura política no tienen. Solo hay en su haber el apoyo de los medios y columnistas acostumbrados a vivir del chayote, del poder económico, de los que se oponen a que el pueblo recupere sus derechos y su dignidad
El tiempo de los buitres va a terminar pronto, la gente ya está de pie, le sobra decisión y talento para impedir un retroceso que la lleve de vuelta a la degradación económica y social. A los señores, otrora poderosos y soberbios, se han ganado a pulso la severa crítica de la mayoría de la gente pensante. Los agravios sufridos a lo largo del tiempo los iremos cobrando un día sí y otro también. Por lo pronto les hacemos llegar las palabras con las que Pito Pérez cerrara su testamento: “Nosotros no nos arrepentimos de nada, tendremos fuerzas para escupirles en su cara todo nuestro desprecio. Fuimos una sombra que vivió sin comer muchas veces y nos llevaron de cárcel en cárcel. Un dolor hecho alegría de campanas y de verdades. Nuestro pleito ha sido desigual, lo comprendemos. Pero del coraje de todos los humildes, un día surgirá el terremoto, y entonces, no quedará piedra sobre piedra” ¡Ya les cobraremos lo que nos deben!
(1). - Filosofía de las formas simbólicas y el pensamiento mítico. Ernesto Cassirer, FCE
(2). - La vida inútil de Pito Pérez, José Rubén Romero, Editorial Porrúa





miércoles, 18 de marzo de 2020


La política como dominación o como práctica democrática

Por JESÚS SOSA CASTRO

Una vez que restablecimos las relaciones entre compañeros de lucha, suspendidas temporalmente por mí debido a indicaciones oftalmológicas, dimos inicio a un debate interesante sobre el futuro de Morena. Yo daba por hecho que la mayoría de los que empujamos el trabajo organizativo y político durante los días aciagos del polenskismo, el nivel del debate había salido de las prácticas rutinarias, de una discusión banal y de los estereotipos que se habían apoderado de la mayoría de los cuadros del partido. Pero la cabildera y estrecha capacidad política de la ex señora presidenta, pasmó la creatividad de la militancia y la hizo perder la perspectiva y el estudio de los problemas nacionales
La tarde noche del viernes 13 y por la mañana del 17 de marzo mis amigos y compañeros radicados en Paris y en los Estados Unidos, nos pusimos al habla telefónicamente para enterarnos mutuamente sobre el trabajo que estamos haciendo en vista del séptimo Congreso Nacional que habrá de realizarse el 19 de julio y en el cual se elegirán los nuevos dirigentes del partido. Me dio mucho gusto conocer su enorme trabajo. Convocan, informan y organizan a los militantes del exterior y el ánimo que se percibe es no solo distinto al que prevalecía hasta antes del 26 de enero, sino que muestra una decisión colectiva de convertir al partido en una fuerza que apoye las causas del pueblo. En otros lugares del país también estamos trabajando en la idea de hacer de Morena el instrumento que saque adelante el proyecto transformador que se viene empujando por el gobierno federal y por la gente desde el 1º de diciembre del 2018
