miércoles, 5 de abril de 2017

La desgracia de los viejos lobos de mar

Por JESÚS SOSA CASTRO

No es suficiente decir que el gobierno, el PRI y sus compinches ya nos llenaron el buche. Tampoco produce contento denunciar los diarios atropellos a la constitución por parte de los plutócratas que administran el poder en la República. Lo que ocurre con absoluta desvergüenza, es cómo estas tres instancias están tomando determinaciones decisivas para impedir que AMLO llegue a la presidencia de la República en el 2018. Y lo hacen, no porque consideren que Andrés Manuel los va a meter a la cárcel o los va a castigar coaccionándolos a pagar los impuestos a que los obliga la ley, ni mucho menos pueden arguír que en él existe la amenaza de expropiarles todos los bienes robados a la nación; ¡NO! Este líder hace meses que ha dicho que habrá perdón. Lo hacen porque desde 1917 los cachorros de la revolución fueron educados para robar, para enriquecerse a costa del excedente que producen los trabajadores. Es esto lo que lo que los tiene a punto de la locura
Los viejos lobos de mar que antes hacían y deshacían en la política, están cayendo en desgracia. Su discurso ya se les pudrió, han entrado en una crisis terminal. Los gobernantes ya no gobiernan, han entregado la plaza a los verdaderos amos de México. A los mafiosos del poder económico y a las narcos. Son catorce multibillonarios los que imponen las decisiones y los narco políticos controlan los poderes locales en no pocos lugares de la República. Solo hay que ver lo que pasa con el gobierno de Peña Nieto para darse cuenta de que este señor lo tienen atrapado del cogote para que se conduzca de acuerdo a lo que a ellos conviene
Esa escuela y ese discurso ya no remueven los sentimientos del pueblo. La gente, otrora adormecida, está despertando y nada que no sea el dinero, las despensas, la pobreza y las amenazas, son lo que ponen en juego los carcamanes, para intentar mantener el poder federal y local. El repudio que en todas partes se expresa por parte del pueblo contra las políticas y las acciones de gobierno del PRIAN y de los demás partidos del sistema, está dando paso al nacimiento de una corriente política que con todas sus imposiciones, sumas atrabiliarias y defectos, es la única que ha tocado las fibras de ese pueblo tanto tiempo humillado y empobrecido por un régimen depredador, autoritario y criminal
Morena parece convertirse ahora en esa opción política que millones de mexicanos andan buscando para romper con la cultura del acarreo, el corporativismo, la entrega de todo tipo de dádivas. El discurso de su líder, es un discurso fresco, lleno de emociones y de  promesas que está convirtiendo a este partido en un fenómeno de masas nunca antes visto. Sin embargo, mal haríamos si dejáramos de señalar las partes débiles de esta Organización que el pueblo empieza a considerar como el instrumento que hará posible su liberación. Lo que hace andar a ese cuerpo son su estructura y sus cuadros políticos hasta hoy bastante carcomidos por prácticas clientelares y oportunistas. Un partido con ese apoyo del pueblo no puede cumplir con sus responsabilidades si no corrige cuanto antes estas debilidades. ¡Ojalá me equivoque! Pero lo que veo en una buena parte del país, es una estructura de papel y una falta de liderazgos locales que hacen que desaparezcan las acciones del partido, tan pronto AMLO se aleja de los Estados que visita
Si Morena es la esperanza de México está obligada a procesar la convicción de que se vive y se está en una contienda, en una verdadera guerra de clases, es decir, de fuerza contra fuerza. Por lo tanto, hay que fraguar en la conciencia del pueblo en resistencia, la convicción de que al Régimen y al sistema no se les puede seguir pidiendo justicia ni solución a los problemas populares. ¡La justicia es justicia popular o no es justicia! La justicia se impone mediante las acciones combativas del pueblo en resistencia. La justicia que “otorga” el Régimen es un nuevo recurso de obediencia y sumisión. Las soluciones son soluciones populares o no pasan de ser artimañas y atole con el dedo. Las soluciones populares las construye el pueblo con sus acciones combativas, no con peticiones, imploraciones y reclamos
Para que el pueblo que le está dando su confianza a Morena no sufra una frustración más, tiene que forjar un estado de rebeldía general en el pueblo mexicano, conduciendo el rechazo a las políticas estatales y el encabronamiento popular hacia el régimen político y el empresariado que forman la casta de multimillonarios y multibillonarios que están expoliando a México. Tenemos, como partido, que coadyuvar para que el pueblo en resistencia y los trabajadores y ciudadanos en general, conozcan a los “amos de México” a los verdaderos titulares del Poder del capital en esta sociedad, ubiquen bien quiénes son éstos, cómo viven, cómo han hecho sus fortunas y cuáles son sus verdaderos intereses
Si no se alcanza un desarrollo cualitativo y cuantitativo que construya una dirección revolucionaria, que le permita coadyuvar con eficacia a que el pueblo en resistencia localice  sus problemas fundamentales, diferenciándolos de los secundarios, los retos básicos e importantes de su accionar van a ser muy difícil alcanzarlos. Para lograr estos niveles de organización y combatividad, el partido tiene que alzarse como una fuerza revolucionaria de verdad. De lo contrario, volveremos a fracasar y esto, no se lo puede permitir Morena cuando el pueblo busca en ella la ruta para salir de la degradación social y política en que los títeres de la burguesía y sus titiriteros, han metido al país




  

  

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