sábado, 13 de mayo de 2023

 

El perro y las pulgas

Por JESÚS SOSA CASTRO

 Para contribuir al éxito del trabajo que tiene que ver con la organización y movilización del partido Morena en la Alcaldía Gustav A Madero, Janete Danara Orozco, Rodrigo Martínez, otros vecinos y yo nos estamos reuniendo para discutir las necesidades de los colonos y la manifiesta desatención del gobierno de la Alcaldía.  Muchas de las quejas y demandas, expuestas desde los primeros días del gobierno de Francisco Chiguil Figueroa siguen sin atenderse. A una de esas reuniones estuvo con nosotros el Senador César Cravioto quien nos informó, básicamente, de su trabajo legislativo. Como punto segundo, habló de que el trabajo del alcalde, está centrado en “organizar a la comunidad” cuando esta es una función del partido. La función del alcalde es resolver los problemas de esa comunidad

Por primera vez, desde que se decidió desaparecer a los Comités Distritales que fueron electos democráticamente en asambleas convocadas para el efecto, algunos militantes tuvimos la oportunidad de exponer y debatir lo que, a nuestro juicio, está introduciendo un desencanto en las filas del partido, debido a que simplemente no se sabe quiénes lo dirigen en la Ciudad ni mucho menos quiénes lo regentean en la GAM. El ánimo y las expectativas que se generaron en la primera etapa de la vida de Morena hoy está decayendo, hay desaliento y desmovilización. Una franja social otrora activa y empeñada en cambiar las formas de cambiar, les empieza a importar un carajo.

Muchos de los ciudadanos que antes nos recibían con respeto y hasta con entusiasmo en sus casas para comentar los problemas de las colonias y recibir el periódico o la propaganda del partido, hoy hay quienes nos cierran las puertas o de plano pasan a la crítica por los problemas que no han sido resueltos por el alcalde de nuestra demarcación. A leguas se nota que son unos analfabetos políticos. Ni siquiera saben que hay un proceso electoral en el EdoMex y en Coahuila. Menos saben de lo que ya está empezándose a mover respecto de la gran batalla electoral del 2024. Muchos se aferran a la vieja tesis de la Víbora prieta quien ha afirmado que no se es feliz ni leyendo ni luchando sino viviendo en la ignorancia

 El rechazo a la lectura y a la información que no hace muchos años prendía el ánimo y el trabajo de los simpatizantes y miembros de Morena, es parte de lo que explica lo que vive el partido y el país. Hay analfabetismo funcional y oscurantismo. La GAM hasta el 2018 existía una banda ancha aferrada a una serie de prejuicios y alejamientos políticos. La mayoría de los electores eran panistas, guadalupanos, cuya cultura religiosa permitía  atropellos a la dignidad de sus feligreses y una grave afectación a la lucha por una vida digna, justa y democrática

Cuando leo u oigo los discursos de Santiago Creel, de Lela Téllez, de Xóchilt Gálvez, de Gabriel Cuadri, Gustavo de Hoyos o de Claudio X González, me da una profunda desazón. Pues la banalidad y la huecura de sus “proyectos” son verdaderamente lamentables, no contienen nada de nada. Lo más serio, sin embargo, está en lo que es el Partido y su dirigencia. Porque, aunque hay razones de sobra para asegurar que vamos a profundizar el cambio a partir del 2024, no sería correcto pasar por alto que en el haber de la Nación y del partido, hay una parte muy importante de ciudadanos, mujeres y hombres que requiere atención inmediata, en cuanto a sus demandas, organización, trabajo político y explicación de lo que será nuestro proyecto de gobierno, una vez que termine su gestión el presidente López Obrador

Pero, aunque hay pulgas que buscan a sus perros para darle sentido a su vida, como dijera en una de sus reflexiones el gran Uruguayo Eduardo Galeano, convendría tomar las medidas para que el partido, sus dirigentes, los simpatizantes y los demócratas, salgamos del marasmo, del desencanto, de la inopia política, para incorporarnos no solo a los beneficios del cambio, sino a su obligada participación en la lucha por alcanzarlo. Si no luchamos por esa transformación, jamás cambiará nuestra situación así tengamos que ir de rodillas a la Basílica. Porque si seguimos empeñados en ignorar lo que está pasando en el país con el poder judicial y sus achichincles, alguien nos va a aplicar lo que le pasó a la niña de la que habla Galeano. “No te pego por lo que no has hecho sino por lo que debiste hacer”

