martes, 14 de julio de 2015

El Perro, las pulgas y la abuela golpeadora
Por JESUS SOSA CASTRO
 Para contribuir al éxito del acto político-electoral de AMLO en la Delegación Venustiano Carranza, Manuel Zavala y yo recorrimos las estaciones del Metro La Villa y la explanada de la Basílica de Guadalupe, para repartir propaganda. Por ser domingo, los sujetos de nuestro trabajo serían los que entran y salen del transporte colectivo y los que asisten al recinto religioso más importante del país. Se trataba de que los volantes convocando al acto no se quedaran empaquetados, toda vez que habían sido entregados tarde para su  reparto casa por casa.
Durante este trabajo, comprobamos una vez más que hay una franja social que le importa un carajo lo que está pasando en el país. Muchos de los ciudadanos que abordamos, se negaban a recibir la propaganda. A leguas se notaba que son unos analfabetos políticos. Ni siquiera saben que hay un proceso electoral, y a la mejor ni les importa. Casi puedo asegurar que fue de estos hechos de donde Vicente Fox, la víbora prieta de la política, sacó  la tesis de que no se es feliz leyendo libros, sino viviendo en la ignorancia.  
Yo que confronté a muchos de los que se negaban a recibir los volantes, percibí en su conducta cierto temor. Pensaban que les iba a vender algo o les estaba pidiendo limosna. El comportamiento de estas personas, francamente me encambronó. Su miedo y su rechazo a la lectura y a la información, es parte de lo que explica lo que vive el país. Mucho de lo que pasa, tiene sus raíces en el analfabetismo funcional y en el oscurantismo. Esta banda ancha, está aferrada a una serie de prejuicios y alejamientos políticos, que permiten atropellos a la dignidad y una grave afectación a la vida de la gente y del país.
En la noche del domingo me puse a revisar las noticias. Leí las declaraciones de Pena Nieto, de Josefina y de Quadrì. Me produjeron una enorme desazón. La banalidad y la huecura de sus “proyectos” son verdaderamente lamentables, no contienen nada de nada. En las propuestas de AMLO, uno encuentra planteamientos duros, claros, contundentes. Puede uno no compartirlos, pero son propuestas serias para apoyarlas o rechazarlas. Su planteamiento de que él no va por las reformas estructurales que están demandando los empresarios y que son impuestas por el FMI, es un rechazo lleno de razón. Dice que las reformas que necesita el país, se harán, pero a partir de las necesidades y requerimientos de nuestra sociedad y no en interés de potencias o corporativos extranjeros 
AMLO está en lo justo. Casi treinta años de estar aplicando estas políticas, solo ha conducido a incrementar la pobreza, la incultura y la violencia. Y aunque hay razones de sobra para pensar que vamos a lograr el cambio a partir del 1º de julio, no sería correcto pasar por alto que en el haber de la Nación hay una parte importante de ciudadanos, mujeres y hombres, que vendría siendo la prole de la prole, como dijera la hija del ventrílocuo de televisa, que requiere atención inmediata. Su atraso y su incultura están afectando el nuevo proyecto de Nación. Es una fuerza social que está al margen de las decisiones nacionales y que en la coyuntura actual, este sector puede ser fácilmente manipulado por las fuerzas promotoras del oscurantismo político y  cultural
Uno puede percibir que el PRIAN es el epítome de la corrupción, de la vejez política y de la impunidad. A estas fuerzas hay que castigarlas negándoles el voto el 1º de julio. Pero aunque hay pulgas que buscan a sus perros para darle sentido a su vida, como dijera en una de sus reflexiones el gran Uruguayo Eduardo Galeano, convendría tomar las medidas para que este sector que vive en la inopia política, pueda ser incorporado no solo a los beneficios del cambio, sino a su obligada participación en la lucha por alcanzarlo. Este sector de los nadies a los que alude con creciente preocupación este escritor, siempre está a la espera de que milagrosamente sanen o se reduzcan sus miserias materiales. Si no luchan por el cambio verdadero jamás cambiará su situación así tengan que ir todo el tiempo de rodillas a la Basílica
A los que hoy están marginados de las decisiones, hay que hacerles ver que su futuro estará lleno de violencia y de incertidumbre si siguen empeñados en ignorar lo que está pasándole al país. Hay que evitar que en este sector de nuestra gente, se de la experiencia de la niña que hacía todo por nada. Cuenta Galeano en El libro de los abrazos, que un día llegó la abuela a la casa donde tenían a su nieta como esclava, entró con toda prisa, le dio una paliza y se fue. La niña llorosa y moreteada oyó de su abuela: “No te pego por lo que hiciste, sino por lo que vas a hacer” ¿Habrá tanto sin sentido en la vida como para actuar con esta injusticia? Para qué llegar a eso, si con solo alcanzar el cambio verdadero acabaremos con los regaños y las palizas de las abuelas? ¡Carajo, que situación!      






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