Sin embargo, durante este y otros conversatorios con compañeros de partido, percibo que muchos de nuestros activistas y constructores de la organización, no han entendido los cambios que le urgen al partido y a sus políticas. No se estudia o no se comprende la situación nacional, no se preocupan por descubrir el significado y los alcances del Nuevo Proyecto de Nación, hay una incultura política que da pena ajena. La revolución democrática que significó el triunfo popular el 1º de julio del 2018, tiene una trascendencia que no se ha valorado ni por los dirigentes ni por los miembros de Morena. Haber llevado a López Obrador a la presidencia de la República y tener la mayoría en las cámaras del Congreso, no significa que hayamos logrado el poder. Garantizar la consecución y el fortalecimiento de este proyecto, no puede quedarse en haber logrado una revolución democrática. Hoy se requiere revolucionarla al interior del partido y en los sectores que nos apoyaron y apoyan en las políticas de transformación
Alcanzar este objetivo requiere que los “lideres “trabajen desterrando las viejas prácticas del oportunismo, abandonen los intereses personales y se pongan en sintonía con las tareas políticas, ideológicas y organizativas que nos permitan asegurar que nuestro proyecto de nación, no solo trascenderá el sexenio de López Obrador, sino que su avance y consolidación, sean la obra y el trabajo del pueblo. A esto no le sirven los compromisos grupales, el corporativismo y la clientela política. Los suspirantes de siempre ya no le convienen ni al partido ni al proyecto. Muchos mostraron ser políticos convenencieros, vividores del presupuesto y sin ninguna idea para construir partido y una sociedad democrática. Ya no queremos autómatas levanta dedos que sólo sirven para ejercer el dominio, control y mando sin comprender el papel para el que fueron designados o votados por los ciudadanos. La mayoría ha reducido la política a un ejercicio de administración burocrática que ya no empata con lo que debe ser la función del partido. “Lo que hoy se necesita es una completa y profunda renovación ética, teórica y práctica que acabe con el oportunismo, los intereses personales y la corrupción política” (*)  
Ha llegado la hora del pueblo, de los olvidados, del México profundo. Ya no hay que delegar el poder a quienes no jugaron ningún papel positivo en sus distintos encargos. Mandar obedeciendo es una vocaci6n que convoca a una nueva generación de políticos que acabe con las grillas, las clientelas, el grupismo, el arribismo y la cultura de vivir del presupuesto. Es la hora para que el pueblo tome la palabra y entre a la acción como un actor colectivo. Si revolucionamos la democracia, el pueblo y la militancia serán los constructores de un nuevo país. Los que deben quedar fuera, son los corruptos, los chapulines, los que hoy están desestabilizando al partido y poniendo en entredicho la esperanza que en él depositamos la mayoría de los mexicanos
(*) 20 Tesis de política. Enrique Dussel, CREAL XXI, Internet