 

  

 

 

 

 

 

jueves, 11 de mayo de 2023

Otro reconocimiento póstumo a mi madre Por JESÚS SOSA CASTRO Siempre he querido explicarme el por qué en mis recuerdos no siempre aparece la imagen de mi madre, cuando su nombre y su vida, dieron a mi niñez sobrados ejemplos de ternura, de amor y arropamiento ante la pobreza y la soledad que vivíamos en la montaña. Recuerdo que, diligente como todas las mujeres, desde muy temprano se levantaba para moler en el metate de piedra el nixtamal para hacer las picaditas aderezadas con manteca y picante. Había que almorzar para irnos, mi padre y yo, a las labores del campo. Fue una heroína y virtuosa mujer campesina. Afrontó con valor y suficiencia las dificultades que se viven sin lo elemental. Luz, agua y recursos económicos. Solo pobreza y trabajo Durante quince años viví y sentí el amor y el cariño de mi progenitora porque estuve con ella. Después de ese tiempo, me alejé para terminar mi educación primaria lejos de la familia. Al terminar esta parte de mis estudios, me vine a la ciudad de México para hacer la secundaria y la Normal. Me hice maestro y me fui a trabajar a Tijuana. En este trayecto me sumé a la política, luché por la justicia y me apegué más a la cultura. Estas y otras cosas, me llevaron a entender y a salir del fanatismo religioso que en mi familia y en mi región, implantaron a sangre y fuego los remanentes del movimiento cristero. Dejé atrás las ataduras que traía entre pecho y espalda y me ligué a las luchas sociales encabezadas por Valentín Campa, Arnoldo Martínez Verdugo, Othón Salazar, Ramón Danzós Palomino, Gerardo Unzueta y otros destacados miembros del Partido Comunista Mexicano ¿Y qué pasó con mi madre? ¿Por qué en esos tiempos del pasado lejano, su imagen y su ser casi se me habían borrado de mis ojos y de mis sentimientos? Ha sido en mi adultez, en mi etapa final de mi vida cuando su nombre, sus recuerdos y sus acciones se han convertido en algo que no puedo separar de mi cotidianidad. ¿Cuáles fueron las causas que infringieron una falta tan grande respecto de ella que se sacrificó tanto para dárselo en acciones y en ejemplos a uno de sus vástagos? Ahora me explico la relación madre e hijo como un concepto en disputa entre mi pasado y mi presente Distintas corrientes de pensamiento han descrito esta relación como una parte fundamental del patriarcado. La misión y el quehacer de la mujer se les ve como la base de su opresión, o bien, como la alternativa para su emancipación social. Otros afirman que el feminismo, más que una estructura teórica, es un posicionamiento político y que toda conceptualización de la maternidad, implica un cambio respecto del papel que juegan las madres como sujetos políticos para liberarse del dominio masculino. Es en este sentido que yo me pregunto: ¿De qué manera interactúan la maternidad con las luchas por la libertad, la equidad de género y la política? Creo que esta complejidad no la percibí ni mucho menos fue materia de estudio en las tres primeras décadas de mi vida. Me ganó la acción por la justicia, la democracia y la libertad. Fueron ejemplo todos aquellos que, como yo, quisimos romper el cordón umbilical con la familia, con la madre, para intentar volar con las alas que nos dieron los dirigentes comunistas que arriesgaban hasta su vida por lograr un mundo donde reinara la paz y la justicia. Después de varias décadas en las que traía perdidos los recuerdos y las actitudes de mi madre, hoy tomo el pretexto del DIEZ DE MAYO para recuperar su nombre y sus ejemplos, ligándolos a las sabias palabras de Simone de Beauvoir. “La maternidad, no constituye una actividad, es una función natural que nada ni nadie puede regatearle a las mujeres. Esta, no encuentra en su naturaleza una altiva afirmación de su existencia, en todo caso, sufre pasivamente su hermoso destino biológico para adherirlo a las luchas por su emancipación” (*) Estos variados conceptos sobre las razones de la vida, fue lo que yo no entendí en los primeros tiempos de mi existencia. Me hubiera gustado haber vivido más tiempo al lado de mi madre para abrazarla, besarla y mesar sus cabellos con mis manos. ¡No lo hice por distintas circunstancias! Solo alcancé a decirle que la amaba, que la quise siempre, que nunca valoré como debía, su inmenso cariño que apreciaba al través de sus ojos y de sus acciones. El último día de su vida, lo vivimos mi padre y yo en la ambulancia que la devolvía a su montaña. Su calor y su sangre se nos congelo a la altura de Río Frío. Allí cerró sus ojos, calmadamente. Ambos registramos el dolor de su muerte. Nos miramos sin decirnos nada. Sólo recordábamos las largas noches de oscuridad y de silencio. Queríamos que sus ojos, ahora cerrados para siempre, pudieran seguir brillando al través de la luz de las luciérnagas y las estrellas. Queríamos seguir observando esas luces que vieron sus ojos, recostados, como antes, en el áspero lecho de un petate (*) El segundo sexo, Simone de Beauvoir, Editorial Gallimard

