miércoles, 17 de mayo de 2017

Las salidas probables

Por JESÚS SOSA CASTRO

La victoria de Delfina Gómez a la gubernatura del Estado de México, ¡VA! Si el asunto no se maneja con inteligencia, se puede presentar un nudo gordiano que hay que pensar en cómo desatar. Las fuerzas que se mueven alrededor de la candidatura de Del Mazo, tienen en su haber una capacidad enorme para cambiar los acontecimientos y hacer que el Primazo sea ungido Gobernador del Estado de México. Del lado de Morena y de su candidata, están la fuerza moral, la honestidad, el trabajo de cientos de activistas y miles de ciudadanos que han decidido dar su voto para quitarle el poder al PRI, y acabar con la pobreza, con la corrupción, con la impunidad y con el grupo Atlacomulco, cuna de los funcionarios más ladrones que ha registrado la historia del país
Está claro que esta elección va a estar cuajada de atropellos y de formas antidemocráticas para imponer al candidato del sistema. Todo mundo sabe que Peña Nieto y su gabinete, están haciendo uso de todos los recursos habidos y por haber para imponer a Del Mazo. Pero nunca como ahora, los intereses que defienden las mafias se pueden perder. Si gana Delfina se acabará con el negocio del nuevo aeropuerto que implica una inversión de 180 mil millones de pesos para ser repartidos entre empresarios, amigos y malandrines que viven en la cuna de Peña. A esto hay que sumar los 1 600 millones de pesos que Eruviel Ávila ha entregado al Primazo según investigación del Lic. Paulo Díez y del grupo que encabeza Emilio Álvarez Icaza, otrora presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos  
Con todos estos recursos en manos de las mafias del poder, es de suponerse que quieren llegar hasta el final asegurándole el triunfo a Del Mazo. Como existe un hartazgo en todas las esferas del país y como se ha despertado la conciencia de millones de ciudadanos que ya no están dispuestos a sufrir otra imposición; hay que estar preparados para descubrir y echar abajo las posibles maniobras del gobierno y de los partidos paleros que quieren evitar que sus bienes mal habidos en el EdoMex, puedan ser violentados por la llegada de Delfina que pone como referencia fundamental acabar con la corrupción, la violencia, la impunidad. la desaparición y/o la muerte de miles de mujeres
Es en este sentido que el PRI ha empezado a tejer las redes de la imposición y el agravio. Se habla de que Josefina Vázquez Mota ya se da por derrotada. Su candidatura nunca prendió en los electores del Estado de México. Peña Nieto la tuvo agarrada del cogote con eso de los mil millones de pesos que Peña Nieto le pagó a cambio de su silencio sobre las triquiñuelas que ambos usaron. Una para dejarse perder y el otro para hacerse el ganador en la contienda del 2012. El caso de Juan Zepeda es todavía peor. Con la anuencia de EPN lo hicieron candidato la Barrales y Miguel Ángel Mancera. Se trata de dividir el voto de la izquierda y usarlo como comodín para irse con el PAN o con el PRI, según convenga al sistema. Lo real es que en cualquiera de las pistas que juegue no ganará, pero asegurará un hueso para él o para su gente. ¡El aún jefe de gobierno quiere ser presidente! Quería un candidato que pudiera medirle el agua a los camotes sin llevar en los pies tantas bolas de plomo para hundirse en el pantano de la corrupción y del entreguismo como si lo llevan Del Mazo y Josefina. ¡Veremos si siquiera llega a ser candidato!  
Pues bien. Dado que el panorama se le ha complicado al PRI a pesar de los miles de millones de pesos de los que no rinden cuentas a nadie, a pesar del apoyo de todo el aparato estatal, el partido del gobierno está jugando a tres cartas para ver cuál de todas pega. Primero quieren que gane el Primazo porque éste representa la dinastía y los intereses del grupo Atlacomulco. Si pierde, Peña nieto y todos sus malandrines estarían abandonando el escenario político con la cola entre las patas
Si a pesar de todo ven que Del Mazo no gana, como a leguas se ve, le pedirán y hasta obligarán a Josefina Vázquez Mota para que decline su candidatura y sume los votos panistas a Juan Zepeda, quien no tiene tan grande la cola pero su partido está comprometido con las políticas de EPN al través del pacto por México. El gobierno sabe que Juan Zepeda sería algo así como el hijo putativo del PRI y por lo tanto lo tendrían completamente controlado. Una cara nueva siempre sería mejor que las caras de los lacayos cara dura que representan Josefina y el PRImazo. Zepeda sería la “renovación” del priismo y el cuidador del status quo en el Estado de México. Josefina no le conviene a Peña Nieto, no tanto por lo que le sabe sino porque ella como persona es la expresión de la insustancialidad, de lo trivial, de lo anodino y de la mediocridad 
La otra salida, la que contradictoriamente tendría menos costos políticos para los malandrines que hoy nos gobiernan, está en dejar que el proceso electoral se dé de manera tranquila, democrática, sin intervenciones de personas, fuerzas y recursos ajenos al proceso electoral mexiquense. Permitir un proceso electoral limpio, sin el uso arbitrario de los recursos económicos y de poder que hasta ahora vienen manejando los que han hecho del EdoMex la fuente de la corrupción y de sus riquezas mal habidas, serían la forma más correcta y democrática para ganar las elecciones y llegar al gobierno. En estas condiciones ganaría Delfina Gómez y el estado de derecho. Ganaría el régimen político y los partidos dejarían de ser lo que hoy les ordenan los mafiosos. México entraría en un nuevo estatus quo en el que estarían presentes la honestidad, la justicia y la rendición de cuentas. De no ser así, Peña y sus mafiosos serán los responsables de lo que ocurra en el país

    

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