miércoles, 11 de marzo de 2020


Morena, un molote que recompone su rostro

Por JESÚS SOSA CASTRO

Después de dos semanas de inactividad por razones médicas, vuelvo con estas líneas ofreciendo disculpas a mis lectores. El andar en la política siempre ha sido para mí una especie de linimento que me alivia mis males físicos. Escribo este texto infringiendo las indicaciones que me han dado los oftalmólogos. Después de tres semanas cargadas de aburrimiento y de paralizarme en mis actividades en las que normalmente me muevo, ocurrieron hechos importantes sobre los que, aunque un poco tardíamente, quiero opinar. Sostengo que muchos de los que se dedican al quehacer de la política y lo hacen bien, cuando recogen las necesidades y los sentimientos del pueblo, cuando cumplen con lo que éste demanda, la gente apoya y se enamora del partido y de sus dirigentes
Cuando se entiende de manera correcta el papel del partido, cuando líderes y militantes construimos los espacios en los que anidan los esfuerzos libertarios y las experiencias que forjan la lucha para combatir al sistema, en las calles y en todo lugar, ese partido y esos líderes son respetados y seguidos por quienes hoy están revolucionando sus conciencias para convertir sus acciones en el instrumento capaz de lograr la transformación de la sociedad. Morena incumplía con ese papel y tuvo que ser la base la que hiciera posible poner al partido nuevamente de pie y empezar a caminar en la reconstrucción del proyecto de cambio que hasta ahora sólo estaban impulsando el presidente de la República, la mayoría de la población, pero no el partido
El carácter y la templanza para confrontar al adversario político se habían convertido en una entelequia. Un alejamiento cuestionable de los partidos con las acciones públicas y una conducta que siempre quedaron en entredicho, colocaron a sus organizaciones partidistas en unos molotes ajenos a las demandas y el sentir de los sectores populares. Vivían de la corrupción, de la política y de la acrítica complacencia de la mayoría de la gente. Perdieron la chispa que encendía sus acciones, razón y causa por lo que fueron incapaces de hacer de su partido el instrumento que educara y dirigiera a sus bases que pelean por construir una nueva sociedad
Si un partido político tiene como objetivo tomar el poder, sus dirigentes no pueden actuar dejando de lado el resto de la complejidad nacional. Si se quiere cambiar el país, es indispensable tener una dirección competente, conocer al adversario principal, tener el conocimiento necesario del estado que guardan sus fuerzas, estudiar el terreno en el que se le va a combatir y contar con el ejército civil debidamente capacitado para salir airosos de ese combate. Sólo así se puede cambiar el actual estado de cosas y construir una relación social en la que el sujeto sea una nueva humanidad. Si se toma a la ligera la fuerza que tienes, si no valoras la participación de la gente, si no tomas en cuenta la experiencia acumulada, si dejas a un lado a los líderes de pueblo, a los que analizan la situación desde otra perspectiva. Incurres, por lo menos, en un error de lesa gravedad
 Estos señalamientos vienen a cuento porque justo en este momento, el partido Morena en el que milito, vive una especie de euforia por haber recompuesto una dirección que había defraudado a su militancia y al Nuevo Proyecto de Nación. Hoy se habla y se actúa con un espíritu de cambio, de recuperación de la política y de participación de la militancia. Valora sus fuerzas y su capacidad para sacar adelante la enorme tarea de organizar al partido, de inyectarle nuevos bríos, de formar a sus cuadros y de colocarlo a la altura de las circunstancias que vive el país. Ojalá los integrantes del nuevo CEN tomen en cuenta los movimientos que están haciendo los adversarios y logre contar con la capacidad para confrontarlos en sus políticas de odio, de desestabilización y de confusión en algunos sectores del pueblo. Ya basta de improvisaciones y de falta de consistencia en el manejo de la política y de la ideología que se contiene en el nuevo proyecto de nación
Si bien se comprende la estrategia de sumar, resulta inexplicable que se descuide con tanta ligereza e irresponsabilidad lo que está pasando aún en las filas del partido. Las crisis que asoman su rostro en el cuerpo de Morena en varios Estados del país, son resultado de la ineficacia y de la ignorancia política de los que habían secuestrado la dirección del partido. El compromiso que ahora tiene el CEN encabezado por Alfonso Ramírez Cuéllar, va más allá de sacarlo de la crítica situación en que lo dejó la señora Yeidckol Polensky. Hoy se requiere poner en movimiento a su militancia, ligarse con las luchas del pueblo, organizar el partido en los centros de trabajo, colonias y barrios y formar ideológica y políticamente a sus cuadros. De otra manera, la esperanza de sacar adelante a la 4T correría el peligro de quedarse a la mitad del camino sólo porque el partido Morena no entendió ni se colocó al lado de las demandas y exigencias del pueblo