viernes, 5 de mayo de 2023

 

Entre payasos, cretinos y poetas

Por JESÚS SOSA CASTRO

En el México de hoy, existen personas que pretenden dárselas de sabios. En sus comentarios orales, escritos, y hasta en los libros que algunos escriben, quieren dejar la impresión de que todo lo dominan. Dicen que si ellos tuvieran el apoyo del pueblo, que es el que pone y el que quita, el que da el poder o el que lo niega, serían capaces de sacar al país del hoyo en el que supuestamente lo han metido los “gobiernos populistas” Otros, no pocos, por cierto, son aquellos a quienes se les cuestiona el por qué no participan en defensa de sus intereses y demandas si son los más afectados. Taimadamente se salen por la tangente diciendo que “no saben nada de política, ni les interesa”

Ambos tipos de personajes, son igualmente perniciosos. Unos por presumir de sabiondos y otros porque hacen de la incultura política un instrumento para no luchar contra las políticas antipopulares que aplican las élites del poder. Aunque los dos grupos juegan un papel repulsivo para el desarrollo de la conciencia social, los indiferentes, son los más peligrosos. Siempre llevan el veneno en sus entrañas. Cuando se ven cuestionados, se portan como los calamares, sueltan su toxina para poder escapar. El tercer grupo lo componen los payasos, los que se enmascaran, los que se ponen botargas, manotean para poner en juego su falta de consistencia política. Al final del teatro, todos se lanzan al vacío para terminar haciendo el ridículo. Las estrellas más brillantes de este género, son Lily Téllez, Kenia López Rabadán, Xóchilt Gálvez, Sandra Cuevas, Gabriel Cuadri, Carlos Alasrhaqui y el Saco de pus

Otra especie es la de los cretinos. Los que padecen de retraso intelectual. Los idiotas y los estúpidos. Los incapaces de desarrollar un planteamiento coherente sobre los problemas del país. Los que viven de las mentiras, los lacayos de la derecha y del imperio. Son los que, a lo largo de su historia, han cubierto su ignorancia adjetivando a los políticos que dan contenido a su trabajo con ideas, con acciones y proyectos a favor de la gente. Por eso muchos opositores odian al presidente López Obrador. Porque aparte de estar cumpliendo con sus propuestas de campaña, ha tenido la sapiencia y la sensibilidad para despertar en el pueblo un alto grado de conciencia, para que éste, tenga la capacidad para defenderse de un sistema eco social bastante salvaje

