lunes, 23 de octubre de 2017

Carmen, más que solo una mujer

(Perdón por compartir con mis lectores algo tan mío, tan personal)

Por JESÚS SOSA CASTRO

He pensado mucho cómo empezar esta carta. Más de 30 años de vivir con ella, tiene una significación trascendental. Más aún cuando lo que hemos vivido juntos abarca un horizonte tan amplio, tan complejo y tan lleno de hechos, que sumados a nuestra vida y a nuestra historia, componen un ato de amores, tan nuestros y tan profundos que con el tiempo se han sellado en un conjunto de experiencias, conocimientos y enojos, que en una carta resulta por demás difícil de explicar. Quiero intentar abarcar de todo esto, lo más importante
Conocí a mi esposa en uno de esos encuentros fortuitos que la vida profesional le pone a uno en el camino. Una mujer bella, con esos ojos que hablaban y sembraban amor y deseo. Su juventud y su especial manera de tejer relaciones, hizo que su personalidad se adhiriera a mi piel y me aflojara el ritmo cardiaco de mi corazón. Me tocó para toda la vida y empezamos a vernos con frecuencia
No pasó mucho tiempo para elevar a otro nivel nuestra hermosa relación. En un pueblo de  Morelos nos casamos y dimos comienzo a una vida en la que el amor, sus altibajos, la política, la cultura, los viajes, la familia y nuestro hijo, adquirieron la grandeza y la hermosura que la vida puede proporcionar a los seres humanos
De entonces a la fecha hemos convertido nuestra vida en un  abrevadero de cosas hermosas. La estatura moral y ética de mi compañera ha crecido como crece un almácigo recién plantado en tierra fertilizada. Se ha convertido en el centro y el eje al través de los cuales giran mi vida, la de nuestro hijo y el orden de la casa. Su ausencia temporal enfría nuestro espacio, en tanto que la pegajosa sensación de soledad que en mí se produce, se acrecienta. Su presencia nos es a nosotros como el sol a las plantas. Ella lo es todo en la casa, en los viajes, en las polémicas, en la cultura, en las relaciones sociales
Es una persona con muchos atributos. ¡No es solo una mujer! En su personalidad se albergan la fuerza de su carácter, su inteligencia, la sabiduría y una contundente forma de explicarse la vida. Siempre trae en su haber un tercio de libros que la proveen de una cultura envidiable. En los espacios donde se habla de política o de cosas que subvierten lo común, Carmen Rincón siempre tiene algo que poner sobre la mesa. Es una mujer polémica, que no siempre habla con razón pero sus argumentos tienen la enjundia parecida a la verdad y al conocimiento de causa. No se achica en las discusiones que frecuentemente se ponen en distintos espacios. Con cierta frecuencia ella y yo tenemos serias discrepancias sobre política y por cosas de la vida. Los argumentos ponen a cada quien en su lugar
Sin embargo, por encima de todas estas cosas mundanas, yo pongo por delante mi amor y mi respeto por esta hermosa mujer fuera de lo común. Conmigo ha soldado una relación que me enorgullece de haberla vivido a su lado. Disfruté de su juventud, de una irrespetuosa manera de atender los amores de una persona con veinte años de diferencia, pero sus cualidades y su amor llenaron  de ternura y alumbraron mi camino que se ahogaba en una creciente oscuridad
María del Carmen, es mi pasión, mi fuerza, mi vida. Mis momentos de desapego a lo que febrilmente llama mis tareas, son en este mundo de vivencias fantásticas, llenas de cosas importantes y de nuestros amores permanentes; una especie de pecata minuta. Por encima de toda esta montaña de cosas en las que hay amor, pasión, frustraciones y tareas por cumplir, el amor y el cariño a mi esposa está cubriendo todos los intersticios que los malos ratos pudieron abrir en el curso de nuestra vida. Si el tiempo y nuestros sentimientos nos siguen acompañando, esta nota sembrará en nosotros lo que nos ha hecho falta en este largo camino que hemos recorrido juntos. Por ahora, mis letras, mi amor y mi vida, todos en un mismo recipiente, resguardarán el amor que siento por Carmen que es para mí más que solo una mujer  
Ciudad de México, 21 de octubre del 2017 

      

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