miércoles, 15 de julio de 2015

Hablando de túneles y socavones
Por JESÚS SOSA CASTRO
Disfrutaba alternativamente la lectura de dos libros que me trajo de España mi amigo y compañero de Morena, Ing. Mariano López Matus. Me costó trabajo suspender por algunos momentos la lectura-Conversación con Juan Carlos Monedero del escritor español Ramón Lobo. “No estoy dispuesto a que me roben el alma” son algunas palabras con que abre este libro. Pablo Iglesias, más metido en la actividad partidista, tituló el suyo: Disputar la democracia, política para tiempos de crisis. Estos destacados dirigentes de Podemos, han escrito propuestas y políticas que son en varias partes del mundo, dos experiencias que se analizan y estudian por militantes y partidos. Ya daré mi opinión sobre ellas
Por ahora sólo diré que Juan Carlos Monedero, arrastra odios, tempestades y un sinfín de estereotipos que según sus adversarios, se ha ganado a pulso debido a que su apasionada denuncia contra las castas, ha hecho que lo consideren el enemigo que hay que abatir. Una palabra que en el lenguaje militar de los generales mexicanos, según informe presentado por el Srio de la Defensa Nacional -a propósito de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa- Salvador Cienfuegos Zepeda y la opinión del Gral. José Francisco Gallardo Rodríguez, significa, matar
En esas lecturas estaba cuando la fuga del Chapo Guzmán se metió de manera intempestiva en mis ocupaciones. Esta grave noticia venía acompañada de la información de que Miguel Ángel Osorio Chong venía de regreso a México para atender la reaprensión del mafioso fugado. Enrique Peña Nieto y sus 400 ladrones que lo acompañan en este viaje de placer y de negocios, seguía con su agendada visita a Francia. Al conocerse esta noticia creció la molestia y la estupefacción de nuestra sociedad. ¡Y no es para menos! Al pueblo le llueve sobre mojado
Hace unos días fuimos testigos de hasta dónde el gobierno quiere llegar. Sin ningún recato, Luis Videgaray entregó a los Diputados el Paquete Económico para el 2016, en el cual, se imponen las políticas neoliberales de Milton Friedman: Una disciplina presupuestaria, cambios en las prioridades del gasto público, apoyos incalculables a la inversión privada, menos impuestos a los ricos, gravámenes al consumo, inversión extranjera en todos los rubros de la economía, devaluación de la moneda en 24%, ningún límite a la inversión extranjera, privatización de las empresas públicas, venta de la propiedad social, desregulación inmobiliaria y garantías a los derechos de la propiedad privada. O sea, estamos entrando a un socavón
Junto a esta suma de barbaridades cometidas por el desgobierno de Peña Nieto, en el mundo de la política se están produciendo otros hechos que a la vista de todos están desbordando los controles del gobierno. Hay una descomposición social y política en el país. Vivimos una sensación de colapso total. El gobierno ha perdido el control del país, Los narco políticos se han adueñado de México, la inseguridad y la violencia recorren las ciudades y el campo. Los funcionarios del primer círculo gubernamental son la corrupción, el cinismo y la incapacidad. Lo que les importa es el dinero, el asalto al poder económico y político. Las secretarías de la función pública, comunicaciones y transportes, Energía, Gobernación, Hacienda, Educación, la Procuraduría General de la República, Comisión Nacional del Agua para no hablar de las demás, han resultado una verdadera calamidad por su incompetencia, su corrupción, por sus ligas con el crimen organizado y por la carga económica que significan para los contribuyentes. Por los túneles se fugan, también, millones y millones de pesos para mantener a un montón de parásitos
Por su parte, la izquierda sigue alelada con la cuestión electoral. Su visión política es una visión chata, estrecha y dañina para los momentos difíciles que vive el país. Ni siquiera está ocupada en discusiones ideológicas bizantinas que expliquen su división permanente. ¡No! Está ocupada en las cosas pequeñas, en las disputas internas y en los pleitos por espacios de poder. No ha entendido que un mal análisis y una nula acción sobre los principales problemas del país, la puede conducir a lo que en su tiempo señalaba Yang Zhu (*) “Dar medio paso en falso te lleva a miles de millas de distancia” del objetivo buscado
 Yo estoy convencido que estar en la lucha por la transformación del país, equivale a librar muchas batallas en muchas partes, aunque tengas que hacer énfasis en algunas. Pero si renuncias a empatar tu actividad con aquellos referentes que están luchando en el país, si no percibes la importancia que tiene participar con ideas, con propuestas y con trabajo, entonces hay el riesgo de quedarse colgado en el vacío o encerrado en tu propio proyecto. Sería un error que se pagaría caro. Dice Juan Carlos Monedero que “el político debe negociar con los tiempos” porque “solo en los procesos revolucionarios coincide lo que piensas con lo que haces” ¡Entonces, pensemos y actuemos, parece que por ahí va la tirada!  
   




(*)Yáng Zhū, fue un filósofo chino del período de los Reinos Combatientes, un antiguo hedonista, egoísta, ético y sofista alternativo al pensamiento de Confucio

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