jueves, 9 de julio de 2015

Una propuesta política para desarrollar la democracia en Morena

Un posicionamiento político de los que queremos democracia en el partido

El balance que hacemos del proceso electoral del 7 de junio, es positivo. Quedó claro que el liderazgo de Andrés Manuel, mantiene una relevancia destacada especialmente en el DF, Puebla, Veracruz, Estado de México, Oaxaca y Q. Roo. En los otros Estados de la República, el Partido observa un limitado crecimiento, una débil influencia y una organización deficiente. Hay un desarrollo desigual. Algunas de las causas, según nuestro análisis, son atribuibles a las formas en que fueron electas las direcciones, al desarraigo de estas con sus bases y a la manera en que fueron seleccionados e impuestos dirigentes y candidatos. Junto a este proceso difícil en la construcción de Morena nos complace que en su primer proceso electoral haya pasado a ser la 4ª fuerza nacional y la primera en el DF
Sin embargo, las prácticas a las que aludimos, no pueden obviarse ni pueden repetirse en el desarrollo de la vida interna del partido y menos con vistas a los procesos electorales que vienen. La repetición de actitudes aplicadas como expresión de la vieja política ya no cabe en Morena. Los valores y propuestas  contenidos en la declaración de principios y en el programa de acción, son los instrumentos que hay  que recuperar para darle contenido cierto a nuestro trabajo y a nuestras actividades partidistas.  Desde su fundación hasta el 7 de junio del año en curso, la dirección nacional no mostró ninguna capacidad para cambiar las formas impositivas y autoritarias que han dado vida a Morena. En estos vicios se asentó el  comportamiento esencial de muchos candidatos cuyos resultados electorales fueron un fracaso
Desterrar estas prácticas puede ser difícil. Es parte de una decrépita cultura que aún subsiste en los partidos y en la sociedad. Pero si sostenemos que MORENA es la organización a nivel nacional con la capacidad para disputarle el poder a los neoliberales, no podemos seguir tolerando la antidemocracia ni las imposiciones que hasta hoy han sido el sello que ha marcado la política del partido. Junto a lo positivo del proceso electoral del 7 de junio, aparecieron también vicios y formas de hacer política que hay que desterrar. Por eso necesitamos dar la lucha, con esfuerzo e inteligencia, a fin de hacer de MORENA un partido democrático, horizontal, con una ética y una práctica políticas que lo diferencien de los otros partidos
Sabemos que Morena pretende ser una organización plural donde deberían caber todos los pensamientos. Lo que no cabe en su vida interna, es que personajes y grupos impongan prácticas antidemocráticas, la exclusión, el acarreo, la imposición y el autoritarismo. Todo en aras de controlar las convocatorias, decidir quiénes son los consejeros, los órganos de dirección intermedia y las candidaturas. Más aún, cuando algunos de esos personajes han sido impuestos para desempeñar encargos en los órganos de representación popular y se les permite seguir decidiendo sobre las políticas de organización del partido, se les agrega un poder artificial que contraviene la democracia y las decisiones soberanas de las bases. Estos cacicazgos y liderazgos viejos y desacreditados, no se les puede permitir que sigan imponiendo dirigentes y decisiones. Permitirlo sólo demostraría que no es la premura ni la falta de experiencia lo que determina la aplicación de esas nefastas decisiones sino que así son las formas de conducirse de esas personas y dirigentes
Porque no queremos que Morena sea lo que muchos auguran que será, llamamos a todos los militantes, a los que no forman parte de grupos de interés y de poder, a que nos reunamos en algún lugar acordado por todos, con una agenda convenida democráticamente, para discutir libre y respetuosamente los problemas de Morena. Los acuerdos, si los hay, se tomarán por consenso, y no habrá afán de dirigir a nadie. Se trata de buscar los puntos coincidentes que garanticen la democratización de Morena y construir juntos los órganos que sean la genuina expresión de las bases y de los Comités Territoriales. En esta disputa entre lo viejo y lo nuevo, debemos de convencer, avanzar, crear consenso sobre el partido que queremos. Un partido democrático, ético, sin jefes, ni subalternos. Un partido donde imperen las relaciones fraternales y se pueda debatir libremente sin que medien amenazas de sanciones. Donde no haya grupos corporativos y donde las decisiones las tome la base. Un Partido que no margine fuerzas, que no excluya a nadie. Si todos estamos resistiendo las políticas públicas de la oligarquía, juntos busquemos las formas de lucha para derrotarlas. No estamos por buscar incondicionales sino mujeres y hombres libres, convencidos y críticos. Queremos que la dirección de MORENA responda por todos los militantes, no solo por los cercanos a la nomenclatura
No tenemos nada qué perder. No vamos por los puestos, vamos por la recuperación de la dignidad de las bases y por la democracia. Bajo estos principios democráticos y de compañerismo, llamamos a quienes no tengan otro interés que hacer de Morena el partido que concrete la esperanza. ¡Dialogar para avanzar en la acción! Esta es la tarea más importante para hoy

COLECTIVO FRANCISCO HERNANDEZ REYES
“Autónomos pero articulados

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