domingo, 8 de octubre de 2023

La derecha rabiosa y derrotada. AMLO se va lleno de gloria

Por JESÚS SOSA CASTRO

En agosto de 1988, después haberse incorporado a la Corriente Democrática encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, Andrés Manuel López Obrador fue nominado candidato a gobernador por Tabasco. En ese tiempo, yo era director de Tipografía Diseño e Impresión SA de CV, empresa del Partido Comunista Mexicano. Por decisión del partido, tuve el honor de encontrarme por primera vez con él para acordar los tiempos y los materiales propagandísticos que darían contenido a su campaña electoral

Mi relación con él no fue una relación personal, tampoco de amistad. Lo que, si hubo desde entonces, un reconocimiento al liderazgo que se encarnaba en su persona y un comportamiento en el que se expresaban los profundos sentimientos por la gente. Lo que hoy maneja como humanismo mexicano, yo lo sentía en sus palabras, pero es hasta ahora que entiendo el sentido y la profundidad de tan relevante concepto. Quiero decir que nunca busqué ni es mi estilo, andar de busca huesos con los personajes del poder. Lo que admiro de él, fueron y son, la honestidad, el trabajo, su relación con el pueblo, su visión de estadista, su inteligencia y ser un estratega excepcional

Mentiría si digo que no me duele y preocupa que él se aleje de la política a partir del 1º de octubre del 2024. Espero, y trabajaré para ello, que la compañera Claudia Sheinbaum, sepa rodearse del mejor equipo de trabajo. Que le abra las puertas al pueblo que simpatiza con la 4t, que dé profundidad al proyecto de transformación, pero impida que, a los encargos públicos, lleguen los falsos demócratas, los arribistas, los lambiscones, los derechosos y los que por ambición personal traicionan al presidente, al proyecto de transformación y al pueblo de México

Cuando el 9 de julio del 2014 el entonces Instituto Federal Electoral le otorga el registro como partido político al Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, millones de mexicanos hicimos nuestro un proyecto de organización en el cual latía la esperanza de acabar con los vicios y tranzas del viejo sistema que por décadas había acabado con los derechos y libertades de la gente. Un sistema que se convirtió en un instrumento de simulación democrática y enriqueció a una casta de vividores que empobrecieron al pueblo. Una caterva de entreguistas que entregaron a los privados nacionales y extranjeros las empresas, las playas, las tierras, las carreteras, puertos, aeropuertos y demás riquezas construidas con el trabajo del pueblo y con los recursos del erario nacional

De entonces a la fecha la mayoría del pueblo entendió e hizo suyo el proyecto de nación que propuso Andrés Manuel López Obrador. En cinco años de su gobierno sus obras, su honestidad, su trabajo, son las insignias y el orgullo de millones de mexicanos. El cariño y el respeto que la gente le profesa por todas partes del país, son la muestra de que su liderazgo triunfó contra el odio, el racismo, el clasismo y las traiciones de “compañeros” y adversarios. Las campañas propagandísticas de la derecha, la mayoría de los medios de comunicación, periodistas chayoteros e intelectuales de pacotilla, no solo no pudieron con él, sino que los derrotó políticamente. Lo convirtieron en un líder que va a terminar su gobierno lleno de gloria, de reconocimiento de su pueblo y de personas y gobiernos más allá de las fronteras de México. La simbiosis entre él y la gente le han cambiado el rostro al país. Hay contento en la mayoría de la población, ha disminuido la pobreza en más de cinco millones y la desigualdad social ha bajado en 18 millones de personas

En la historia contemporánea, pocos hombres les han enseñado y aportado tanto a los mexicanos. El pueblo lo hizo su líder y él estuvo a la altura de las circunstancias. Nadie podrá estar a la altura de su estatura intelectual y política. Pero sin duda, la Dra. Claudia Sheinbaum sabrá construir el segundo piso por el que transitarán sin mayores problemas las causas de la justicia, la democracia y la libertad. No habrá pasos atrás en el proyecto ni concesiones a los saqueadores y traidores a México. El pueblo irá al lado de nuestra presidente y juntos, pueblo y gobierno, haremos de todos los rincones de la patria, el espacio y el símbolo en los que se contengan el ejemplo y la memoria de López Obrador

Termino esta nota, recogiendo dos párrafos del artículo de Epigmenio Ibarra escrito en Milenio el miércoles 4 de octubre. “Andrés Manuel no volverá, estoy seguro, a tener ningún tipo de intervención en la vida pública de México y esperará en Palenque el juicio de la historia. La certeza de que así será me entristece, pero es uno de los rasgos de su personalidad que más lo honran y que yo más respeto y admiro”

 

                                                  

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