miércoles, 19 de febrero de 2020


Las extrañas máscaras de las feministas

Por JESÚS SOSA CASTRO

Escribo estas líneas estrujado por hechos que me enfrían el ánimo y la razón. Busco las causas de lo que circula por mi mente y solo encuentro polvos de sucesos que no puedo aplaudir a pesar de que su causa también es mi causa. El 14 de febrero fue por muchos años una fecha que inoculó a la sociedad el argumento de que ese día estaba dedicado al “amor y a la amistad” El romanticismo lo vistieron con argumentos falaces en los que predominaban los intereses del mercado. El sentido humanista y hasta poético fue burlado por la vendimia. Pero hoy, esta fecha fue el día de las violentas, de las malandrinas, de las incendiarias, de las que se niegan a descubrirse la cara para dialogar y encontrar soluciones a los problemas de todos
¿Por qué sus vandálicas actitudes si el gobierno y el pueblo tienen abiertas las puertas para el diálogo y la razón? Hay que preguntarse por qué actúan así estos grupos de feministas encapuchadas. De cara a los hechos, hay evidentes cambios en el ejercicio de la política que mira por el bienestar y los intereses de todos. Entre otras muchas acciones de gobierno se han devuelto los derechos a los ciudadanos. Muchos hasta se dan el lujo de ofender al presidente de la Republica sin que pase nada. Se viven todas las libertades, hay esfuerzos para atender a los sectores vulnerables, se ha devuelto a los trabajadores el derecho a ejercer la democracia sindical, se está atendiendo a los jóvenes, hay libertad de expresión y manifestación, y, sin embargo, la violencia sigue estando presente
Los feminicidios, los homicidios dolosos, los delitos comunes, la violencia del crimen organizado, la crítica sesgada de los grupos de poder, todos, están lanzados contra las políticas del presidente de la República, pero no dicen ni violentan nada contra los gobiernos inútiles y corruptos del Estado de México, Guanajuato, Tamaulipas o Jalisco. ¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué es lo que está detrás de estos actos vandálicos que sólo desacreditan las legítimas protestas de aquellos sectores cuyas demandas no han sido resueltas? ¿Es una fiscalía como exige la vocera de las encapuchadas lo que va a resolver el problema? Una fiscalía investiga y sanciona a los que cometen los delitos, pero no los prevé, ni los impide. Tampoco el Estado está en condiciones de cuidar a 130 millones de ciudadanos de manera individual. Se trata de acabar con las causas que generó el neoliberalismo al enfermar a toda la sociedad
 Yo quería escribir sobre lo que para muchos están significando los logros que ya se observan en la situación económica y social de la gente, hablar de esa alegría que empieza a estar presente en los jóvenes, en los adultos mayores, en los pueblos indígenas. Quería hablar del pundonor, del trabajo y del contacto del presidente con su pueblo, quería hablar de cómo juntos podríamos resolver las legítimas demandas que levantan las sin rostro. ¿Pero cómo hacerlo si estos grupos no dan la cara ni sus nombres y sólo pasean su indignación destruyendo y lastimando espacios y monumentos llenos de historia? Lo legítimo lo convirtieron en conductas violentas e irracionales. La izquierda histórica, los obreros y los estudiantes enfrentamos a los gobiernos represores del prianismo dando la cara, sin violencia y sin destrozar el mobiliario urbano. Hicimos huelgas, tomamos las calles, las plazas, nos masacraron, metieron a la cárcel a nuestros líderes y a muchos los mataron o los desaparecieron. En el 2006 cuando el PRI, el PAN y sus compinches le arrebataron el triunfo electoral a AMLO, millones de personas tomamos el Zócalo y Reforma sin haber quebrado un solo vidrio. Con honor miramos a los ojos de nuestros adversarios y con la frente en alto defendimos dignamente nuestro derecho al disfrute de la libertad y la justicia. Hoy estas feministas se esconden tras las máscaras
¿Con quién hay que construir el camino que nos lleve al logro de soluciones si las demandantes esconden su rostro y solo se identifican como incendiarias, destructoras de edificios públicos y bienes privados? ¿Cómo hacer posible que este torrente de injurias se convierta en capacidad política para sentarse con los actores que tienen en sus manos estos asuntos y generar las condiciones que nos conduzcan a la solución de las demandas sociales? Muchos de los que no compartimos estas formas de hacer política hemos sufrido cárcel y muerte defendiendo las mismas demandas. Lo hicimos sabiendo quién era nuestro adversario principal. El gobierno de AMLO no es con quien tenemos que enfrentarnos. Los adversarios del pueblo los tenemos ubicados, sabemos quiénes son y lo que están tramando. ¡No se equivoquen, no somos ingenuos!

  

  