Por ahí anda, en la desespera, un montón de payasos y cretinos haciendo malabares para llamar la atención de la gente. La que ellos desprecian. En instancias de gobierno y en los partidos, encontramos el nido en el cual germinan estos especímenes. Muchos de los cuales son la pobreza intelectual, son hueros por fuera y por dentro, vanos e insustanciales. Allí están las botargas, las lelas, Belaunzarán, Zambrano, Marko, Alito, Mario, Claudio, Lencho, Ciro, Norma Piña, y sumando

Sin embargo, en todos estos grupos se encuentran los que BERTOLT BRECHT, definía como los analfabetos políticos. “Porque no oyen, no dicen nada importante, no participan de los acontecimientos de la vida pública. No saben que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, de los zapatos y de los remedios, dependen de decisiones políticas. Estos analfabetos son tan burros, que se enorgullecen y ensanchan el pecho diciendo que odian la política. No saben que de su ignorancia nacen la prostitución, los niños abandonados, los bandidos, los políticos corruptos, los mequetrefes y los lacayos” (1)

Del lado del pueblo, en cambio, está surgiendo la rebeldía, la organización, la conciencia social, el despertar de la juventud y el crecimiento de la lucha por la defensa de los intereses y demandas del pueblo. José Saramago dice en uno de sus diez poemas más trascendentes que “muchas veces las personas empiezan por ceder en las pequeñas cosas acabando por perder el sentido de la vida”. “Frecuentemente basta una epidemia de ceguera política para que se pierda la moralidad de los seres humanos” Y al preguntarse ¿qué debemos hacer ahora? La respuesta la deja en el siguiente verso. “Sabrás que para ti no habrá descanso. La paz no está contigo, tampoco la fortuna, el signo es la lucha, que no te cubra el espanto” (2)

Para este gran poeta la narración en verso era la exaltación o el engrandecimiento de la gente, del pueblo. Su narrativa no siempre era escrita, sino que era contada oralmente por los recitadores callejeros. Con posterioridad, la palabra adoptó, también, el relato en prosa, incorporando elementos de descripción y diálogo. El desarrollo y el contenido de la palabra, fue dándole cuerpo al discurso de los políticos y de la expresión popular. En su camino fue haciendo la diferencia entre los payasos, los cretinos y la nueva conciencia de la sociedad. A la fecha, vamos ganando la batalla cultural, ideológica y política a los iracundos, a los dementes y a los mediocres. Aunque hay que tener claro, que el triunfo definitivo contra la incultura, las payasadas y la mediocridad, se logrará concientizando y organizando la participación del pueblo. El único que pone y quita a los líderes y a los gobernantes ¡No hay más!

(1) El analfabeto político, Bertolt Brecht, Redacción, Sin Embargo

(2) Sus diez poemas, José Saramago, Alianza Editorial

 

jueves, 27 de abril de 2023

 

El desenfreno y el odio de los zopilotes

Por JESÚS SOSA CASTRO

Como en la obra de Paco Ignacio Taibo II, en la cual se habla de la docena trágica, seguimos viviendo episodios que conmueven a la mayoría de la sociedad mexicana. Después de treinta y cuatro años que Porfirio Diaz “gobernó” el país, surgió una oligarquía de fuertes rasgos aristocráticos que se injertó en la estructura poblacional que aún hoy padecemos. Su régimen fue apoyado por la clase dominante y su estructura, principalmente visual, olvidó hacer cambios sustanciales en la situación de miseria del campo y de la ciudad. El país fue sumergiéndose en la pobreza dando origen a un enfebrecido movimiento opositor que hizo explosión en 1910-17 encabezado por el apóstol Francisco I Madero

La desigualdad social era extrema. La mayoría de la población sobrevivía en la miseria, mientras una minoría de hacendados, capitalistas nacionales, extranjeros y altos mandos del ejército; disfrutaban de grandes privilegios y de enormes recursos económicos. El poder político se concentró en una élite burocrática, con Porfirio Díaz a la cabeza. Desde entonces salió a la luz pública todo. Aparecieron las riquezas de unos cuantos, los oportunistas montados en las filas del poder y los carroñeros y asesinos dando rienda suelta a sus instintos criminales. Se dejaron de lado las demandas del pueblo, se rompieron las relaciones con él, creándose las condiciones para que apareciera lo que Paco Ignacio llamara en su libro el Tiempo de los zopilotes (*)

