lunes, 30 de junio de 2014

¿De qué adversario político estamos hablando?
Por JESUS SOSA CASTRO
En la lucha política que se libra en el país, las cosas no andan  bien. No se sabe cuál o quién es el adversario contra el que hay que enfocar las baterías. Seguramente a eso se debe que en las filas de la oposición, toma cuerpo una extendida ofensiva contra muchos sujetos políticos y se lancen consignas a diestra y siniestra sin saber exactamente a quién hay que dirigirlas. Para entender de qué estamos hablando, tal vez valga la pena hacerse una pregunta: ¿Quiénes son los responsables de la situación económica, política y social que vive el país? ¿Han sido los gobernantes del PRI y del PAN? ¿Son los medios de comunicación que manipulan la información? ¿Es el PRI, que ha hegemonizado una cultura política y ha pervertido el ejercicio del poder, sometiendo a los ciudadanos a prácticas más allá del derecho y de la ética?
Durante 85 años, el PRI ha sido prácticamente el único instrumento de gobierno, aún cuando en dos sexenios éste haya estado en manos del PAN. Más aún, si hoy los priistas tomaran la decisión de desaparecer ese partido, la escuela y las prácticas que han puesto su sello en la vida de México, seguirían existiendo por muchos años porque éstas, han sido asumidas, voluntaria o involuntariamente, por la inmensa mayoría de la población. El priismo, por tanto, no es simplemente una estructura estatal, ni menos una plataforma partidista. Es, sobre todo, un instrumento de poder que ha establecido una red de relaciones políticas y un ejercicio de complicidades mutuas con la burguesía. Por eso este partido ya no es más un representante de los sectores populares que participaron en la revolución de 1910-17. El PRI es hoy, la herramienta que sirve al poder del gran capital para someter y expropiar al pueblo sus intereses y sus derechos
Si el callismo representó la modernización del priismo, con el Gral. Lázaro Cárdenas del Río toda la organización de las masas, fue subordinada a los intereses del Estado y a las necesidades y políticas del gobierno. Las centrales obreras, las capas medias y los campesinos fueron organizados no para confrontarse con la burguesía emergente sino para fortalecerla como clase gobernante. De allí viene el corporativismo oficial que  estamos padeciendo. Por eso a los priistas les causa roña que se demande respeto a la independencia orgánica y política de las organizaciones existentes en el país. La sumisión de los líderes charros a los intereses del poder y la consiguiente castración de las luchas de los trabajadores, son la expresión histórica de la burguesía triunfante en el movimiento armado del 10-17
Ochenta y cinco años después, el PRI se ha convertido en el alma y el corazón de la burguesía mexicana. Su espíritu y su mundo interno han evolucionado crecientemente hacia la derecha. “El origen del priismo  es el núcleo creativo, discursivo y afectivo de toda la clase y de cada uno de los capitalistas mexicanos. En su intimidad profunda y en su memoria colectiva, se guardan los sentires, saberes y conocimientos aprendidos y vividos respecto de la opresión y explotación de la que ha hecho víctima al pueblo de México” (*)
Si la burguesía mexicana fue la que triunfó en la Revolución, políticamente fueron los carrancistas, padres de los callistas y de los priistas modernos, quienes excluyeron a los zapatistas, a los floresmagonistas y a los villistas de los programas avanzados por los que éstos lucharon en ese movimiento. Sólo por razones políticas y por utilitarismo,  Carranza tomó en cuenta las recomendaciones de Luis Cabrera para prometerle al pueblo que sus huestes acogerían las demandas que Zapata y Villa habían recogido de sus seguidores
Desde 1929 a la fecha, el priismo ha construido su existencia alimentándose de mentiras, tergiversando lo que fue el proyecto de la Revolución Mexicana. Ha hecho de los artículos 1º, 3º, 9º, 27º, 39º y 123º puros fetiches.  Para constituirse en poder capitalista asesinó a Flores Magón y para tratar de hundir en el olvido a esta corriente libertaria, se conformó en poder burgués matando a Zapata y a Villa. Hoy hace esfuerzos para que estos revolucionarios, aparezcan hermanados con los proyectos y las luchas de Madero, Carranza, Obregón, Plutarco Elías Calles y todos los que fraguaron y orquestaron su asesinato.
La canalla priista representa lo peor en la vida nacional. El triunfo que en 1988 no quiso o no pudo defender Cuauhtémoc Cárdenas, espantó al priismo que se creyó destinado a gobernar para siempre este país. Carlos Salinas de Gortari buscó aliarse con el PAN y lo unció a sus intereses dándole la gubernatura de Baja California. Hoy el PRI y el PAN representan lo mismo y juntos trabajan en la construcción de un Pacto Social a espaldas y en contra de lo que importa a la sociedad. Todo su proyecto está pensado y armado para seguir favoreciendo los intereses de la gran burguesía. Nosotros los trabajadores mexicanos, no tenemos ningún pacto o contrato qué respetar con los multimillonarios, entreguistas y traidores a la Nación. La soberanía popular y el patrimonio histórico de nuestro pueblo volverán a ser rescatados, una vez que echemos del poder al PRIAN y sea el pueblo el que gobierne. ¡De eso nos encargaremos!

(*) Sobre el priismo. Ensayo escrito por Armando Martínez Verdugo

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