miércoles, 12 de febrero de 2020


Entre desafíos y líderes venales

Por JESÚS SOSA CASTRO

En varios medios informativos despunta un debate sobre si hay crisis orgánicas o solo problemas políticos en los partidos. Se hace un recuento del estado en que se encuentran el PRI, el PAN, el PRD, la chiquillada y desde luego, Morena. Objetivamente hay sobradas evidencias de que, de los partidos viejos, cual más cual menos, abandonaron programas, ideales, proyectos de gobierno y desde luego, a sus votantes. El hecho de que la ley los considere como Instituciones de Interés Público no los convierte, en automático, en las herramientas políticas ni les provee ideas para cumplir con ese honroso papel. Por eso los ciudadanos los ha castigado con su voto y hoy están a punto de perder su registro. En lugar de recoger las necesidades y demandas de sus representados se convirtieron en aparatos electoreros para promover liderazgos buenos para nada olvidándose de los intereses de la gente. Castraron las iniciativas ciudadanas y se convirtieron en retrancas contra la democracia
¿Estamos hablando de una crisis orgánica o solo de problemas políticos como algunos politólogos y opinantes sugieren? ¿Es una crisis orgánica o es una cuestión que solo tiene que ver con la falta de formación ideológica y un manejo desaseado de la política? Yo creo que el actual sistema de partidos reúne en sí los dos cuestionamientos. Sus crisis orgánicas son consecuencia de la pérdida de sus ideales, de sus propuestas políticas y del alejamiento creciente de sus bases de apoyo. No tienen sustento teórico y por lo tanto su mensaje no logra echar raíces en sus militantes ni mucho menos en el pensamiento de la sociedad. Sus dirigentes no entendieron el papel del intelectual colectivo, impulsor del desarrollo de la conciencia política y del cambio social. Su capacidad se quedó varada en el fortalecimiento de sus aparatos de control para utilizarlos en las justas electorales
La descomposición social, la falta de propuestas y la ausencia en la atención de las demandas de la gente, es lo que está siendo cuestionado y repudiado por sus militantes y por la sociedad. Sus dirigentes no solo se alejaron de sus bases y de los sectores proclives a seguirlos. Se convirtieron en una carga para las finanzas públicas, en una élite de arribistas, corruptos y corruptores, en un estorbo para la participación democrática de sus bases y en un instrumento repartidor de canonjías a amigos y a mafias cercanas a ellos. ¡Esto es lo que sucedió también en Morena! Al irse AMLO como candidato a la presidencia Yeidckol Polenski, como se le conoce en el bajo mundo de la política, se quedó como Secretaria General en funciones de presidenta con un equipo que desde que fue integrado, no se le conoce un solo pronunciamiento sobre lo que pasa en el partido, en el país o en el gobierno. ¡Realmente dan pena ajena!
Esto sería suficiente para que la misma “señora presidenta” hubiera llamado en tiempo y forma a renovar los órganos de dirección sobre todo porque su período de gestión había terminado desde el 20 de noviembre del 2018. Pero como es cabeza dura y le agarró el gusto andar intrigando en los tribunales en lugar de atender las tareas políticas del partido, resulta que esta señora y sus burócratas no se quieren ir. Se la pasan judicializando la política y convirtiendo al partido en rehén del INE y del TEPJF con la absoluta complacencia de los adversarios del Nuevo Proyecto de Nación. La conducta facciosa de este grupo atropella y niega los derechos y decisiones que la mayoría de la militancia tomó en el Congreso Extraordinario del 26 de enero del año en curso
El panorama político pinta complicado. La irritación de la gente está llegando a las calles y su exigencia es la renuncia de Lorenzo Córdova, no a la reelección de su títere Secretario Ejecutivo, no al fraudulento registro del partido patito del Tomandanate Borolas, reconocimiento inmediato al CEN encabezado por Alfonso Ramírez Cuéllar. La gente no va a permitir que el INE, el TEPJF, la oposición ultramundana, el izquierdismo infantil, la politiquería, las intrigas, las mañas y los intereses del grupo de la Yeidcko, continúen golpeando al gobierno federal y generándole problemas a Morena. La militancia ya está hasta la madre de todas estas trácalas. Lorenzo, sus compinches del INE y otros Vociferan contra la reelección, pero la practican imponiendo a personajes siniestros, alcahuetes y operadores de los fraudes electorales. En el INE, en el TEPJF y en otras instancias, se concentra lo peorcito de un sistema político que se niega a morir. Estas viejas criaturas golpistas están judicializando la política en su vano intento de estorbar el avance de la democracia, la libertad y la justicia. ¡Pero se la van a pelar!