Más allá de que los buitres estuvieran tan cerca de Madero, como jefe de la Revolución y como presidente de la República, no supo enfrentar a sus enemigos y a los planes conspiradores de los militares asesinos como Mondragón, Reyes, Díaz y Huerta. Es decir, a los Zopilotes que siempre estuvieron al acecho. Herederos de estos truhanes, hoy, a ciento seis años de la revolución, vuelven a poner en el escenario nacional sus instintos demenciales, golpistas y carentes del más elemental humanismo. No han reparado en su condición de zopilotes hambreados que, en estos tiempos, expresan abierta y públicamente, su brutal, demente y rabioso deseo de ver fuera de combate al hombre más grande, trabajador y honesto que ha parido la república en los últimos ochenta y tres años

¿Por qué la ultraderecha, los resentidos políticos, los columnistas y algunos políticos de mierda se muestran tan bestias y faltos de razón en los momentos en que el presidente se contagia por tercera ocasión de COVID? ¡Porque nunca antes había habido un gobernante que los pusiera en su lugar! Que les quitara los humos, los privilegios y acabara con sus raterías en contra de los bienes y recursos de la nación. El presidente López Obrador acompañado por la mayoría de su pueblo, los tiró de la cuna en la que se mecían creyéndose los poseedores de títulos nobiliarios y dueños del cielo y de la tierra. Creyeron que el poder y el dinero los hacía intocables y propietarios de la horca y el cuchillo para deshacerse de los opositores, de los pobretones y de los indios patas rajadas   

Pero se equivocaron. El presidente apareció sano y salvo el miércoles 26 de abril y les dijo a sus adversarios “El muerto que vos matáis, goza de cabal salud” Lo que estos agoreros de la muerte hicieron circular en todo el país y en el mundo, fue el mecanismo mendaz que muchos zopilotes y resentidos políticos utilizaron para descarrilar el proyecto del pueblo que los echó del gobierno por corruptos y buenos para nada. Sus acciones se convirtieron en un búmeran que los volvió a colocar en el punto donde estaba su miserable humanidad. Su alma de villanos, carente de los más elementales sentimientos de solidaridad, inició una danza alrededor de su santa muerte, que hoy arrastran como una reliquia hacia sus funerales. Su memoria será sepultada para siempre en el 24. Su falta de proyecto político, su desventurado comportamiento ante el dolor humano, su necrofilia enfermiza contra quien les ha atado las manos para que no sigan robándole al país, los van a convertir en un séquito mortuorio que los acompañará en su próximo entierro político

¡Por lo pronto no se les hizo! Otra vez les fallaron sus cálculos y sus deseos de desaparecer al gigante que gobierna la nación. Entre más lo golpean y buscan la manera de acabar con él física y políticamente, el símbolo y la bandera que representa, luchan codo a codo, para convertirse en los enterradores de los que, sin nada en el alma y el corazón, solo albergan resentimiento, venganza y rabia contra el hombre que vuelve a mostrar su rostro con el orgullo y el honor de haber desplumado, otra vez, a la zopilotera de la derecha

(*) Temporada de zopilotes, Paco Ignacio Taibo II, Editorial planeta

 

 

 

