viernes, 20 de mayo de 2016

No se vale el silencio o quedarse sólo en las palabras

 Por JESÚS SOSA CASTRO

Hoy viernes 20 de mayo el país amaneció con la información de que el gobierno de Peña Nieto y los de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán y de la Ciudad de México, habían utilizado las policías federal, estatal y al ejército, para reprimir y desalojar de los plantones, que desde el 15 de mayo, miles de maestros habían instalado en oficinas y plazas públicas como una forma más de resistir las políticas punitivas y atrabiliarias en contra de los maestros democráticos. Las grandes movilizaciones de los docentes en lucha han sido gravemente silenciadas por los medios masivos de comunicación y por la hermandad que conforman los políticos sistémicos y sus partidos políticos. La sociedad y las distintas resistencias que se mueven y actúan en el país, apenas dan señales de vida hablando de la necesaria solidaridad que hay que prestarle a la lucha de los maestros
Han sido los pueblos originarios de Chiapas y Oaxaca donde con dignidad y valentía, han salido a defender a los maestros de sus hijos cuya imbricación ha sido histórica. Maestros y pueblo han sido víctimas por centurias de la expoliación, el atraco a sus riquezas y la explotación de su trabajo. Los pueblos indígenas y sus maestros, han formado una conciencia comunal cuyas raíces se están extendiendo por la amplia geografía nacional. Ya asoma el grito de rebeldía y de justicia que poco a poco está rompiendo el silencio y las viejas prácticas depredadoras de los gobernantes y de los explotadores capitalistas. Hoy la consigna de fuera Peña Nieto y todo su mal gobierno, es la bandera que baja de la montaña a los valles, recorre caminos y carreteras y se abre paso en las ciudades para dejar testimonio del hartazgo y de la lucha de la gente por lograr sus derechos y recuperar sus riquezas entregadas impunemente a los extranjeros o a los mexicanos con alma de ladrones y corruptos
Este fenómeno que no todos aprecian de manera correcta, no se convierte aún en el centro de la gente ni de las fuerzas políticas que públicamente sólo miran pasar los acontecimientos poniendo precio a su silencio. Los intelectuales, los académicos y ese mundo de la cultura tan oscurecido y maltratado por este régimen depredador, no dicen nada o dicen poco frente al tamaño de la ofensiva del neoliberalismo y de las políticas públicas que están acabando con el país. ¿No sería el momento para que estos sectores que presumen de darle cuerpo al pensamiento y que según José María Pérez Gay, es en los tiempos del odio, cuando más nos asusta el alcance de la miseria humana, es también cuando las virtudes de sus mejores hombres brillan con más intensidad?
¿En dónde están esas personas cuando a gritos este país exige de sus mejores hijos que pongan en juego su pensamiento y su acción para parar el avance de las hordas ignorantes que andan a la caza de la inteligencia magisterial? Sería ideal que estos sectores respetados y respetables convocaran a un conversatorio nacional e internacional para que el mundo sepa de qué barro están hechos los gobernantes que padecemos y del por qué nuestro pueblo se organiza para echarlos del poder. Los políticos de Morena y su líder principal tienen en su haber una enorme responsabilidad política y social ante este complejo panorama. Nadie está más obligado que Morena y las demás resistencias para convocar a una gran manifestación de apoyo a los maestros. Es urgente que los recursos públicos que administra Morena los ponga al servicio de esta coyuntura política en la que va la suerte de Morena y de la sociedad. Urgen artículos no perecederos, lonas , colchonetas, carteles y propaganda diversa para que la gente conozca a fondo las demandas de los maestros
Que no haya acto público o privado en el que los líderes de Morena, con Andrés Manuel López Obrador a la cabeza, denuncien los atropellos a la libertad de expresión y manifestación que están padeciendo los sectores en lucha. La criminalización de las luchas y la utilización indiscriminada de los cuerpos represivos por parte de los gobiernos federal y de los Estados, no puede pasarse por alto por ningún ciudadano libre y mucho menos por Morena
El 5 de junio del 16 y el 2018 pueden ser fechas fatales para la democracia, si no actuamos hoy. Las acciones de las hordas uniformadas se incrementarán. Lo que están haciendo no sólo es con la intención de imponer a sangre y fuego la reforma educativa, que es una vacilada. Las verdaderas intenciones de los gobiernos federal y estatales, es derrotar la democracia en el proceso electoral del 2018. Quieren descomponer la situación social más de lo que ya está para sembrar el caos y empatarlo con el desaliento, el miedo y alejar a los votantes de las urnas. Por eso es tan importante luchar ahora para cortarles la cola y las patas a estas bestias  neoliberales. De lo contrario, pasaran muchos años para que este país tenga remedio y también futuro



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