miércoles, 5 de febrero de 2020


Voluntad y poder, los retos de Morena

Por JESÚS SOSA CASTRO

El 26 de enero la mayoría de militantes de Morena elegimos un nuevo presidente para que, en cuatro meses máximo, convoque al Congreso Nacional Ordinario en el cual se renovarán democráticamente todos los órganos de dirección.  Podría decirse que este evento se realizó con tres propósitos fundamentales. Recuperar la vida orgánica y política del partido, regularizar el funcionamiento de sus órganos de dirección y acabar con el oportunismo que había sentado sus reales en ese partido. Esta decisión provino de lo más profundo de la conciencia de la militancia. La lección que nos deja esta lucha tiene que ver con lo que los clásicos les atribuyen a Crasio y Espartaco, “ustedes, los de abajo, le decía Crasio al líder de los esclavos, son los dueños del bastón, de las lanzas, los llamados a vencer, los que organizan la vida comunitaria, los que rompieron todas las fustas y todas las espadas”
La rebelión que se dio el 2018 fue una rebelión popular que abrazó un proyecto social y que un grupo ajeno a ella nos quiso arrebatar. Pero como Espartaco y sus camaradas, la militancia salimos del letargo para disponernos a romper todas las fustas y las lanzas que obstruían nuestros derechos y libertades. El encabronamiento lo convertimos en conciencia para movilizar nuestra voluntad y dar fin a las causas de la tragedia que estábamos viviendo. Nos reunimos consejeros y miles de militantes y nos preguntamos en voz alta, si era justo lo que nos estaba ocurriendo como partido. Miramos a nuestro alrededor y observamos que todo lo andado y construido lo habíamos hecho nosotros. Parodiando a Howar Fast, dijimos que en esta lucha no teníamos nada que perder que no fuera el sometimiento, la exclusión y el silencio. Por eso convertimos nuestra voluntad en poder y el poder en libertad para hacer justicia. Casi derrotados, volvimos a triunfar
Estoy hablando de que la mayoría de los miembros del partido estamos dispuestos a cambiar las estructuras del sistema, de ligar la lucha de un partido democrático con todas las luchas sociales, Queremos convertir la fuerza de las mayorías populares en el instrumento que haga posible la transformación nacional. Queremos que el partido sea el puntal básico que lleve adelante la rebelión que estalló el 1º de julio del 2018. Por eso salir de la pasividad y de las disputas internas es no solo urgente sino necesario. Estoy hablando de ese momento en que los trabajadores y la mayoría de la población, sienten que ha llegado el momento de enfrentar su fuerza, su organización y su lucha en contra del conservadurismo demencial y del izquierdismo infantil. La pobreza, el desempleo, la inseguridad social por sí mismos no llevan a la transformación del país, Se requiere que el pueblo y su partido tomen conciencia de su función y generen sus propios mecanismos para enfrentar a sus adversarios
GIoconda Belli en su hermoso libro El país de las mujeres dice que la política desafía la imaginación. A veces para bien y en otras para mal. Pero cuando la mujer comprende el significado de su rol, impide que la soberbia se convierta en estupidez. Si las mujeres tienen que ser parte importante en el desarrollo de una nación o de un partido, deberían tener presente la necesidad de alinear sus pensamientos y sus acciones como lo hicieron Josefa Ortiz de Domínguez, Benita Galeana o Viviana Sansón, entre otras heroínas. Muchas de las aportaciones en la vida política de una sociedad provienen del campo de las mujeres. Pero esta verdad de perogrullo tiene matices que no se pueden obviar. Para algunas, el poder es un instrumento que se puede ejercer al margen de la ética, de los ideales y de los principios que se deben sustentar. Para otras lo que prevalece es el sentido del deber, del servicio, de la lealtad, del trabajo y de la identificación con su clase o con los sectores populares que las llevaron a los encargos públicos
¿Es Morena ese partido que puede ser el transformador de la sociedad? ¿Cuenta con una dirección competente al servicio del nuevo proyecto de nación? ¿Es un partido impulsor de la unidad interna y de las luchas sociales que se dan en el país? ¿Ha construido un amplio frente popular que defienda la transformación social y política de México? Morena representa un gran compromiso que requiere modificaciones urgentes en su dirección, en su trabajo y en su contacto con el pueblo. El crédito político que hemos convertido en bandera y que ha impulsado nuestro proyecto, no podrá convertirse en realidad si Yeidckol sigue como presidenta en funciones y no abandona de inmediato sus pretensiones patrimonialistas. El partido exige que se acabe con las disputas internas y que el encargo que le dio el congreso a Alfonso Ramírez Cuellar lo ponga de inmediato al servicio de las tareas políticas y de organización que se requieren en Morena. De lo contrario….
  