viernes, 21 de abril de 2023

Norma Piña, ¿la jefa legal de las mafias? Por JESÚS SOSA CASTRO Durante la campaña para imponer a Norma Lucía Piña Hernández, como la presidente de la Suprema Corte de “Justicia” de la Nación, Claudio X González, Felipe Calderón y toda la derecha opositora al gobierno de López Obrador, pusieron en juego todos los mecanismos del poder económico y político para convertirla en la restauradora de “privilegios y derechos” que habían perdido delincuentes comunes y mafiosos de cuello blanco. Su objetivo era dar continuidad a una política en contra de los intereses del pueblo y favorecer los de la derecha recalcitrante que fue derrotada electoral y políticamente el 5 de julio del 2018 El primer golpe contra el pueblo, lo dio esta mafia reaccionaria y golpista en contra de la ministra Yasmín Esquivel Mossa, representativa del profesionalismo jurídico, de la imparcialidad institucional y ajena a los intereses y privilegios de los grupos de poder y de los medios de comunicación, nacionales y extranjeros. Emprendieron una campaña bestial a favor del rostro putrefacto de la que ahora, a cuatro meses de haber sido elegida por la mayoría de ministros corruptos, tiene el enorme récord de haber liberado, a criminales como el mocha orejas, a políticos corruptos como Rosario Robles, la que ha desbloqueado las cuentas de la esposa de Genaro García Luna y el 18 de abril, se dio el lujo de encabezar a 8 ministros pútridos para frenar el traspaso de la Guardia Nacional a la SEDENA La versión de los chayoteros nacionales y de periódicos como El país, Wall Street Jornal, Washington Post y otros, desde la imposición mafiosa de Norma Piña, difundieron hasta el hartazgo que era una mujer progresista, feminista, pero distante de la Cuarta Transformación. También loaban su carácter independiente que la hacía una funcionaria incómoda para el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ya que, durante su gestión de ministra de la corta, había sido la que más veces había votado en contra de los proyectos de ley que había emitido el ejecutivo federal en los últimos cuatro años. Su falsa bandera fue la reafirmación de que ella mantendría la independencia del máximo tribunal frente a las presiones y críticas del presidente “No soy una sorpresa” dijo Piña en una entrevista con EL PAÍS en noviembre pasado. “Saben cómo pienso, cómo voto y cuáles son mis convicciones” En la conversación, la ministra habló sin rodeos sobre “las presiones” que ha tenido que enfrentar la Corte durante la presidencia de López Obrador y aseguró, que no había “miedo” entre los once ministros que componen el máximo tribunal y que los embates desde “Los Pinos” “influyen en quien se deja influenciar” “La SCJN rechaza que el Poder Judicial esté secuestrado, que haya corrupción y conflictos de intereses” Piña llega como ministra presidenta después de haber sido maestra de primaria. Egresó de la Universidad Nacional Autónoma de México, se hizo jurista en 1984, tuvo estudios de posgrado en Derecho Constitucional y fue doctorante. Se especializó también en Derecho Penal por la Universidad Panamericana y tiene un máster en “Argumentación” Jurídica por la Universidad de Alicante. Durante el 2012-18, Enrique Peña Nieto la impuso para ocupar un asiento en la Suprema Corte. “Es tiempo de las mujeres” dijo. Desde 2019, como ministra, votó solo en tres de 18 asuntos a favor de lo que defendía el actual Gobierno Cuestionada por el sentido de sus votos, Piña ha evitado la confrontación directa con el presidente y ha dicho que su trabajo trata de ser garante de la Constitución más allá de quién ocupe la silla presidencial. Afirma que la defensa de la independencia judicial es urgente al margen de las polémicas políticas, por “la ola de violencia” que azota al país. “Siempre he sido congruente con mis decisiones, eso no implica que esté peleada con el Ejecutivo ni mucho menos”, dijo a este periódico. Pero lo real, es que Norma Piña no se apega a la Constitución, es una mujer facciosa, corrupta y defensora “legal “de mafiosos comunes y de cuello blanco. Es por decirlo pronto, una ministra enemiga de la 4t y de quienes apoyamos este proyecto. No es una funcionaria de principios, de ideales. Su verdadero rostro es la simulación, el golpismo, la corrupción y el repudio a los derechos de los indios patas rajadas

viernes, 14 de abril de 2023

 

La derrota por venir. Los derechosos en pánico

Por JESÚS SOSA CASTRO

Siempre resulta positivo que en un país existan contrapesos políticos a un gobierno, si se trata legítimamente de confrontar ideas y proyectos programáticos. Para que esto se dé, invariablemente será necesario que los gobiernos y sus opositores tengan programas sociales, inteligencia, capacidad e ideas, más allá de posiciones elementales, para que sus seguidores compartan y se adhieran, en conciencia, a sus políticas y a sus proyectos. Estoy hablando de los partidos agrupados en Va x México y de MC, porque ninguno de ellos ha sido ni es una opción política para el pueblo. No conocen los problemas del país ni los sentimientos de la gente. Como entes de interés público, son una calamidad. Y como no tienen los supuestos señalados, no entienden la complejidad social que se vive y no se dan cuenta de su descrédito, su desaparición en el 24, va a ser irremediable

