domingo, 22 de febrero de 2015

Entre corruptos y corruptores
Un apunte sobre el libro de Jorge Zepeda Patterson  

Por JESÚS SOSA CASTRO
En estos tiempos de narcos y corruptos, hablar del resquebrajamiento del país, del entreguismo del gobierno y del aplatanamiento de la gente, resulta algo así como un anacronismo. En un sector de la prensa y en el mercado de libros, lo que abunda, lo que se lee, lo que se busca o lo que se vende, son notas, artículos y textos que dan cuenta del avance del narco y de la corrupción. ¡No es casual! El país está invadido por estas lacras sociales. Los escritores y los periodistas serios, hablan de estos fenómenos porque son los que dominan la escena nacional. Aunque en la calle se afirme que todo lo que pasa en nuestra sociedad, es una cosa calculada por el gobierno y sus contlapaches. Quieren distraernos de los asuntos que están comiéndose la economía, el empleo, la seguridad y la paz. Los que administran este país son los narcos, los corruptos, los corruptores y los mafiosos, todos, ladrones profesionales
Un día de la semana pasada me fui a las librerías para ver qué nuevas novedades habían aparecido. Andaba en busca de la Larga Travesía de Ricardo Monrreal, Los corruptores de Jorge Zepeda Patterson y lo último de Haruki Murakami. No encontré el de Ricardo. Mientras esperaba el inicio de la marcha de los maestros para unirme a ella, me puse a leer Los corruptores. Después de algunos minutos, ya me había posesionado del contenido. Encontré una trama expectante, bien trabajada y un abuso feliz del manejo de la prosa y de la actualidad política que estamos viviendo en el país
Pues bien. Dejé haciendo fila a Murakami y decidí no interrumpir la lectura del libro iniciado. Quien lo empieza a leer, no se desprende de él hasta concluirlo. Los pasos gatunos de los asesinos y los maniacos desenfrenos narcosexuales de esta “clase política” invitan a seguir hasta el final. Los albañales y el sigilo en que se mueven y accionan estos personajes, alimenta la paranoia del lector para no dejar de seguirlos. Son tan fuertes y perversos, que el autor logró meterlos en el interés de los adictos al misterio y a los recovecos policíacos. La conjura se ocupa de la política, del poder de las mafias, y del papel preponderante que ha alcanzado la corrupción en las esferas gubernamentales 
Es sabido que Jorge Zepeda Patterson es un estudioso de los intríngulis del  poder, de las deformaciones y comportamientos de los líderes y burócratas que viven del presupuesto. Les ha seguido los pasos a los que chapotean en las alcantarillas, cultivan el mote de “jefes” y ha exhibido sus comportamientos, sus manías y las fuentes de su poder. Es en estos niveles donde se dan las disputas políticas y donde los lambiscones de oficio y desprovistos de pudor, cultivan la parafernalia decadente en que se mueven estos sujetos En Los amos de México, Los intocables, y un poco en Los suspirantes -libros del mismo autor- se encuentran los antecedentes de lo que hoy profundiza JZP en Los corruptores. Destaca el conocimiento que tiene de los políticos mexicanos y da un paso gigantesco para descubrir hasta dónde ha llegado el crimen organizado en su apropiación de los puestos públicos
Encuentro un ingrediente nuevo en su libro. No se quedó varado en lo que son y hacen los mafiosos y los políticos tranzas. ¡Tal vez ya le resultaba aburrido!  Los temas que puso en los ojos de los lectores, tienen que ver con la habilidad del gobierno y sus compinches para que la opinión pública se ocupe de los narcopolíticos, mientras estos avanzan en el despojo que están cometiendo contra las riquezas de la nación. Hábil como lo es, Jorge Zepeda Paterson  adereza estos hechos exhibiendo los asesinatos y los amoríos entre funcionarios y criminales
 El autor de Los corruptores sabe que hablar de los narcos y de los políticos del sistema, es la misma cosa. La fuerza del relato policíaco, en nada demerita la contundencia con la que los hampones del PRIANRD siguen haciendo de las suyas. Sobre todo, porque no es un libro que hable de viejas historias. Sitúa a sus personajes en los tiempos actuales y ubica, con toda atingencia, los posicionamientos y compromisos que, por intereses de mafias, siguen tramando los líderes corruptos de los partidos registrados
Jorge Zepeda Patterson exhibe los mecanismos que usan los corruptores para doblarles el espinazo a los políticos hueseros. Señala que aparte del dinero público que corre a borbollones entre gobernantes y delincuentes, es el halago permanente y la amistad fingida que manejan “los jefes” lo que termina por someter a sus contrapartes. Aunque lo grave que pone sobre la mesa, es el hecho de que el poder del narco, la corrupción y la política, es una triada que se ha instalado en los palacios de gobierno amparados por la impunidad

Yo, como Patterson, sé  que las mafias andan desatadas dentro y fuera de las esferas gubernamentales. Y si él señala que para acabar con ellas es urgente que la sociedad genere contextos favorables, leyes y acciones que la protejan y la liberen de estos estorbos, pues entonces, hay que llamar al pueblo para que demos fuerza a esa idea y juntos obliguemos a las autoridades a ceder y conceder a lo que tenemos derecho. Echar mano de la presión del pueblo organizado para correr a estas arañas del gobierno y del poder. ¡Ya basta que nos estén viendo  la cara! Sólo así acabaremos con los  corruptos y con los corruptores que se han adueñado de México ¡Esa es la única salida! 

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