miércoles, 29 de enero de 2020


Una buena decisión desprenderse de la basura

Por JESÚS SOSA CASTRO

La irritación y el encabronamiento de la militancia habían alcanzado un alto grado de explosividad política. Desde el 1º de julio del 2018 la suerte y la vida del partido pasaron de una actividad febril en defensa de un proyecto de transformación social a un estado de manos muertas que lo sacaron de la escena pública por incapacidad y por falta de liderazgo. Con una visión chata y sin ningún sentido de responsabilidad el equipo que heredó la dirección se dedicó a torcer el sentido y el compromiso social que adquirió con la gente. Ganaron las mañas, los intereses personales y de grupo. Sentó base la ineficiencia y creció el repudio de la militancia contra sus dirigentes. Esto en su conjunto condujo al partido a la pérdida de su identidad y al aislamiento del movimiento popular
Del 2011 al 2018 todo parecía marchar sobre ruedas. La rebeldía del pueblo no sólo había tomado las calles y las plazas públicas, sino que había llegado al gobierno con una fuerza inusitada que se había desprendido del alma de los mexicanos que vivían en las montañas, valles y cañadas del México profundo. Pero del 1º de julio del 2018 para acá, el trabajo y la alegría de la gente se empezaron a derrumbar. La militancia, el pueblo y el gobierno, percibimos que, de seguir con un partido disfuncional, estábamos en riesgo de que el Nuevo Proyecto de Nación se callera porque el partido incumplía con su papel de instrumento organizador y político. Las esperanzas y los sentimientos de nuestro pueblo estaban siendo subyugados por una dirigencia que diariamente aparecía ligada a los intereses del viejo sistema representados por el TEPJF y por el INE. La traición corría por las venas del país
Por eso la militancia se volcó en apoyo a la realización del VI Congreso Nacional Extraordinario. Había que rescatar al partido de esas manos muertas que no fueron capaces de convertirlo en el orgullo de los demócratas mexicanos. ¡Nuestro aguante terminó! Las maniobras de Yeidckol Polensky que hicieron de morena un partido al servicio de intereses bastardos y ajeno a la defensa de la 4T, terminaron sepultadas por el ventarrón que hizo parada en la sala de Armas de la Magdalena Mixuca. La “señera” figura de la mujer que quiso pasarse de lanza, cayó hecha pedazos por la fuerza de la razón que ejercieron 1310 consejeros nacionales que dijeron ¡BASTA! al engaño y a la manipulación
En este evento se acordó completar el CEN. Según yo, este no fue el mejor acierto. Su composición no acaba con las políticas y prácticas que habían trabado la acción del partido. Alfonso Ramírez Cuéllar, el Dr. Enrique Dussel y Xóchilt Zagal van a tener serias dificultades para someter y/o convencer a Yeidckol Polennsky y a sus secuaces de la necesidad de cambiar la orientación y las prácticas del partido. Como Secretaria General operará las cuestiones organizativas y las relaciones con los miembros del partido. Contará con el Srio. de finanzas, incondicional suyo que pagaba los gastos a sus corifeos cuando se trataba de impedir o hacer mayorías al servicio de la jefa. La solución que votaron los congresistas permitió que la tejedora de todas las mañas y las intrigas contra Morena siguiera con la tela, el hilo y la aguja para seguir bordando a favor de sus oscuros intereses
Lo que quedaba del CEN hasta antes del congreso del 26 era un mazacote de vivales que no le aportaron una sola idea y una acción al partido. El haber elegido a Alfonso Ramírez Cuéllar como presidente provisional del CEN, al Dr. Enrique Dussel como Srio. de Educación Política a nivel nacional y a Xóchilt Zagal en organización, no fue una mala salida. ¿Pero, van a poder enderezar la nave cuando la mayoría del comité ratificado y elegido está lleno de personas que no huelen ni hieden? ¿No se previó que la Yeidckol es una mujer que trae su propio juego político ajeno por completo a lo que requiere el partido, la 4T y el país?
Los que acompañamos los resultados de este congreso estamos esperanzados de que el atorón que sufre el partido, finalmente sea superado. Me anima que Alfonso Ramírez Cuéllar, el Dr. Enrique Dussel y la Dip. Zagal sean políticos capaces, honorables con una clara visión de lo que hay que hacer por el bien del partido y del país. El resto de los integrantes no me inspiran ninguna confianza. Sin embargo, les concedo el beneficio de la duda ahora que el timón está en otras manos. Sin embargo, el ambiente y los esfuerzos de la mayoría del partido se vuelven a tensar cuando las declaraciones de la Polensky indican que está decidida a suicidarse con todo y el partido. ¡Ojalá me equivoque!