No comprenden el oficio de la política ni de lo que pasa en el mundo. Para ellos la geopolítica es ser entreguistas, vasallos y lamesuelas de los EU, de España y de otros gobiernos. Son los tataranietos de Maximiliano, traidores a la patria por naturaleza. Su discurso no solo es falaz, cretino y vacío. Es la reminiscencia de un proyecto social que se les agotó hace años y, aunque hoy hablan y hablan, su diarrea verbal no produce ningún efecto positivo en el corazón de un pueblo que ha encontrado el camino para elegir a los funcionarios públicos que defienden sus intereses. O bien, botarlos del espectro electoral si solo quieren vivir de sus privilegios y corruptelas

Y es que, a la luz de los hechos, resulta inconcebible que, a estas alturas de la vida pública, estos partidos sigan arrastrando su manida narrativa de que el gobierno encabezado por AMLO, no ha hecho nada importante en beneficio del pueblo. Con esa cantaleta adornan su estridente locuacidad. Dicen que México está al borde del abismo. Sólo quien tiene el cerebro desierto de ideas y los ojos tapiados de cataratas, no entiende el proyecto de transformación y no observa las grandes obras que ya se han inaugurado y las otras, las que están en construcción, serán entregadas al pueblo en diciembre del 23

A los conservadores los ha trastornado la presencia y participación de la mayoría del pueblo en la construcción y defensa de un proyecto político de cara a sus intereses. Les arde el sifiriso al ver y sentir la fuerza y el apoyo que ese pueblo le brinda crecientemente al presidente. Porque contrario a lo que son y hacen los “dirigentes” de los partidos popositores, Andrés Manuel tiene en su haber una larga historia defendiendo las demandas del pueblo. Siempre ha estado caminando a su lado en todas las circunstancias. Lo hizo como opositor y lo está haciendo como el líder de la nación

Su liderazgo le llegó a la gente en el momento preciso. Creció y se convirtió en presidente, porque supo percibir cuáles eran las dolencias sociales que le partían el alma a los pobres del país. Recorrió México, siempre a ras de tierra, hablando con los humildes, con los explotados, con los excluidos. Recogió de los pueblos originarios, de las clases medias, de los jóvenes, de los adultos mayores y de la gente en general, sus necesidades y sus sentimientos para convertirlos en un programa de gobierno. Preguntó a sus oyentes cuáles podían ser los compromisos por asumir en la lucha, para que juntos, pueblo y líder, empezaran la construcción de un programa social en el que se contuvieran la libertad, la democracia, la justicia y la soberanía de la nación. AMLO encabezó un movimiento libertario que creció en la medida en que el pueblo descubrió los ofensivos privilegios y los robos que le hacían al país los potentados y los políticos corruptos

Y hoy, a cuatro años y medio de su gobierno, Andrés Manuel es visto como líder en muchas partes del mundo. En el país ha atendido las demandas populares que los gobiernos neoliberales pasaron por alto. La mira de estos, era el robo, la corrupción, la entrega de las empresas y recursos de la nación. En política exterior, su visión de estadista lo ha convertido en un referente en la defensa de la democracia, la independencia y la soberanía de los pueblos. Su lucha contra el intervencionismo político y militar de potencias extranjeras, es una insignia que expresa reconocimiento y respeto. ¡En tanto, la poposición llora y patalea! Su derrota en el 24, le hará ver que nunca entendió nada. Que el pueblo y su líder no solo son la esperanza, sino la realidad del México que se construye

domingo, 9 de abril de 2023

 

¿Quién carajos elige a los dirigentes de Morena?

Por JESÚS SOSA CASTRO

Durante los últimos días de marzo, llegó a mi casa una compañera preguntando por mi nombre. Traía un chaleco y una gorra como las prendas distintivas de Morena. La pasé al interior de mi domicilio, no solo por educación, sino porque el calor era sofocante en la calle. Me interesaba conocer los asuntos que traía. ¿De qué se trata, compañera, le pregunté? “Estoy levantando un padrón de los militantes que en esta colonia pertenecen a Morena” ¿Y cuál es el sentido de contar con este padrón si en lo que lleva de vida el partido, nos han empadronado cuatro veces? ¿Qué ha pasado con los otros padrones? ¿Se pierden en el camino o se quedan en manos de quienes los levantan para ser utilizados como clientela electoral? Le comenté. ¿No será que los burócratas que la hacen de dirigentes, solo ocupan su tiempo en repetir hasta el cansancio las mismas prácticas de nuestros adversarios derechosos? 

Acongojada por mis cuestionamientos, la compañera me explicó que la “dirección del partido” en la ciudad de México, quería saber el número de militantes que existen en cada calle, colonia y distrito electoral para efectos de “tomarles protesta” a los consejeros que tendrán a su cargo los trabajos y la organización del partido en cada una de estas instancias. Con cierta pena le volví a preguntar. ¿Quiénes son, ahora, esos dirigentes de Morena, tan alejados y desconocidos de mí y de la mayoría de los militantes? Porque que yo recuerde, la única vez que se convocó a los miembros del partido para elegir democráticamente a los consejeros de cada distrito electoral, fue a partir del 9 de julio de 2014, cuando el Instituto Nacional Electoral le otorgó el registro como partido político nacional

Sería interesante saber, le dije, quién eligió o impuso al presidente y/o al Comité de Morena en la CDMX. Congreso para el efecto no se convocó. Pareciera ser que la escuela del INE y del TEPJF al imponernos a Mario Delgado Carrillo y a Citlalli Hernández como dirigentes de Morena la han hecho suya los “dirigentes nacionales” o los funcionarios públicos, pasándose por el arco del triunfo la opinión de los miembros del partido. Porque somos los militantes los que en asambleas o en congresos debemos elegir a los dirigentes.  La base y los líderes somos el partido. Los que lo construyen, lo organizan, lo democratizan y lo ponen al servicio de las necesidades y demandas del pueblo. Los que deben polemizar contra los posicionamientos de los partidos popo-sitores y no quedarse callados respecto de la defensa de nuestras políticas y del proyecto de transformación

Pero resulta, compañera, que desde que nos impusieron al presidente y a la secretaria general, no hay vida orgánica ni política en lo que, con rigor, podríamos llamar el partido. El apoyo de las bases de Morena al proyecto del presidente López Obrador, no es resultado de la acción organizada y consciente de los militantes partidistas. Los que acudimos a las movilizaciones multitudinarias de apoyo al proyecto de la 4t en todo el país, los que apoyamos al proyecto del presidente, lo hacemos porque los dirigentes de Morena no nos convocan. Ellos andan en la chacota y en las tranzas  

Los de Morena y los obradoristas, mostramos nuestro apoyo, por los resultados políticos y sociales de un presidente que está en contacto permanente con el pueblo atendiendo sus necesidades y demandas, el que todos los días informa de su trabajo, de los porqués de las críticas a la oposición, de la marcha de los proyectos de gobierno, de sus propuestas para democratizar la vida del país y acabar con los privilegios y la corrupción. Mario y Citlalli andan en la grilla, criticando, excluyendo o expulsando a los que hacen el trabajo en las colonias, en las calles o en los centros de trabajo. Son “dirigentes” ajenos a las decisiones de las bases, sólo se dedican a promover a personas impresentables y ponerse cuotas con sus cuates

Yo le doy mi firma para ese nuevo padrón, le dije a la compañera. Pero hágales saber, por favor,  a esos dirigentes de pacotilla, que no comparto mucho de lo que hacen. Porque, en lugar de organizar al pueblo, levantar sus demandas, hacer política y convocarnos para elegir a los auténticos dirigentes de Morena, se dedican a recrearse en la burocracia, a levantar una y otra vez padrones y a quemarles incienso a quienes los impusieron para vergüenza del proyecto y de los miembros del partido